Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

miércoles, 8 de mayo de 2019

II CURSO "ECOLOGÍA DEL DESPOBLAMIENTO RURAL EN EL CONTEXTO DEL CAMBIO CLIMÁTICO". TERUEL, 22-24 JULIO

La naturaleza ibérica está experimentando cambios muy intensos a causa, principalmente, de dos fenómenos socio-ambientales que interactúan entre sí: los cambios de usos tras el despoblamiento rural y el cambio climático. Tales cambios son de naturaleza compleja y van desde la recuperación de la fauna salvaje y los bosques y matorrales hasta el incremento de los incendios y la disminución de los caudales de ríos y acuíferos. 


En el curso, por un lado, se mostrará el conocimiento científico disponible sobre los principales procesos naturales implicados, y por otro, se expondrán actuaciones de gestión del monte adaptadas a las nuevas circunstancias del medio natural. Asimismo, se debatirá sobre el papel que puede jugar la naturaleza en el medio rural como suministradora de servicios ecosistémicos al conjunto de la sociedad y los beneficios económicos e identitarios que ello podría comportar a la sociedad rural.

Más información, programa e inscripción en este enlace.

sábado, 19 de enero de 2019

LOS CHOPOS CABECEROS DE NAVARRETE


Los Talleres de Empleo se articulan como una iniciativa financiada por el Instituto Aragonés de Empleo (con cofinanciación por parte de entidades gestoras) que garantizan a los alumnos-trabajadores una formación con la correspondiente expedición de certificado de profesionalidad, a la vez que se realizan obras y tareas que demandan las entidades. En el año 2018, en Calamocha, ha tenido lugar un Taller de Empleo donde entre otra materia se ha impartido parcialmente el certificado de profesionalidad de Aprovechamientos Forestales. De entre todos los posibles aprovechamientos forestales, los chopos cabeceros son quizás uno de los más importantes en la turolense comarca del Jiloca, donde la superficie arbórea está muy mermada. A continuación se presenta la experiencia del Taller de Empleo de Calamocha en 2018 con el aprovechamiento forestal de chopos cabeceros a modo de diario. 


Lunes 26 de noviembre de 2018. Quizás el día más frío de todo el otoño. Ubicado en la subcuenca del Jiloca, concretamente en el área del Pancrudo, nos encontramos observando la grandeza de unos árboles que en su día fueron una herramienta de vital importancia para los pueblos del Jiloca, tan inseparables en su vida como lo podría ser el ganado o la agricultura tradicional. 


Río Pancrudo. Fuente: ADRI Jiloca y Gallocanta http://www.adri.es

Éste sería el lugar y punto de comienzo de una semana de trabajo práctico de nuestro Taller de Empleo. 

Ya habíamos recibido tres primeras tomas de contacto con estos particulares árboles: en un viaje organizado internamente a Allepuz en primavera, donde pudimos apreciar la extensión que suponía el reino de estos grandes árboles; unas jornadas centradas en árboles viejos y veteranos, organizadas por Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad del Gobierno de Aragón en Calamocha; y por último, una visita al recientemente creado Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. 

Fotos de miembros del Taller de Empleo de Calamocha junto con miembros del Taller de Empleo de AGUJAMA en la visita del 29 de septiembre al parque cultural Alto Alfambra. Fuente: Miriam Pérez 

Como comentaba, estamos a 26 de noviembre de 2018. Lugar: acequia del Molinar, a orillas del Pancrudo, a solo unos kilómetros del pequeño barrio de Navarrete del Río (término municipal de Calamocha). En ese día, pudimos colaborar con dos empresas del ámbito turolense para descubrir cómo se acceden a los árboles mediante trepa y con la ayuda de escalera, de acuerdo a los conocimientos que ya habíamos impartido en clases teóricas del certificado de profesionalidad AGAR0108 Aprovechamientos Forestales (concretamente, poda en altura). Seleccionamos un árbol y, a pesar del frío y del viento de las primeras horas, pudimos acceder uno a uno mediante cuerdas y escalera, con todos los sistemas de seguridad y materiales que hoy día se emplean. Entre ellos, EPI (casco integral con protección auditiva y pantalla protectora), cuerdas de trepa (semestáticas, estáticas y rígidas), absorbedor, cabo anticorte, arnés de seguridad, pértiga de instalación, mosquetones de seguridad, poleas…. 





Tras ello, unas prácticas de rescate. Es crucial que en estos trabajos siempre vayan al menos un equipo de dos personas para situaciones de emergencia, aparte de para la propia operatividad y rendimiento de la faena. 

 
En la imagen se aprecia parte del material empleado. Arneses integrales de seguridad, absorbedor, cabo anticorte, pantalones de seguridad anticorte para motosierra, y al fondo junto al árbol, pértiga con línea de vida. Fuente: Taller de Empleo de Calamocha 

Pero había llegado el momento de la escamonda. Por primera vez comprobamos cómo “podar” (yo casi diría, “apear”) esas enormes vigas que presentaban los longevos chopos cabeceros de la acequia del Molinar. El aspecto de los árboles hablaba por si solo de la demandada escamonda, algunos de ellos se habían partido por el peso de las enormes vigas. 

Trabajos de escamonda en la Acequia del Molinar. Fuente: Taller de Empleo de Calamocha 

El día concluyó realizando el resto de tareas propias de un motoserrista en trabajos forestales: desramado, tronzado, clasificación y apilado de la leña. Solo había sido un “aperitivo” lo que quedaba por venir a lo largo de la semana. 

Martes 27 de noviembre de 2018. El Regajo, Navarrete del Río. 

Ubicación del Regajo. Fuente: SIGPAC. 

El viento ha dejado de soplar con la intensidad que lo hizo ayer, pero la calma ha traído la “rosada”. Los campos se presentan blancos y esas primeras horas de trabajo, prácticamente amaneciendo, a pesar del frío, ofrecen estampas inigualables. Aquí, vamos a continuar la escamonda de una forma más activa por parte de los alumnos-trabajadores. Las condiciones del terreno nos permiten ayudarnos con una plataforma elevadora. 

Fotografía de la plataforma elevadora de brazo articulado como medio para ayudar en la escamonda. Fuente: Taller de Empleo de Calamocha 

Por turnos, los alumnos-trabajadores van a subir a la plataforma para comprender que estas enormes vigas no pueden ser tratadas como ramas comunes de árboles, sino como árboles en sí. Muchas veces se hace imprescindible hacer tres cortes para evitar que se desgaje, no solo la viga, sino también la propia estructura del chopo al caer. 

En el suelo, mientras tanto, el resto de miembros realizan las faenas de desramado, tronzado, clasificación y apilado de la madera. Aprovechando la oportunidad, algunos chopos comunes (no cabeceros) fueron también trabajados para terminar de dar sentido al paisaje, eliminando “rechizos” y ramas bajas. 

Trabajos de desramado, clasificación y apilado de la madera. Fuente: Taller de Empleo de Calamocha 

Día 30 de noviembre de 2018. Hoy termina la escamonda. Ayer y antes de ayer repetimos el cuadro de trabajo que veníamos haciendo en el Regajo y comenzamos el martes. Sin embargo, hoy tenemos el apoyo de un medio técnico para el tratamiento de residuo: una astilladora forestal. El minucioso clasificado de las ramas ha permitido que podamos astillar las ramas más finas (con diámetros inferiores a 10 cm) recuperando al suelo los nutrientes que estaban en las copas de los chopos. 

Dos alumnos alimentan la tolva de la astilladora con ramillas, mientras que un tercero dirige la astilla generada para que no se acumule en exceso sobre el terreno. Fuente: Taller de Empleo de Calamocha 

Casi 25 chopos después y más de 40.000 kg de leña generada, la actuación del Taller de Empleo de Calamocha concluyó aquel día. Antes de recoger la herramienta y regresar a Calamocha, observé en silencio el tranquilo camino del Regajo. Aquella visión de chopos cabeceros recién escamondados hacía mucho, mucho tiempo que no se daba allí. Durante generaciones, esa misma imagen habría quedado en la retina de los lugareños. Sin embargo, la falta de rendimiento económico en trabajos forestales y la despoblación, explican que el ciclo seminatural del chopo cabecero se haya detenido. No obstante, en un rincón de Teruel, una humilde actuación ha vuelto a reanudar este ancestral legado.


Rodrigo Roldán. Ingeniero de Montes, director del Taller de Empleo “Restauración y revalorización medioambiental de los bosques en galería de los ríos Jiloca y Pancrudo”

viernes, 14 de diciembre de 2018

CALAMOCHA. OTOÑO CULTURAL 2018

La Sociedad Cultural y Deportiva del Ayuntamiento de Calamocha programa buena parte de la vida cultural de este municipio. Exposiciones, conferencias, conciertos, recitales, representaciones teatrales, proyección de películas o excursiones se organizan y distribuyen a lo largo del año ofreciendo entretenimiento y formación, algo fundamental para crecer como comunidad y aún más, en un medio rural como es el nuestro.

El pasado mes de noviembre, dentro del programa "Otoño Cultural 2018", se ha puesto la atención en los chopos cabeceros, estos árboles que forman parte del paisaje y de la identidad de la comarca del Jiloca y del sur de Aragón. 


Sobre este tema se realizaron diversas actividades.

El día 8 de noviembre fue presentada la exposición "El chopo cabecero. Un proyecto de desarrollo rural" en la Sala José Lapayese que ha estado abierta durante el resto del mes. Es un recurso elaborado hace ya ocho años con la colaboración de ADRI y que tiene gran demanda por las asociaciones culturales y centros educativos de numerosos pueblos de la cordillera Ibérica. 


Fue acompañada por la exposición fotográfica de las imágenes seleccionadas en el V Concurso Fotográfico sobre el Chopo Cabecero, tras su presentación en la vecina localidad de Torrijo del Campo ...




Ese mismo día, se presentó mediante una conferencia el "Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. Un proyecto de desarrollo rural desde el patrimonio cultural".


Calamocha TV publicó un breve reportaje sobre estas actividades.

Y, como las experiencias hay que vivirlas en directo, se completó con un "Paseo por el Pancrudo", una ruta guiada por Emilio Benedicto por las riberas de Navarrete del Río que contó con numerosa participación.




 ¡Este otoño calamochino ha sido muy chopero! 

sábado, 24 de noviembre de 2018

UN DÍA INOLVIDABLE

¿Quién dijo que era imposible celebrar el décimo aniversario de la Fiesta del Chopo Cabecero con seiscientas personas para comer y prácticamente mil a lo largo del día, en un pueblo con menos habitantes que los apuntados a la comida y con una previsión del tiempo de lluvia al 100%?


Pues en Torrijo del Campo, la décima Fiesta del Chopo Cabecero, fue un éxito gracias a la colaboración de toda la gente, organizadores y participantes, que la hicieron posible.


Comenzó el día con lluvia, “recogidos” en la iglesia donde se dio la bienvenida, la explicación y las orientaciones que, normalmente, se reciben en la plaza del pueblo. 


Allí se presentaron  alternativas variadas para todos los participantes: recorrido corto y largo tras la escamonda, visita de la Iglesia guiada, documental resumen de todas las fiestas en el Ayuntamiento…


Y comenzamos el paseo disfrutando de la arboleda centenaria de la entrada del pueblo, valorada y cuidada por los vecinos y vecinas de Torrijo, que les ha hecho merecedores del premio Amigo del Chopo Cabecero 2018. 


Pasamos junto al molino ... 


y remontamos la vega de Torrijo ... 


hasta alcanzar el cauce del río Jiloca en el paraje de Villacadima, ya en término de Monreal del Campo.


Al llegar al lugar de la escamonda, se paró la lluvia y Moisés Moreno pudo realizar su trabajo podando un chopo cabecero


Alguna de las grandes ramas fue hecha rodajas ... 


... y hubo más de una que se la llevó de recuerdo.


El relevo generacional se realizó a la entrada del pueblo, plantando los niños y niñas nuevos chopos en los huecos de árboles que, con el tiempo, han ido faltando.  


Y a la vuelta de la andadica, pudimos disfrutar del audiovisual montado por Uge Fuertes "Diez años entre amigos"… un resumen de la fiesta en diez ediciones, con los distintos carteles, los momentos y las gentes…


En el pabellón se inauguró la exposición fotográfica del “V Concurso de Fotografía sobre el Chopo Cabecero” y los organizadores de Torrijo del Campo ... 


consiguieron con gran éxito organizar a los comensales ... 


y que el reparto de la comida fuera una maravilla. 


El catering de Selección Calamocha, una vez más, impecable.


Los medios de comunicación (prensa, radio, televisión), se hicieron eco de la Fiesta con el cariño que hace que sea ya “algo suyo”.


Después de comer, con una megafonía estupenda, Pilar Sarto agradeció “a quienes han colaborado en que esta fiesta sea posible, a quienes pese a la lluvia y al susto al ver tantos inscritos, han organizado la excursión, al motosierrista Moisés Moreno, a quienes han aportado sus fotos para montar el audiovisual "Diez años entre amigos", y especialmente a Uge Fuertes, al Centro de Estudios del Jiloca que cada año sigue adelante con este invento, a los cocineros, a los de Torrijo del Campo que han organizado todo este mogollón... A los grupos Bucardo Folklore Aragonés y La Ronda de Boltaña… y a todos los cantadores y cantadoras –con chuleta- del Somos y de Aqueras montañas, novedad coral de este año.  ¡Un aplauso para toda esa gente!”.


Parece que fue ayer cuando decidimos hacer una fiesta para dar a conocer la riqueza paisajística y cultural que suponen nuestros chopos cabeceros, unos árboles añosos y monumentales cuidados por los vecinos de los pueblos en los valles de la cordillera Ibérica. 


Y ya son diez años que nos han permitido disfrutar de ríos, pueblos y gentes que los han valorado y a quienes les hemos agradecido su esfuerzo.


A continuación se hizo entrega del V Concurso de Fotografía sobre el Chopo Cabecero promovido por el Centro de Estudios del Jiloca, que pretende fomentar y difundir los valores patrimoniales del chopo cabecero y otros árboles trasmochos, como sauces, fresnos y sargas, de las riberas del sur de Aragón, incluyendo como tales todos los paisajes que reflejen su singularidad y belleza, además de los diversos aspectos de estos árboles relacionados con la cultura popular,  los cuidados y trabajos, la variedad de aspectos históricos, culturales, ecológicos y etnológicos que reúnen los árboles trasmochos de ribera. Una forma de expresión y de mirar al mundo es la fotografía. 

Este año 2018 han sido 21 los participantes, con 53 fotos. Los premiados fueron:

1º Premio Dimas Serneguet. Título "Bajo la chopera"


2º Premio Inma Terrado. Título "En nuestras manos" 


3º Premio Agustín Catalán. Título "Más vale solo..."


Accésit 

Dimas Serneguet. "Entre ramas" 


Oscar Lainez. "Terrazas insostenibles"


Chusé Lois Paricio. "Juntos hasta el final"


Como nos gustan las buenas noticias y en nuestra fiesta siempre hacemos un hueco para contarlas, para seguir teniendo la sensación colectiva de que esto marcha y que realmente estamos juntos y juntas en un gran proyecto, que merece la pena, Chabier pasó a contar las novedades. 


La declaración del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y las actividades que se están llevando a cabo, invitando a visitarlo. Nombró la iniciativa de construcción de un Centro de Interpretación del Chopo Cabecero en Torre los Negros, que fue sede de la segunda edición de la Fiesta.

La nuestra es itinerante y viajera, como casi todo lo bueno, y en esta décima edición hicimos un homenaje a todas las personas que han participado y colaborado ayudando a conseguir que las fiestas sean  jornadas de buen ambiente, de estima por nuestros paisajes y de aprecio por nuestra cultura rural. Por este motivo, el tema de este año en la fiesta “Juntos en un gran proyecto” tenía muy fácil la concesión del premio Amigo del Chopo Cabecero 2018: a los Vecinos y Vecinas de Torrijo del Campo, por el cuidado de la arboleda centenaria de la entrada de su pueblo, por valorar y cuidar sus árboles, por encarnar el reconocimiento a la cultura popular, el paisaje y la biodiversidad asociada a este elemento patrimonial, nuestros chopos cabeceros.


Chabier extendió esas ideas e Ignacio Escuín, Director General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón, hizo entrega del premio, a Ricardo Plumed, el alcalde de Torrijo, en nombre de todo el pueblo. 


Ricardo valoró la riqueza de su pueblo y sus gentes e invitó a todos los asistentes a seguir visitando el pueblo y creyendo en los valores de la cultura rural, siendo uno de sus símbolos sus chopos cabeceros, seña de identidad local.


Javier Escorza, en nombre del Ayuntamiento y de los vecinos de Berge (Bajo Aragón), sede de la próxima Fiesta en 2019, describió las características de la zona e invitó a todos a participar en la misma. 


José María Carreras presentó la sorpresa de la fiesta, llamando al escenario a los miembros de la Junta del Centro de Estudios del Jiloca, para entregar colectivamente a Chabier de Jaime Lorén, alma de la fiesta y de las actividades en torno al chopo cabecero, una caricatura realizada por el dibujante darocense Morata, con la que agradecimos a Chabier su trabajo y su entusiasmo, que nos ha contagiado a todos.


Nacho Escuín, Director General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón, fue presentado por Pilar: “El que fue objetivo principal desde la primera edición de la Fiesta: que la sociedad y las instituciones conozcan este gran patrimonio natural, cultural e histórico constituido por unos bosques añosos y singulares que se extienden por las riberas, especialmente, de la provincia de Teruel, está siendo una realidad y todavía nos queda tajo". 


Anima a continuar con el esfuerzo el apoyo institucional, en este caso personalizado en la figura de Nacho, con quien cerramos este acto, antes de pasar a cantar la canción de José Antonio Labordeta que ya es nuestro himno: ¡Somos!. ¡Gracias, Nacho, por acompañarnos hoy y todos los días!.

Nacho felicitó todas estas iniciativas que permiten tener pueblos vivos y mostró su apoyo a la Fiesta, animando a continuar en este esfuerzo con el mismo entusiasmo. El Gobierno de Aragón ha revalorizado este árbol como patrimonio etnológico y ambiental al declararlo Bien de Interés Cultural Inmaterial y proteger sus concentraciones al catalogarlas de Arboledas Singulares y con la creación del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.


Somos, de José Antonio Labordeta, interpretado por Bucardo ... 


... y cantado por todos los asistentes, volvió a tocarnos el corazoncito y hacernos sentir una vez más “Juntos en un gran proyecto”.


En un plis-plas se retiraron las mesas, permitiendo así que se incorporara a  la fiesta más gente, que pudo disfrutar bailando y cantando con Bucardo Folklore Aragonés ...


este año acompañado por el grupo de entusiastas de O Bureo Aragonés ...


de edades varias y la misma alegría ...


Y, finalmente subió al escenario La Ronda de Boltaña ...


Manuel Domínguez fue desgranando la explicación de las distintas piezas, como hace la Ronda, contando las cosas que nos pasan, que vivimos, uniendo las referencias locales del Jiloca y el Sobrarbe porque los sentimientos y las vivencias son comunes.  


“El país perdido”, “Días de albahaca”, “Habanera triste”, “Mermelada de moras” “Aragón somos tú y yo” “La Tronada” “La Revolandera” “La casa caída”… y así canciones conocidas y cantadas por todos, junto con el Canto a la Libertad de Labordeta (acompañados también por los Bucardos) ...


.. y “Teruel existe, Teruel resiste” de la Ronda, hicieron real el objetivo de la Ronda: “Tocamos por gusto y por compromiso con unas ideas y un mensaje, por el cariño que tenemos por la tierra y los valores del territorio en el que vivimos. De alguna forma, estamos divulgando muchos de los valores del mundo rural aragonés”. 


De esta manera la Ronda de Boltaña también se sintió parte del “Juntos en un gran proyecto”.

Paloma, ¡abre las alas!. 

¡Levanta el vuelo, canción! 

Teruel, Zaragoza y Huesca: 

tres músicas, y una voz. 

La voz de un pueblo que canta: 

-tres lenguas, y un corazón-. 
¡Volad, volad, palomicas, 
al cielo azul de Aragón!  (…)

Que no, que no, palomica, 

que no podemos reblar. 

¿Qué tierra quieren que hagamos 

sin gente y sin dignidad?... 

No es mi Aragón, si alguien falta 

-Montaña, Llano y Ciudad-. 
...El agua, donde es precisa; 
las gentes, ¡en su lugar!. 

(La Revolandera)

¡Teruel existe!, ¡Teruel resiste! 

Torico, ¿qué haces subido ahí? 

¡Venga, a la calle! -¡que sí!-, 

y a quien tú sabes -¡sí que sí!- 

¡dale, Torico, también por mí!  

¡Teruel existe!, ¡Teruel resiste!, 
¡amante, amada, febril y en pie!. 

Pero no espera -¡que no!- 
ni desespera -¡no que no!- 
...Y si sueña un sueño, vive por él. 

 (¡Teruel!)




Tienes nombre de río, pequeña nación 

agua del Pirineo que al mar no llegó. 

Encontraste tu lugar , una tierra a la que amar 

y has llegado a olvidarte del mar. 

Somos un pueblo de agua en un seco país; 

abrazados a un río queremos vivir. 
No veremos nunca el mar, como no echemos a andar. 
¡Vamos juntos, que se oye tronar!

 (La Tronada)



Aragón somos tú y yo, 

un mismo latir el pecho, 

fundidos en un abrazo 

sobre montes y desiertos, 

sobre distancias y ausencias, 

sobre la historia y el tiempo. 

Aragón somos tú y yo 
y el viento, ¡nación del cierzo! 
Uno y uno aquí no es dos; 
uno y uno somos ¡once! 
... A su aire cada cual, 
y según el viento sople.


Aragón somos tú y yo 

y el viento, ¡y quien quiera serlo! 

Añorar lo que no hicimos, 

soñar que tal vez haremos... 

Si un día soplamos todos... 

Aragón, ¡bandera al viento! 

Tierra de las libertades; 
la del Justicia y los Fueros. 
Dar el grito de apellido: “¡Aragón!” 
es nombrar un mundo nuevo. 

¡No añoréis lo que ya fuimos!... 
¡Soñad lo que aún seremos!


(En tu nombre)



Saludo a todos los que aquí vivisteis, 

pisamos con respeto vuestro umbral. 

Viejos señores que la casa hicisteis, 

¡cuántas generaciones habéis visto pasar!...


De la cadiera de nuestra memoria, 

si la casa se espalda, tendréis que levantar. 



Vuestro recuerdo es una frágil hiedra, 

sólo unido a estos muros se puede mantener. 

Si cae, será su viaje sin regreso; 
ninguna primavera os puede hacer volver. 

Pero no estoy aquí para llorar, 
vosotros sois mi pueblo, y estos montes mi hogar. 

Por eso sé que no basta llorar; 
si se nos cae la casa ¡se vuelve a levantar! 


La ausencia teje un negro ajuar de viuda 

con sucias telarañas de pared a pared. 

¡Abrid cada verano esas ventanas; 

lo que tejió en el año, le haremos destejer!


Tu casa no es sólo un montón de piedras, 

la torre que el tiempo derrumbará; 

es más que un techo, es un puente de sangre 

entre los que vivieron y los que vivirán; 

navata que en el río de los siglos, 

con sus troncos unidos, lejos navegará. 

¡Que no, que no, que no hemos de llorar!, 
juntos somos un pueblo y este es nuestro lugar. 
¡Que nunca más nos baste con llorar!. 
Si se nos cae la casa...


(La casa caída)


Siempre que se muere un roble allá en el bosque 

pierde un viejo dios mi pequeña nación; 

Siempre que nos nace un niño 

el futuro se hace bosque 

y entre robles corretea un nuevo dios. 



¿Qué verán? , si no te ven cuando te miran, 

si al mirarte sólo ven una postal; 

no la tierra donde un pueblo y sus fantasmas, 

abrazados plantan cara al temporal. 



Si te vieran con los ojos que te veo, 

te verían sin tenerte que mirar. 

Tus paisajes -seda verde y terciopelo- 

son el cofre y tú la joya que guardar.



Luciérnaga entre montañas, 

¡no te dejes apagar! 

Si los hombres permanecen, 

los dioses ya volverán.


(Una huella en la nieve)


Pilar Sarto Fraj (texto) 

Rosa Pérez, Ernesto Romeo, Carles Pons y Chabier de Jaime (fotos)