Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

lunes, 26 de octubre de 2009

EL TERUEL EN DONDE NUNCA PASA NADA... ¿O SI?

El sábado pudimos asistir, en pleno altiplano turolense, a una entrañable jornada dedicada al chopo cabecero.

En Aguilar del Alfambra hay vida. Mucha vida. En estos pueblos donde la agricultura y la ganadería ha quedado como único medio (o remedio) comienza a cocerse algo. O mejor, muchas cosas.

Resulta curioso y muy reconfortante encontrarse estos oasis culturales con gentes deseosas de enseñar un valioso entorno del que son perfectamente conscientes. Ya me ocurrió un año en Galve, con 12 bajo cero en una noche estrellada un pequeño bar de pueblo es una fuente de información, sabiduría y amor por la tierra. Con el calor de la sopa se puede hablar de dinosaurios, poesía o de un libro de un autor absolutamente desconocido pero que ya atrae con sólo nombrarse en ese ambiente. A veces recuerdo esos momentos y parecía estar en el Brick, la taberna de Holling Vincoeur en una de las mejores series de la televisión: Doctor en Alaska.

Pero esto es Teruel. Aquí no hay osos, ni grandes ríos. Ni siquiera espectaculares paisajes con bosques frondosos. Es el Teruel más profundo y genuino, el de las montañas desnudas, las enormes extensiones de secano, las heladas blancas y negras, el de los tormentones de verano y las ventiscas heladoras de invierno. El Teruel de los pequeños pueblos aquí y allá, de los atardeceres intensos y de las noches más oscuras y silenciosas que jamás se puedan ver y oir. Y como no: el Teruel con las mejores riberas de chopo cabecero que existen.

Unas gentes unidas por una idea común: el desarrollo sostenible de su pueblo. Y el chopo cabecero juega un papel fundamental en ese esquema. Lo saben, al igual que todos los que pudimos disfrutar de esa gran fiesta. Una fiesta que giró en torno al chopo cabecero, pero cuyo trasfondo es un enorme sentir popular lejos del típico polígono industrial, de la mina a cielo abierto, de la agresión, el politiqueo, el chantaje y el engaño.

El chopo cabecero es un enorme tesoro que tenemos en los ríos de buena parte de la ibérica de Teruel y Zaragoza. Es el icono de una forma de vida común en cientos de kilómetros de ríos, ramblas y arroyos. El resultado de siglos de manejo y un legado en forma de vieja maravilla que resiste como puede al paso del tiempo. Es nuestro deber el conservarlo y mantenerlo. Como paisaje, como cultura, arte y patrimonio. Como reclamo turístico, como el jamón y el queso más exquisito.

No se podrá comer, pero su fiesta deja un sabor muy dulce. Mención especial a ese entusiasta y especialista trabajador de estos árboles, Herminio Santafé.

Os dejamos con el audiovisual que se proyectó con motivo de este día y con el texto del manifiesto conjunto que leyó Chabier de Jaime.

Hasta el año que viene y enhorabuena a todos por la estupenda jornada.

MANIFIESTO POR LA CONSERVACIÓN DEL CHOPO CABECERO

1.- Las riberas de la cordillera Ibérica han sido históricamente transformadas mediante el manejo de su vegetación para proporcionar formaciones vegetales abiertas en las que se han favorecido ciertas especies forestales como el chopo (o álamo) negro o el sauce blanco.

2.- El chopo cabecero es la modalidad de chopo negro obtenido de forma tradicional mediante la escamonda periódica. Estos árboles tienen un tronco derecho y grueso, ensanchado en su extremo superior (cabeza) y continuado a una misma altura en varias ramas (vigas) que surgen más allá del acceso del diente del ganado.

3.- Las arboledas de chopo cabecero son el resultado de la plantación, cuidado y aprovechamiento por las comunidades agrícolas en las orillas de ríos, acequias y manantiales desde hace siglos. La madera se ha utilizado intensamente en la construcción de viviendas, como combustible y como forraje para la ganadería extensiva. La gestión ganadera ha modelado las riberas transformándolas en alargadas dehesas con prados frescos salpicados de viejos chopos monumentales.

4.- Las riberas de la cordillera Ibérica aragonesa albergan las arboledas de chopo trasmocho más extensas, continuas y mejor conservadas de Europa, a pesar de la amplitud del área de distribución de esta especie en dicho continente.

5.- La obtención de nuevos chopos a partir de ramillas obtenidas por escamonda de los viejos chopos cabeceros durante siglos ha permitido conservar las características propias de los chopos negros ibéricos. Son un reservorio genético ante la introgresión de genes alóctonos en las poblaciones actuales de Populus nigra a partir de variedades y especies foráneas.

6.- Los chopos cabeceros determinan el funcionamiento de los ecosistemas riparios en numerosos tramos de los ríos del sur de Aragón, modificando las condiciones microclimáticas, edáficas e hidrológicas, y condicionando y enriqueciendo la composición de las comunidades biológicas.

7.- Las choperas de cabeceros presentan rasgos propios de los bosques de ribera maduros albergando numerosos árboles vivos muy longevos, de grandes dimensiones y con abundancia de huecos internos, así como una gran cantidad de madera muerta. Estas arboledas mantienen una gran continuidad temporal y espacial. Tal concentración de árboles con estas características es muy difícil de hallar en las actuales riberas de la península Ibérica.

8.- Estos álamos trasmochos ofrecen variados microambientes que sirven de soporte, refugio, alimento o lugar de cría a una variada comunidad de organismos formada por algas, líquenes, hongos, musgos, plantas vasculares, nematodos, moluscos, artrópodos (especialmente insectos saproxílicos), reptiles, mamíferos y aves. Algunas de las especies están incluidas en los catálogos de especies amenazadas de Aragón y de España.

9.- Las arboledas de chopo cabecero son , en amplias zonas de la cordillera Ibérica, los últimos restos de vegetación ribereña y los únicos árboles del entorno.

10.- Estos viejos árboles son el fruto de la interacción entre la cultura y la Naturaleza. Son un elemento fundamental del paisaje de los valles y piedemontes de la cordillera Ibérica aragonesa, constituyendo el eje de una arquitectura vegetal de un marco escénico abierto y deforestado. Estos paisajes, además de su gran belleza, están dotados de identidad propia y caracteriza a todo un territorio. Este patrimonio vivo es algo único en Europa.

11.- Este singular aprovechamiento agroforestal es el resultado de un saber hacer ancestral atesorado por las comunidades campesinas teniendo un valor etnológico e histórico.

12.- Los cambios sociales, económicos y técnicos han ocasionado el abandono del cuidado y aprovechamiento de los chopos cabeceros desde hace más de veinte años. El cese de la escamonda provoca la decadencia y el colapso de su ramaje, proceso manifiesto en la actualidad y que va a más.

13.- La disminución en el caudal de los ríos, el entubamiento de acequias, la quema de ribazos, algunas obras de concentración parcelaria, la construcción de presas y la apertura de minas a cielo abierto, como las proyectadas por la empresa WBB en Galve y en Aguilar del Alfambra, suponen amenazas para los chopos cabeceros que se suman a la falta de cuidados.

14.- Por estas causas los chopos cabeceros están gravemente amenazados a corto plazo y, de no mediar intervención humana que reinstaure sus cuidados, en pocas décadas desaparecerán de forma irremisible.

15.- El Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, a través de las Confederaciones Hidrográficas del Ebro y del Júcar, como ente responsable de la gestión de las riberas debe acometer un plan de conservación de las masas de chopo cabecero mediante la recuperación de la escamonda a través de grupos de trabajadores forestales especializados y a través de la declaración como “Paisaje Fluvial Protegido” de los mejores tramos de ribera con este arbolado.

16.- Los chopos cabeceros representan un cultivo forestal con una incidencia muy positiva en los sistemas ecológicos que debe ser reconocido por los departamentos de Agricultura y de Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, dentro del régimen de Ayudas Agroambientales para compensar a los agricultores el esfuerzo de su conservación a través del manejo tradicional.

17.- El Departamento de Medio Ambiente, por otra parte, debe implicarse en la protección de los chopos y choperas de cabeceros monumentales, así como de todos aquellos otros ubicados en bosques de gestión directa, reinstaurando su escamonda.

18.- Estos añosos álamos trasmochos obtenidos por el cuidado de generaciones conforman un patrimonio único con valor suficiente para la declaración de varios tramos de ríos aragoneses como “Parque Cultural” por el Departamento de Educación y Cultura del Gobierno de Aragón lo que supondría una puesta en valor y un impulso socioeconómico en el medio rural.

1 comentario:

Fernando J. Feliu dijo...

Felicidades por este espacio dedicado al chopo cabecero, esperemos que a través de la red seamos capaces de aportar un grano de arena a la conciencia. El río de Manzanera todavía conserva ejemplares muy interesantes, incluso muchos de ellos resisten a lo largo del tiempo a pesar de estar podrida la madera del interior.

Un saludo.