Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

martes, 26 de enero de 2016

EDUCACIÓN, TURISMO Y FACTOR HUMANO

Salvador Blasco es un profesor de Ciencias Naturales del Col.legi Abad Sola de Gandía (Valencia). Lo conocí hace unos años en un congreso de jóvenes investigadores celebrado en Mollina (Málaga). Tomando cervezas y comentando proyectos educativos que uno y otro llevábamos entre manos, le animé a visitar Gallocanta y el Jiloca.

Al cabo de unos meses me llamó comentando sus planes y programar actividades para una visita familiar. Un sábado de otoño se presentó con su esposa e hijas y recorrimos los campos de Gallocanta y Used, pues creo que la laguna estaba por entonces con un bajo nivel. Dio igual. Las grullas nos ofrecieron una tarde magnífica. Nos acompañaba Antonio Torrijo quién fue introduciéndoles en la biología de la grulla común, su migración, fenología, comportamiento ... disfrutando de la vivencia de la entrada al dormidero. Salvador, hombre eficaz, no perdió el tiempo y aprovechó para conocer Daroca y otros pueblos de la zona en ese fin de semana. Nos despedimos. 


Varios meses después me llamó comentándome un proyecto educativo. Quería visitar las comarcas del Jiloca y de Campo de Daroca con otros profesores y estudiantes de último ciclo de Primaria y primer ciclo de Secundaria. Sería una visita de tres días. Necesitaba incluir en el programa un recurso ganadero, tal vez una granja de cerdos o de ovejas para integrar contenidos de Ciencias Sociales.


Y lo puse en contacto con otro amigo, con Amado Lizama, con quien concretó la visita a su rebaño de ovejas.

En dos turnos, cerca de un centenar de alumnos recorrieron 300 kilómetros, desde la capital de La Safor hasta el Campo de Bello, para conocer nuestra tierra pernoctando para ello dos noches en el albergue de Gallocanta.

Tres días en los que los jóvenes escolares de Gandía estuvieron explorando un rincón de la cordillera Ibérica prácticamente desconocido en La Safor. En los que pudieron descubrir la ciudad de Daroca al tiempo que realizaban una gimkhana organizada por las guías turísticas (¡qué gran idea!).


O recorrer las torres, patios y murallas del castillo de Peracense, un mirador sobre el  valle del Jiloca, comprendiendo cómo se vivía en una fortaleza medieval y los conflictos bélicos  entre los reyes de Aragón y Castilla durante el siglo XIV.




O descubrir una enorme laguna de aguas saladas y nivel fluctuante, con toda su comunidad de organismos acuáticos y de ambientes litorales, colgada a mil metros de altitud en plena cordillera Ibérica. Y el aprovechamiento de los pastos por las ovejas y toda sabiduría para criarlas, con la pasión de un profesional como Amado que trasmite su amor por su trabajo y por su tierra.


O el espectáculo de la migración de las grullas, una vivencia directa e inolvidable para cualquier chaval.
Grullas en la orilla de la laguna. Foto: Mª Carmen Tornos
Una visita que preparan los profesores y los alumnos del colegio de Salvador antes del viaje. Una visita en la que tienen que deben mostrar una actitud activa, donde tomar sus notas y sus fotos y de la que van a ser evaluados. Una visita, en definitiva, en la que van construir aprendizaje. Mucho y bien asentado.

Tanto es así que, en los últimos años, esta excursión la han repetido en varias ocasiones. Es muy interesante leer las redacciones que elaboran los escolares una vez retornan a sus casas. Es evidente la implicación y el buen hacer de los profesores del citado colegio.


Pero también, el entusiasmo de las personas que aquí les muestran y explican los comentados recursos educativos. Como bien indica Juan Luis Arsuaga cuando explica el yacimiento de Atapuerca y el Museo de la Evolución Humana, lo más valioso y difícil de conseguir no es el recurso educativo, sino las personas que te atrapan con su explicación, que te sugieren ideas, que te hacen viajar la imaginación .... Ese es el reto.

Azafrán. Foto: Uge Fuertes
Pienso que es un ejemplo de las posibilidades educativas y turísticas que tienen las comarcas del Jiloca y del Campo de Daroca. Anento, Olalla, el valle del Pancrudo, el mudéjar, el azafrán, la cultura del vino o del jamón, los lugares de interés geológico, los chopos cabeceros, la guerra civil o la cultura celtíbera. El éxito depende de la capacidad de ofertar recursos variados, de integrar a entidades y, sobre todo, de transmitir pasión al comunicar.

Los mimbres están. Ahora hay que saberlos dar a conocer. ¡Y hacer un buen cesto!