Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

martes, 2 de julio de 2013

EL MUSEO DE LOS MARES PALEOZOICOS. UNA EXPEDICIÓN EN EL ESPACIO Y EL TIEMPO DE JÓVENES ESTUDIANTES DE SECUNDARIA

Somos gentes de tierra adentro. No es que tengamos muy lejos el mar, a poco más de cien kilómetros en línea recta. Pero nuestras referencias espaciales y ambientales son las de los campos y montes de ese pasillo que forma la cordillera Ibérica entre el valle del Ebro y el litoral valenciano. Todos hemos visitado la costa, más las urbanizadas playas que los agrestes acantilados. Pero nos falta la cultura marina, la que permite comprender la magnitud y la dinámica oceánica, la que se consigue recorriendo lonjas de pescadores, zambullirse en el mar o escudriñando las costas rocosas …..

Casi no conocemos cómo son los ecosistemas litorales cantábricos o mediterráneos. Exóticos nos resultan los de las costas del norte de Canadá, Groenlandia o las costas antárticas, los de las plataformas continentales situadas a gran latitud, las de zonas peripolares. Interpretar esos ambientes requiere comprender las características de las aguas (temperaturas, oxigenación, salinidad, iluminación, etc.) y sus dinámicas, tanto horizontal (oleaje, corrientes y mareas) como vertical (afloramiento de aguas de las llanuras abisales), y las de los variados relieves y sedimentos submarinos. Los organismos que viven sobre el fondo de estos mares (bentos) y los que lo hacen nadando o flotando inmersos en las aguas libres, tanto en zonas litorales como en aguas abiertas, tienen rasgos comunes con los que viven en otras latitudes pero también particularidades propias por ser una región biogeográfica muy diferente.

 Fauna marina del Devónico. Fuente: Origin of Life

Pero, si además queremos conocer cómo podían ser y funcionar estos ecosistemas hace entre 430 y 360 millones de años, en un momento en el que la vida sobre el planeta tenía importantes diferencias con respecto a la existente en la actualidad, entonces las dificultades son enormes. Sin embargo hoy esto es posible.

Paleozoico es la denominación del tiempo “de los animales antiguos”. Es una era (antes llamada Primaria) que comienza hace unos 542 millones de años (M.a.) y que concluye hace 251 millones de años. Se subdivide en seis periodos que, de más antiguo a más reciente, son el Cámbrico, el Ordovícico, el Silúrico, el Devónico, el Carbonífero y el Pérmico. A lo largo de esta larga era geológica fueron muy numerosos los cambios ecológicos, geográficos y climáticos en un planeta donde la evolución biológica y el dinamismo interno de la Tierra tuvieron tiempo suficiente para manifestarse.

File:Phanerozoic Climate Change.png

Durante buena parte del Paleozoico lo que en la actualidad conocemos como península Ibérica se encontraba formando parte de la plataforma submarina de un gran supercontinente (Gondwana) que estaba situado sobre el Polo Sur.

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En estos ambientes subacuáticos fueron sucediéndose comunidades biológicas adaptadas a las condiciones ambientales y fueron acumulándose enormes depósitos de sedimentos en los que fosilizarían los restos de muchos seres vivos. El movimiento de las placas tectónicas propició tiempo después varios episodios de choque entre ese continente y otras masas próximas y el levantamiento y plegamiento de dichos sedimentos integrándose en cordilleras recién emergidas. La historia geológica posterior es larga y compleja, pero puede resumirse en un etapas de predominio erosivo (ambientes continentales) o de predominio sedimentario (ambientes de inundación marina), mientras los continentes variaban de posición, superficie y número, y las comunidades biológicas exploraban multitud de fórmulas, tanto en los mares y océanos como definitivamente en tierra firme. Y así hasta nuestros días.

La prolongada situación en el borde inundado de un continente de la actual península Ibérica permitió la acumulación de series de estratos de muchos kilómetros de espesor. Las tierras del Jiloca y del Campo de Daroca forman un privilegiado territorio para interpretar los sucesos que acontecieron en esas plataformas continentales durante el Paleozoico. En una pequeña superficie de este rincón de la cordillera Ibérica afloran rocas formadas en todos sus periodos. No es un registro continuo, pues hubo fases de predominio erosivo y también materiales geológicos correspondientes a etapas que no se encuentran a la intemperie.

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En las sierras de Cucalón, Herrera y Oriche pueden encontrarse los sedimentos depositados entre el inicio del Ordovícico (hace 490 M.a.) y el final del Devónico (hace 360 M.a.) en una parte de la historia de la Tierra en la que los continentes las manifestaciones de la vida se reducían a algunos sencillos vegetales, mientras que en los mares se expresaba de forma esplendorosa. Desde hace más de cien años, los geólogos europeos han recorrido los cabezos de esta parte de la cordillera Ibérica recogiendo fósiles que han dotado importantes colecciones y realizando estudios de la fauna que habitaba en estos mares que han descubierto nuevos grupos y otras aportaciones sobre la vida en aquellos tiempos.

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La importancia de los yacimientos paleontológicos de Badules, Fombuena, Nogueras, Bádenas, Loscos, Monforte de Moyuela, Santa Cruz de Nogueras es tal que este territorio está considerado como un Punto de Interés Geológico de importancia internacional.

Esto es algo bien conocido entre los geólogos y entre los vecinos de la zona que durante años los han visto excavar o que han realizado sus propias excavaciones. Pero era algo que no trascendía al resto de la sociedad, distante de su significado por la dificultad que supone interpretar los fósiles depositados en ambientes y tiempos muy diferentes, y en las últimas décadas, por una normativa de conservación del patrimonio tan restrictiva que impide a salir al monte a buscar fósiles.

Pero la incomprensión popular de este patrimonio científico y cultural puede ha llegado a su término desde hace un año.

El impulso de los vecinos de Santa Cruz de Nogueras, el entusiasmo y conocimiento de los paleontólogos Enrique Villas y Zarela Herrera (Universidad de Zaragoza) y el apoyo de las instituciones aragonesas ha cuajado en la construcción del Museo de los Mares Paleozoicos y en la edición de la guía “Fósiles paleozoicos en el valle del río Cámaras”.

portada fósiles

Esta es la ocasión de asomarnos a través de un singular batiscafo a explorar los fondos submarinos de las plataformas continentales de la Gondwana durante el Silúrico y el Devónico. Una expedición a un ambiente ecológico único, situado en una región geográfica peripolar y en un momento de la historia de la Tierra muy concreto.

La visita a museo es una experiencia tanto para el conocimiento como para los sentidos.

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Pude conocerlo junto a un grupo de amigos el pasado otoño de la mano de Zarela.

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El museo no es muy grande pero sí está muy bien aprovechado. Utiliza los dos pisos de un edificio moderno y funcional aunque con referencias a la arquitectura popular de la sierra, que ha sido erigido sobre los terrenos del antiguo horno municipal.

El diseño de la planta baja recrea las condiciones ambientales de estos ambientes marinos. La luz azulada que parece filtrarse de la superficie del océano, el rumor de las olas, las huellas sobre el cieno de los organismos, las rizaduras producidas por el oleaje, las ilustraciones o los modelos de los organismos ….. te sumergen sensorialmente bajo el agua.

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En sus vitrinas hay compiladas muchas lecciones de zoología. Sin estar recargadas, sus vitrinas exponen numerosos fósiles recogidos en la zona y que han aportados por investigadores y por aficionados. Se organizan por grupos taxonómicos.

Hay vitrinas dedicadas a los corales, los coloniales y los solitarios ….

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a los crinoideos, animales bentónicos conocidos como lirios de mar ….

a los abundantísimos braquiópodos, invertebrados dotados de dos conchas desiguales (conocidos en la zona como mariposas) cuyos restos llegaron a acumularse formando potentes bancos calizas conchíferas (lumaquelas) durante ciertos momentos y que tuvieron una extraordinaria abundancia en aquellos mares …..

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a los moluscos, especialmente a los cefalópodos, que con grupos como los ortocerátidos tuvieron también una importante presencia en los ambientes de agua abiertas ….

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… así como también otra dedicada a los populares trilobites, artrópodos del bentos que evolucionaron completamente a lo largo del Paleozoico desapareciendo a su término. La buena conservación de las piezas expuestas permite realizar observaciones de gran detalle sobre su anatomía lo que ha ofrecido aportaciones al conocimiento de su evolución.

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Los vertebrados están presentes en el grupo de los peces acorazados. Los restos encontrados y estudiados por el paleontólogo alemán Peter Carls permitieron describir a la especie Carolowilhemina geonostica, única conocida para una familia nueva dentro de los peces con placas dérmicas …

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A principios de este curso decidí incluir una visita a este museo y a la Ruta del río Nogueta en la programación de la Ciencias de la Naturaleza de 2º de Secundaria. Es cierto que en este nivel, los contenidos adquiridos en Geología (Estratigrafía y Paleontología) son insuficientes y que por entonces la Evolución no ha sido abordada. Pero la curiosidad que muestran los chavales pequeños es formidable y se va perdiendo conforme crecen ….

Así que allá que nos fuimos. Fue un día gris y frío de final de mayo.

Lo primero que llamó la atención es que la carretera es estrecha pero no infernal. Una vez advertidos del riesgo de mareo, tan solo un par de personas lo acusaron a lo largo del viaje.

Lo segundo es que el trayecto es más corto de lo que parece. El valle del Cámaras y el del Jiloca están más separados en la mente de sus gentes que en el terreno físico, a pesar de tener una sierra de por medio.

Y lo tercero … es que aprendieron y disfrutaron de lo lindo.

Al trasponer el puerto que separa el valle del Huerva del Cámaras hicimos una parada para observar y comprender el sinclinal de Bádenas. Una consecuencia de los esfuerzos tectónicos sobre los estratos de areniscas ….

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Tras coger algo de aire y centrar sus mentes un poco nos llegamos a Santa Cruz de Nogueras, donde nos repartimos en dos equipos: uno visitaría el museo y el otro haría un recorrido por el campo.

Me sumé a este último, siendo acompañado por Enrique Villas, paleontólogo y profesor de la Universidad de Zaragoza. Nos acercamos a una ladera situada junto al valle del río Cámaras, cerca del antiguo molino harinero, donde intentamos situarnos en un perfil geológico que nos habían preparado.

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La primavera se ofrecía espléndida esa fresca mañana ….

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Allí, explicó los procesos sedimentarios que originaron en el Devónico Inferior la serie de lutitas pizarras arcillosas y calizas (formación Mariposas), entre las cuales se depositaron restos de organismos marinos.

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Los chavales batieron la superficie del terreno encontrando restos de tallos de crinoideos, abundantes y diversos caparazones de braquiópodos e incluso …. ¡un pequeño trilobites!

Recorrimos la serie hacia el fondo del valle hasta alcanzar unas calizas con huellas de oleaje (ondulitas)  y pistas de reptación de gusanos…

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Volvimos al pueblo. En el museo nos esperaba la paleontóloga Zarela Herrera, otro de motores del museo, que centró la atención del alumnado en el espacio y en el tiempo mediante una presentación oral ….

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y algo después en la planta baja cautivándolos con sus recursos mientras les enseñaba a leer los indicios de la actividad de aquellos seres vivos y procesos geológicos registrados en los materiales mostrados en las exposiciones y vitrinas …

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… de donde se fueron con una magnífica impresión y una mochila cargada de experiencias e ideas que irán surgiendo en años sucesivos.

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Tras jugar un buen partido de fútbol en la plaza, nos fuimos a comer al bar donde nuestro ruidoso grupo fue acogido con gran amabilidad y paciencia por los vecinos de Santa Cruz. Allí, entre dimos cuenta de nuestros bocatas y unas sabrosas cerezas de Calatayud que compramos al frutero ambulante. Y tras el descanso, no faltó un Harlem-Shake, por si no habíamos dado bastante de qué hablar.

A la vuelta, nos desviamos un poco hacia Loscos para ver las rocas subvolcánicas que afloran junto a la carretera.

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Pero después de un baile de calle cualquiera les atraía ahora con las interpretaciones de los procesos paleomagmáticos ….

Y así, entre bromas y juegos, fuimos llegando a Calamocha mientras iba pensaba en la gran fortuna que tienen estas comarcas de disponer de un recurso didáctico tan extraordinario, en las enormes posibilidades educativas que ofrecen estas sierras.

domingo, 30 de junio de 2013

HUMO DE INCENDIOS FORESTALES DEL NORTE DE EEUU Y CANADÁ SOBRE ARAGÓN

En el atardecer del día 27 los cielos se tornaron rojizos y el día había sido extrañamente blanquecino, como las típicas invasiones de aire cálido sahariano de pleno verano.

Hasta ahí todo parecía normal pero... algo no cuadraba: tiempo fresco, viento del norte y el cierzo soplaba ya con fuerza a última hora de la tarde en Zaragoza, sin embargo esa bruma seguía en el cielo del atardecer. Conforme fue llegando la oscuridad el color del cielo ya recordaba al humo de los pavorosos incendios veraniegos, con esas típicas estelas oscuras que dejan el cielo manchado, como sucio. Fue extraño.

Mirando imágenes de satélite y buscando en la red dimos con la explicación. En efecto, se trataba de humo de incendios forestales, pero ¿de dónde, con una primavera e inicio de verano tan fresco y húmedo? No había noticias de grandes incendios ni en Aragón ni en toda España.

La respuesta estaba lejos, muy lejos, a casi 6.000 kilómetros (en línea recta). En Canadá. En esta impresionante imagen pueden verse enormes incendios forestales en pleno bosque boreal.

El final de la primavera y comienzo del verano está siendo seco y caluroso en amplias zonas de Norteamérica y Canadá. Algunos fuegos ya comenzaron en mayo.


Incendios forestales en Quebec, 19 de junio de 2013




Humo muy concentrado aun cruzando ya Terranova camino de Europa, imagen 23 de junio.

Durante estos meses de tiempo fresco en la costa occidental europea la cosa se ha caldeado mucho más de lo normal en latitudes altas de Norteamérica y Canadá, lo que está ahora propiciando grandes incendios forestales cuyo humo cruza el Atlántico "subido" en las borrascas y arrastrado por los fuertes vientos del oeste, de manera que durante dos o tres días ha ido a parar hasta nuestro tranquilo Mediterráneo, cruzando buena parte del país (especialmente cuadrante NE) y entrando con los vientos del norte que manda el anticiclón de las Azores, ese que no ha aparecido en buena parte del invierno y que ya lleva unos días funcionando como un gran aire acondicionado peninsular, bombeando aire fresco desde latitudes más altas, vientos frescos y húmedos, manteniendo bien a raya a la dorsal africana.

Observa estas imágenes de Modis en la que el humo sale hacia el Mediterráneo por los valles como si se tratase de una auténtica chimenea. Fueron al menos 3 días: 26, 27 y 28 de junio, con un máximo el día 27.

26-06-13
26-06-13
27-06-13
27-06-13
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El día 27 no tomé ninguna fotografía, pero incluso el día 28 con cielos mucho más despejados al atardecer seguía quedando rastro de humo en capas altas:

Quisimos comprobar cuánto tiempo y de qué forma ha llegado ese humo hasta la puerta de nuestra casa, para ello nada mejor que recurrir al análisis de HYSPLIT. Para ello se escogió una altura de la partícula teórica a 4.000 metros sobre los cielos de Zaragoza a las 18 UTC (20:00 hora local) y se modelizó sus distintas posibles trayectorias durante las anteriores 250 horas. Efectivamente los vientos barrieron de este a oeste el norte de los EEUU y Canadá, transportando el humo a su paso, para llegar finalmente a los 7-8 días sobre el valle del Ebro.


Como se puede comprobar los efectos de cualquier desastre natural pueden llegar a sentirse a miles de kilómetros de distancia. ¿Qué pasaría si fuesen cenizas de un volcán y éste estuviese un buen tiempo en erupción? ¿Por ejemplo el súper volcán que hay bajo Yellowstone? ¿Y alguno de los grandes volcanes islandeses?

El 16 de mayo de 2010 pude captar estas imágenes desde Pozuel del Campo. Un extraño humo circulaba en capas medias y bajas a lo largo y ancho de todo el valle del Jiloca...



A esta última le subí el contraste


Todo hacía apuntar a que se trataba de restos de cenizas del volcán islandés Eyjafjallajökull, que había entrado en erupción el 20 de marzo de 2010 y una segunda mucho mas virulenta el 14 de abril, y había causado la interrupción del tráfico aéreo en Europa el 15 de abril de ese mismo año, pues arrojó ceniza volcánica a la atmósfera, llegando a una altura de varios kilómetros y extendiéndose por un área de miles de kilómetros cuadrados.


Los vientos del norte de aquellos días se encargaron, como en el caso del humo que hemos contado anteriormente, de traer las partículas desde miles de kilómetros de distancia hasta nuestros cielos limpios del Jiloca y más allá.

sábado, 29 de junio de 2013

EL RÍO ROYO

El río Pancrudo es bien conocido en la zona por sus crecidas y desbordamientos. La aparente calma y tranquilidad de sus aguas claras y cristalinas durante la mayor parte del año no esconde los peligros de este pequeño río de montaña mediterránea, conocido también, con buen criterio, como “río Matapanizos”, como otros ríos del Alto Aragón.

La última gran crecida del río Pancrudo tuvo lugar el 6 de mayo de 2004, alcanzando una altura máxima de 0,89 m. Se conocen avenidas mucho mayores, pero no aparecen reflejadas en el histórico de SAIH Ebro porque son anteriores a la puesta en marcha de este sistema.

nivel max río Pancrudo m

En cuanto a niveles medios, el pasado mes de marzo se produjo un pico que iguala al anterior (0,74 m), ocurrido durante la lluviosa primavera del año 2004, a comienzos del mes de mayo.

nivel río Pancrudo m 

El pasado día 8 hubo una pequeña crecida que más que por el volumen y el nivel alcanzado por el agua llamó la atención por el color arcilloso de las aguas y su extrema turbidez.

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Este color de las aguas del Pancrudo viene dado por la escorrentía en barrancos y ramblas de su margen derecha, especialmente entre Barrachina y Torre los Negros. Son barrancos cortos pero muy torrenciales. Resaltaba sobremanera entre la espesa y verde vegetación de la ribera.

miércoles, 26 de junio de 2013

BUSCANDO EL EQUILIBRIO

Los pasados días 30 y 31 de mayo tuvieron lugar en Cella y Villarquemado dos reuniones convocadas por los Ayuntamientos de ambos municipios, con objeto de informar de la posibilidad de acogerse a una figura jurídica, de protección medioambiental, que haría que la laguna del Cañizar y una perimetría que comprendería aprox. 3.000 ha fuera declarada Z.E.P.A. (Zona de Especial Protección para las Aves). Se contó para ello con la colaboración de personal técnico del Servicio Provincial de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente. Los posibles afectados (agricultores, ganaderos y cazadores), ante los posibles cambios de prácticas de uso en  el desempeño de sus actividades, que podrían comportarles nuevas obligaciones con la Administración y con el Medio Ambiente –además de tener dudas de si éstas serían adecuadamente compensadas- no se mostraron partidarios de su implantación.

Aparentemente, a día de hoy, de poco sirvió el testimonio -en opinión de quien esto escribe- de un exalcalde de la zona de Gallocanta que, en los 90, vivió muy de cerca la  -entonces allí- importante polémica de si se implantaba o no una Z.E.P.A. Según este exalcalde, hablando en nombre de muchos de los allí afectados, después de más de 20 años, en general, el personal está satisfecho de los resultados. 

Hace aproximadamente una semana, desde la Plataforma Laguna del Cañizar (la cual, se opone, por las motivos que ella aduce, a la implantación de una Z.E.P.A. así como a la recuperación del humedal que desde la Fundación Laguna del Cañizar se viene impulsando) se difundieron por Cella y Villarquemado unos folletos informativos, en los cuales, en portada, podía leerse: "LA ZEPA... ¿ES UN CABALLO DE TROYA?". En el interior de dicho folleto se presenta una  información  objetiva, clara y veraz acerca del Decreto 204/2010, de 2 de noviembre, del Gobierno de Aragón, del Departamento de Medio Ambiente. Información alusiva a los usos y actividades prohibidas y/o incompatibles con la protección de un Humedal Singular; cabe recordar que la laguna del Cañizar está catalogada como tal (B.O.A.: 28/12/2012). Por otra parte, en la última página del folleto, se formulan 9 preguntas, las cuales en las recientes reuniones con la alcaldesa de Cella y el alcalde de Villarquemado han sido respondidas. También en esta página del folleto puede leerse: "La Plataforma Laguna del Cañizar no está en contra de la naturaleza, sus integrantes son jóvenes, mayores, agricultores, ganaderos, cazadores, amas de casa, profesionales varios... Todos amamos y respetamos nuestro entorno y somos los que conservamos nuestro Agroecosistema pues dependemos de él. Luchamos y lucharemos porque se mantenga su equilibrio [...]."

¿Dónde hay que firmar? Porque, sin duda, seríamos much@s, que, sin pertenecer a esta  Plataforma, suscribiríamos ese párrafo.  Ahora bien, sobre su última palabra, "equilibrio",  oscila la siguiente pregunta: ¿Dentro de ese "equilibrio", muchos seres de la especie humana, no estaremos anteponiendo en exceso nuestros intereses? En mi opinión, llevamos ya varios siglos, sobre todo el último, haciéndolo. Con los consiguientes desequilibrios en los ecosistemas terrestres y/o acuáticos (no entraré en detalles ni en pormenorizadas explicaciones; creo que existen muchos  ejemplos que avalarían esa opinión/afirmación).

Al fin y al cabo, todo agroecosistema debería velar porque su ubicación en la biosfera impactara lo menos negativamente posible en los constantes y con frecuencia sutiles procesos biológicos que tienen lugar en  ésta. Y no seré yo quien diga que aquí, en Cella y Villarquemado, se estaba haciendo mal hasta el año 2007. Pero recuperar, para la biosfera en su conjunto, la 3ª parte de la que fue una de las más importantes  lagunas de agua dulce de todas las naciones europeas ribereñas del Mediterráneo, y hacerlo como es debido: con un proyecto contrastado y consensuado técnicamente, con la información puntual y transparente a los vecinos de los pueblos afectados...,  hacerlo así, sería hacerlo mejor aún.

Respondiendo a la pregunta formulada en el folleto de referencia: una Z.E.P.A. no tiene por qué resultar un “caballo de Troya”. Además –como parece lógico suponer- las prácticas agroambientales que en ciertos momentos pudiera comportar, para las personas que manifiestan: “amamos y respetamos nuestro entorno” no tendrían que resultar enojosas o inasumibles. Y las compensaciones económicas no iban a faltar, pues cada vez más, también en la P.A.C., van a estar vinculadas a la conservación y protección del medio ambiente. Porque, más allá de esta coyuntura de crisis económica, existe una conciencia social en pro del medio ambiente que no para de crecer y empujar a que los poderes públicos garanticen no solamente la viabilidad de los espacios naturales protegidos, sino también la sostenibilidad de los agroecosistemas limítrofes. 

José Luis Pada

lunes, 24 de junio de 2013

FRESAS SILVESTRES: UN INDICADOR DEL DESARROLLO DEL SOTOBOSQUE EN REPOBLACIONES FORESTALES

Las fresas silvestres son los primeros frutillos de nuestros montes tras el duro y largo invierno. Generalmente estamos acostumbrados a ver fresas de gran tamaño en las verdulerías, pero ciertamente son variedades que no tienen nada que ver ni en aroma ni en sabor. Son más grandes, si, pero es lo único.

La fresa (Fragaria vesca) es una planta vivaz, siempreviva, que prefiere suelos húmedos, bien drenados, ricos en nutrientes y en humus; requiriendo huecos bajo el dosel arbóreo por donde le llega la luz solar, aunque no en exceso.


Forma parte de la familia de las rosáceas.  Sus tallos alcanzan unos 20 cm de altura, aunque generalmente observaremos un crecimiento horizontal, extendiéndose por el suelo. Presenta una roseta basal de donde surgen las hojas, trifoliadas, y los tallos florales, ambos de la misma longitud.
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Estas fresas son utilizadas en la alta cocina por sus delicados aromas e intenso sabor.

En Fonfría las fresas florecen a finales de mayo y junio bajo el pinar, sobre todo en claros del mismo. Las pequeñas florecillas blancas poco a poco pierden los pétalos y la fresa se va formando, primero verde y luego va virando hacia blanco amarillento y finalmente rojo.

El pinar de Fonfría es una extensa repoblación forestal de mediados de los años 50. Conviven masas coetáneas mixtas y puras de Pinus sylvestris y Pinus nigra. Durante varios meses se llevan haciendo unos trabajos de clareo con el fin de disminuir la densidad, en algunas zonas superior incluso a los 2000 pies por hectárea, es decir, casi la misma densidad inicial a la que se pusieron en su día.
 
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Estos pinares son fundamentalmente masas protectoras instaladas en los relieves más altos y pronunciados de la sierra de Fonfria y Pelarda, pero las elevadas densidades comprometen su crecimiento así como la regeneración natural tanto de la masa forestal actual como del sotobosque, prácticamente inexistente como consecuencia de la superposición de copas y el ambiente excesivamente umbrófilo incluso para especies más tolerantes como el rebollo (Quercus faginea) y marojo (Quercus pyrenaica). Por todo ello la apertura de claros que se van generando con los trabajos será aprovechada poco a poco por otras especies. Este es el caso, por ejemplo, de las fresas, pero también será una oportunidad para los antiguos pobladores de estos territorios, los anteriormente nombrados y otros más o menos exigentes.
 
IMG_2830 Foto en el límite de los trabajos. A la izquierda, monte trabajado, disminuida ya su densidad. Derecha monte original, obsérvese la diferencia de luz entre una y otra zona.

IMG_2820 El impacto visual de los trabajos puede minimizarse dejando algunos pies sin cortar dentro de las calles
 
Las repoblaciones forestales emplearon una gran cantidad de mano de obra en los pueblos donde se efectuaron, siendo un complemento económico muy importante en épocas de escasez. Los trabajos posteriores también (claras, podas, clareos) pero durante buena parte de los años setenta y ochenta la visión comercial del monte y de sus propietarios y gestores (ayuntamientos, comunidades autónomas, etc.) pasó a un segundo plano ante la falta de rentabilidad y el éxodo rural hacia las ciudades, coincidiendo también con la transferencia en materia de montes y medio ambiente a las CCAA. Eso y el auge de los movimientos conservacionistas, que habían contemplado durante años cómo los ingenieros arrasaban bosques autóctonos para colocar enormes plantaciones monoespecificas de pinos, en muchos casos de manera completamente injustificada. De esta forma el monte pasó poco a poco de ser un medio productivo principalmente a todo lo contrario, fomentándose más el aspecto de la conservación de los recursos (secundado también por la falta de recursos económicos para su gestión) y poco a poco se fue perdiendo por completo la cultura forestal de la que provenian y hacia la que iban dirigidos.

En los últimos años, los esfuerzos de los gestores forestales se han centrado así en la conservación del vuelo de los montes y los proyectos y trabajos posteriores han ido encaminados casi totalmente a la protección y prevención de incendios forestales, mediante la creación de nuevas infraestructuras y conservación de las ya existentes (fajas cortafuegos, fajas auxiliares, pistas forestales, puntos de agua). Asimismo las nuevas repoblaciones forestales han tenido en cuenta las especies autóctonas y los pinos ya no son los únicos elementos del nuevo paisaje arbolado de muchos montes, aunque siguen siendo importantes en determinadas zonas.

Actualmente tenemos la oportunidad de dotar a estos montes de una mayor diversidad, llevando poco a poco la masa forestal actual hacia fustales de menor densidad mediante aclareos sucesivos, repoblaciones de enriquecimiento e incluso, por qué no, hacia la renovación total de la masa en determinados rodales con indicios de regeneración natural mediante cortas a hecho (siempre que no exista riesgo de erosión y pérdidas de suelo). Estas actuaciones no deben verse por la población como una destrucción del pinar, sino como un paso más hacia la renovación de las masas forestales en el ámbito del aprovechamiento forestal sostenido. Hay sitio de sobra para todas las especies si se gestionan de manera adecuada en espacio y tiempo.
 
Fonfria 2009 Fonfría 2012
Fonfría año 2009 (arriba) y misma zona en 2012 tras los trabajos
Estos trabajos bien planificados mediante planes de gestión u ordenación adecuados pueden volver a crear una demanda de mano de obra, muy importante en nuestros pueblos en los tiempos que corren.

Los aprovechamientos forestales no deberían de ir reñidos con la conservación de los montes. Al revés, deben ser empleados para conseguir los objetivos mínimos de la ordenación forestal: persistencia y estabilidad de las masas forestales, rendimiento sostenido de sus productos y servicios y máximo de utilidades (leñas, pastos, hongos, etc.) y sobre todo para equilibrar las condiciones de las especies, intentando favorecer a las autóctonas en determinados enclaves de gran valor natural o singularidad.