Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

lunes, 16 de diciembre de 2013

LA REFLEXIÓN DE UN ESTUDIANTE

Realmente soy una persona que vive su vida día a día. No me hago preguntas sobre el porqué de las cosas. Nunca analizo las cosas que me pasan. Ayer fue diferente y por eso he decidido compartir esa experiencia.

Por casualidad,  al abrir la ventana de mi casa, me quedé mirando al horizonte y sin darme cuenta me quedé absorto en mi pensamiento. Desde mi ventana se ve muy bien, la laguna de Gallocanta con poca agua este año, por culpa de las escasas lluvias. Pero, un año más, por fin, llegaban las grullas y se posaban en la parte más cercana a mi pueblo, Gallocanta. Era una imagen que a los turistas apasiona pero a la gente de la zona nos resulta de lo más normal.

Esta vez era diferente ¿Por qué? No lo sé, pero sentía tranquilidad, una sensación agradable y eso es lo que me llamo la atención. Cómo nos influyen las pequeñas cosas cotidianas en nuestra propia personalidad.

Mi abuelo de joven era cazador y mi padre también. Por el contrario, una de mis primas estudia para ser  forestal, mi tía es agente de la naturaleza y mi madre informadora turística en Gallocanta, lo que las convierte en amantes de la naturaleza y la tierra en la que viven.  

Yo no sabría cómo calificarme. ¿Cazador o amante de la naturaleza?

Por un lado, me gusta escuchar a mi abuelo o a mi padre anécdotas de tiempos pasados  y realmente parecen entusiasmados cuando hablan de sus experiencias. Pero por otro lado, también me encanta ver como disfrutan de sus experiencias  con la naturaleza las mujeres de mi familia, o cuando suben al monte a buscar una planta concreta, o coger un ave que esta herida y ver cómo buscan en internet: de que se alimenta, qué especie es , cómo pueden ayudarla…

Mi conclusión es que cada persona es libre de elegir su forma de vida pero la gente que la rodea, el medio en el que vive, sus costumbres o cosas de su alrededor hacen que la balanza de nuestras decisiones se incline hacia un lado o hacia el otro. La suma de información y conocimientos sobre cualquier tema es lo que nos condiciona en nuestra elección.

Hace poco  tiempo en la asignatura de Biología realizamos un trabajo sobre las grullas, no porque nos gustara el tema, realmente lo hicimos porque nadie lo quería y solo quedaba esa opción.

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Después de varias salidas al campo, de buscar información, de hablar con gente, estudiarlas en definitiva, el trabajo nos pareció muy atractivo. Tuvimos después la suerte de ser seleccionados para ir a exponer nuestro trabajo a un congreso de investigación juvenil a Barcelona y, más tarde, a otro Málaga. Poco a poco es un tema que a los tres chicos que realizamos el trabajo nos ha calado hondo.

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Todo cambia, las grullas para mí no eran importantes. Ahora siento curiosidad por saber cuándo llegan, cuándo marchan…. La laguna no me parecía nada extraordinario. Sin embargo ahora hay días que cuando se pone el sol, con el cielo rojizo, naranja, morado… reflejado en el agua de la laguna, pienso que suerte tengo de poder vivir en un lugar como este. ¿Cuánta gente en el mundo pagaría por disfrutar un minuto lo que yo tengo la suerte de disfrutar día tras día?. 

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Todo esto me hace pensar, que no amamos las cosas porque sí, ¿me gusta esto o me gusta lo otro? Creo que la relación que nos une a ellas, es la que nos condiciona. En mi caso con dieciséis  años, no sé todavía hacia donde irán mis pasos, pero quiero conocer muchas cosas.

Sergio Ballestín

2 comentarios:

Fer dijo...

Muy bonito. Eres muy afortunado de ver ese paisaje maravilloso todos los días, de verlo y de sentirlo. Generalmente no valoramos las cosas cotidianas hasta que dejamos de verlas o alguien nos las muestra de otra manera que nos hace pensar.

Pilar Edo dijo...

Interesante visión... en el fondo todos tenemos un momento en nuestra vida en que "descubrimos" o somos conscientes de lo que nos rodea. Y muchas veces eso no ocurre hasta que alguien o algo "nos lo mueve" dentro. A disfrutar de esta nueva forma de ver y sentir tu entorno!!! Y enhorabuena por vuestro trabajo sobre las grullas en Gallocanta