Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

viernes, 30 de enero de 2015

TERNASCO A LA NARANJA

Cae la tarde en los páramos de Galve.

Solo queda nieve en algún ribazo umbrío. La tierra está mojada y algún charco empieza a coger agua. Cielo gris, de mudanza, que hace barruntar una nueva nevada….

Entre el gris de la loma caliza, el rojo vino de las arcillas y el verdín apagado del pasto aparecen nuevos colores. El naranja, más propio de la huerta valenciana, colorea el prado corto junto al abrevadero..

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Las vueltas que da la vida. Hace ochenta años eran mercancía de lujo para las personas. Hoy en día, por la superproducción agrícola, la naranja de destrío y la pulpa de naranja es alimento para la oveja por el valor nutritivo de su fibra y por su bajo precio.

Nuevos tiempos, nuevos colores en el paisaje.

1 comentario:

JESUS dijo...

Ahí, aún resultando extraño, podéis disfrutar de la cara amable, bonita de la fotografía, aquí en cambio, veo a diario la otra parte, los huertos de naranjos sin coger, las naranjas en el suelo, sin ovejas que se den un festín, caídas y pudriéndose, el precio al que la pagan al agricultor, los almacenes de naranja a medio gas, llenos de naranja andaluza donde parecen estar ya los ultimos huertos… cada año más huertos sin coger adivinan el futuro de la cosecha siguiente, abandonados por fin y sus naranjos muertos en un ultimo y desagradecido acto cruel, a base de herbicida. Pequeños huertos heredados por los hijos, dejados perder, a los niños no les gusta la fruta.

Recuerdos

PD Por el Barrio pasaban camiones llenos de naranja para las ovejas que subían al Campo Bello y de vuelta cargaban paja para las granjas de Castellón y Valencia.
Por el Barrio llegaban furgonetas cargadas de naranjas que cambiaban por patatas.