Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

miércoles, 15 de abril de 2015

DISFRUTANDO LA PRIMAVERA EN EL JILOCA

Tenía bastantes ganas de que llegase la Semana Santa para poder hacer una escapada a tierras calamochinas. El motivo no era otro que pasar unos días de tranquilidad y desconexión, sin otras preocupaciones que no fueran el elegir una ruta distinta para hacer en bicicleta cada día. En una zona como esta, no es muy difícil encontrar rutas asequibles y a la vez de gran belleza paisajística. La segunda gran preocupación era el hecho de poder capturar todos estos paisajes y rincones en unas pocas fotos, ya que es casi imposible transmitir con una imagen lo mismo que se puede percibir con los 5 sentidos.

Aún así, he querido hacer un recopilatorio de algunas de las fotos que tomé durante esos días, intentando recoger, sobre todo, los contrastes visuales que se producen en esta época del año, algo que para alguien acostumbrado a vivir en una gran ciudad, es quizás mucho más significante y perceptible. Como se decía en un post de este mismo blog hace unos meses, la identidad del paisaje del Jiloca es algo con mucho más potencial del que se le da, y que a menudo los que no vivimos allí todo el año, percibimos y valoramos mucho más.

Empezamos con las primeras pedaleadas... subimos por la antigua carretera de Tornos hasta coronar el puerto del Carrascal (1110 m) para posteriormente desviarnos hacia la torre de vigilancia forestal (1173 m), desde donde tenemos unas maravillosas panorámicas. La visibilidad alcanzaba unos 100 km en línea recta (llegándose a ver el Moncayo).

Calamocha desde la torre de vigilancia (Cruz, 1173 m)
Hacia el noreste, se intuye el estrechamiento del Valle del Jiloca y más al fondo la llanura del Campo de Romanos, separada del Valle del Ebro por las sierras de Vicor, Modorra, del Peco y de Cucalón (de izqda a dcha)
Hacia el noroeste, vemos la Laguna de Gallocanta, Tornos, las sierras de Valdelacasa y de Santa Cruz y el Moncayo ligeramente nevado (de izqda a dcha)
Hacia el sur, en primer plano la inconfundible Sierra de Valdellosa, donde se alternan los pinares y los carrascales, y al fondo, Sierra Palomera (izqda) y Sierra Menera (dcha).

De vuelta al pueblo, no dudamos en parar en alguno de los campos de frutales, en este caso, un ciruelo en flor:


No hace falta irse muy lejos del casco antiguo calamochino para disfrutar de la primavera:


Varias mañanas nos despertamos con alguna ligera helada (-1 o -2ºC), las cuales se traducían en una fina capa de escarcha en la Vega y una tímida neblina a orillas del Jiloca y acequias.






En esta ocasión, alejándonos un poco más, recorremos algo más de 45 km, pasando por Navarrete, Lechago, Cuencabuena, Ferreruela, Burbáguena y Luco...

Desde el "puerto de Navarrete" tenemos una buena perspectiva hacia el Valle del Pancrudo...
... y también hacia Navarrete, bien protegido en el fondo del Valle
Tras una ligera pero constante subida desde Lechago, cruzamos Cuencabuena y alcanzamos los 1000 metros justo al cruzar la vía del tren, desde donde contemplamos el verdor de los campos de cereales



Poco después, llegamos a Ferreruela de Huerva, bien protegida por la Sierra de Cucalón y donde los almendros en flor se intercalan con el verdor de los cereales:


Desde allí, atravesando el Campo de Romanos de oeste a este, ponemos rumbo a Burbáguena, para después seguir el curso del Jiloca aguas arriba y llegar de nuevo a Calamocha.

Como decía al principio, es muy difícil resumir fotográficamente un lugar de tantos contrastes visuales y paisajísticos como es el Jiloca. La primavera es una época excelente para pasear por la zona, disfrutar de todos sus rincones, y gastar algo de nuestro tiempo en contemplarlos detenidamente, aunque sea simplemente unos minutos. A veces en lo más sencillo, puede estar lo mejor.