Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

domingo, 26 de abril de 2015

SOBRE EL CHOPO NEGRO EN EL REINO UNIDO

El chopo negro (Populus nigra) es el árbol autóctono más amenazado en las Islas Británicas. Se trata de la subespecie betulifolia, propia de este archipiélago y del oeste de Francia.

Morfológicamente se caracterizan por la fina pubescencia de los nervios de las hojas y de los tallos jóvenes, por la profunda rugosidad de su corteza, por la presencia de gruesas protuberancias en el tronco, que  a menudo, aparece inclinado. Las hojas son triangulares, más largas que anchas, teniendo en su base la anchura mayor.

Un áfido provoca unos característicos engrosamientos espiralizados en el largo peciolo de la hoja.

Dsc_9391red

Su fisonomía es muy característica.Las grandes ramas tienden a arquearse doblándose hacia el suelo. Cuando se truncan por el viento u otros agentes, sus brotes crecen curvándose de nuevo hacia abajo.

20150308_145743

La población alcanza unos diez mil ejemplares, la mayor parte tienen más de 200 años de edad y se encuentran en la fase final de su ciclo vital. En el condado de Suffolk casi un tercio de la población se ha perdido desde 1987 hasta 2005. La regeneración natural o las plantaciones por el ser humano han sido muy escasas en los dos últimos siglos. Algunos autores sostienen que puede desaparecer en los próximos treinta años.

El chopo tiene tres problemas muy serios.

Por un lado, desde hace siglos se han introducido especies (el chopo negro americano, Populus deltorides, procedente de Norteamérica) o variedades (el chopo lombardo, Populus nigra var. italica, desde Asia occidental) foráneas han ocasionado una introgresión en las poblaciones autóctonas. La generalización del cultivo productivo y ornamental de Populus x euroamericana en las últimas décadas ha acelerado la pérdida de la pureza genética. En el Reino Unido, especialmente en el sur, hay muchísimos chopos, pero en su mayor parte son ejemplares híbridos.

El segundo problema es la pérdida de hábitat. Miles de kilómetros de linderos arbolados han desaparecido tras la intensificación agraria. Los ríos han perdido su funcionamiento natural mediante la construcción de presas y, sobre todo, de defensas en las márgenes. Las ramillas arrastradas durante las cada vez más escasas crecidas no encuentran lechos de limos y arcillas donde arraigar.

El tercer problema es el desequilibrio entre sexos. Posiblemente para evitar las molestias de los frutillos algodonosos que desprenden las hembras, los campesinos ingleses seleccionaron los ejemplares masculinos para su plantación. Por ello, actualmente, el número de pies femeninos es muy escaso no superando el millar de ejemplares. La nascencia natural de ejemplares a partir de semilla también es complicada.

Dsc_9402red

Veterano chopo negro creciendo en un talud alterado por la urbanización en la ribera del Támesis

A primeros de marzo asistí a la Conferencia Nacional que organiza el Grupo de Conservación del Chopo Negro del Reino Unido que se celebró en Aylesbury, localidad situada a unos 70 km al oeste de Londres, en una zona de llanuras aluviales donde se conserva la mitad de la población.

El día anterior a la misma, acompañado por Sue Hotton y por Helen Read, recorrí  las campiñas de Suffolk. Su población es de 400 ejemplares. En su mayor parte, ejemplares dispersos situados en los linderos y cerca de los arroyos.

20150308_120346

Pero también cerca de los caminos …

20150308_142504

y de las viviendas, por la tradicional costumbre de dispersar las granjas en la campiña. 

20150308_145425

Preocupados por el futuro del chopo negro británico desde hace décadas se han puesto iniciativas encaminadas a conseguir su conservación a través de proyectos públicos y, sobre todo, desde entidades privadas (ONGs). 

Pude ver un pequeño vivero de planta autóctona. En realidad se trataba de un cercado rodeado de añosos sauces trasmochos en cuyo interior crecían jóvenes chopos cabeceros con la toza a un metro de suelo del que cada año se obtenían varetas destinadas a su plantación.

20150308_153000

Y en el parque natural de Redgrave & Lopham Fen me enseñaron un ejemplar plantado hace unos treinta y cinco años …

20150308_133905

El día siguiente estuvimos en la conferencia celebrada en el centro de educación ambiental de College Lake, cerca de Aylesbury. Se trata de una antigua cantera de caliza en la que el afloramiento del freático ha permitido crear un lago colonizado por las aves acuáticas. En su entorno, la asociación Wildlife Trust de los condados de Oxforshire, Buckinghamshire y Berkshire ha creado un complejo de educación ambiental sobre la cultura rural y los ecosistemas agrarios que tiene un intenso aprovechamiento por escolares y adultos.

La conferencia estuvo centrada en la conservación. Primero en conocer los rasgos genéticos de la población superviviente. Se ha hecho un análisis genético de unos mil ejemplares (el 10 %) obteniéndose cerca de un centenar de clones. La mayor parte de los ejemplares analizados genéticamente pertenecen a unos pocos clones siendo muy aquellos que tan solo presentan uno o dos ejemplares.

Otro de los pilares fue la exposición de experiencias de reforestación por asociaciones. Me llamó la atención la desarrollada por el zoo de Chester, quien con la ayuda de la implicación ciudadana, realiza plantaciones y seguimientos de las mismas.

Y, por último, la tercera línea consiste en la conservación del material genético en bancos de semillas y el cultivo de ejemplares en viveros del conocido centro de investigación de Kew Garden.

Concluyendo la jornada fui a Long Marston (Hertfordshire) donde me alojé en la casa de dos de los organizadores de la conferencia, Margaret y John Noakes. Cerca de su vivienda, cuando ya casi no había luz, pude recorrer los prados y los campos para conocer algunos de los magníficos chopos negros trasmochos de Vale of Aylesbury, donde se encuentra la mayor concentración de chopos cabeceros británica con sus 700 ejemplares. En concreto, en tan solo 14 km2 han sido cerca de mil ejemplares (940 vivos y 60 muertos) lo que supone la décima parte de la población británica.

Los ejemplares que pude ver se encontraban en los márgenes de los campos lo que parece estar relacionado con el movimiento de cerramiento de tierras asociado a la privatización de los comunales de 1853 realizado por la aristocracia.

20150309_181529

En su mayor parte estaban troncos y cabezas estaban recubiertos por hiedra.

20150309_183103

Se veían muchos ejemplares con el turno de poda vigente. Margaret y John me hablaron del interés de los propietarios por su conservación a pesar de la escasa rentabilidad de la madera y de la crisis del medio rural, también aquí.

20150309_175930

Pero también pude observar muchos ejemplares con el turno de desmoche ya perdido. El peso de las ramas provoca que estas acaben desgajándose …

20150309_181309

como ocurrió semanas atrás tras un intenso vendaval, algo común a juzgar de lo que me contaron e indicaban las señales de tráfico y los bromistas …

20150309_180627

Ambientes diferentes, problemas similares. Y mucha iniciativa social en pro de la conservación del chopo negro.