Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

sábado, 21 de mayo de 2016

VENTE AL SABINAR DE RUBIELOS CON EL CEJ

En la tercera excursión de Paseos Xiloca mañana domingo 22 de mayo nos vamos a conocer el Sabinar de Rubielos de la Cérida y los roquedos del Caño del Gato (Barranco de la Montona), en la vertiente de poniente de la sierra de Lidón.


Hemos quedado a las 9.00 horas en la iglesia de Rubielos de la Cérida. La ruta es de 7 km de longitud y se tiene previsto acabar sobre las 13.30. Muchos nos quedaremos a comer por allí pero quien lo desee puede partir al término. Para inscribirse solo hay que pulsar este enlace y rellenar con los datos.

Además del paseo dedicaremos un rato a conocer las trincheras de la Guerra Civil, la Balsa de Rubielos y la Falla Cuaternaria. Y habrá más de una sorpresa ...


Aquí os queremos contar algunos de los valores de este espacio natural. 

La sierra de Lidón es un conjunto de cabezos que se elevan sobre un altiplano situado a 1.200 m de altitud. En realidad, es una prolongación hacia el nordeste de la sierra de Palomera. Los montes de San Cristóbal (1.494 m), Cerro del Mas (1.454 m) o Lituelo (1.422 m) son relieves muy poco conocidos que se integran en el paisaje que se observa desde cualquier zona elevada de la comarca del Jiloca al mirar al mediodía, hacia el Campo de Visiedo.


Es un pequeño nudo hidrológico. Las aguas se encauzan hacia el Alfambra, el Pancrudo y el Jiloca a través de una serie de ramblas de caudal irregular. Las precipitaciones (500-600 mm anuales) son algo más elevadas que en el entorno aunque muy inferiores a lo esperable por su notable altitud. Las temperaturas medias (9 ºC), algo más bajas, pero sin padecer las inversiones térmicas del fondo del valle. Las rocas, calizas en su mayor parte, son muy permeables.

Rubielos es un topónimo que indica tierras royas. Son las arcillas y margas que se depositaron hace unos 210 millones de años (Triásico Superior) en ambiente de marismas salobres bajo clima árido acompañados de yesos procedentes de la precipitación de las sales de aquellas salinas naturales.


Un avance del mar durante el Jurásico Inferior y un prolongado periodo cálido de más de 10 millones de años permitió el depósito de fangos carbonatados en un ambiente de plataforma abierta y de los restos de una rica fauna marina con cefalópodos (ammonites y belemnites), equinodermos y braquiópodos (rinconelas y terebrátulas). Estos sedimentos (y otros posteriores que los sepultaron) emergieron mucho después (orogenia Alpina) formando parte ya de la cordillera Ibérica. Estas zonas elevadas, ya bien entrado el Terciario (Paleógeno) fueron desmanteladas por la erosión, arrasándose y enviando sedimentos detríticos gruesos (gravas y limos) hacia el oeste (monte de Monreal del Campo y de Bueña) y el norte (Bañón).


La creación reciente de la fosa del Jiloca (falla de Rubielos) reactiva la erosión en los altos y el depósito en glacis que conectan los montes con el recién formado valle.


El paisaje vegetal está dominado por el carrascal y el sabinar albar. Los carrascales prosperan en las zonas más bajas. Son tallares aprovechados como leñas y presentan una notable extensión. El sabinar, que ocupa las zonas más elevadas, ha tenido un uso como pastizal para los rebaños de ovino por su estructura más abierta. Flora rupícola de interés en los peñascos calizos que han funcionado como un refugio para plantas delicadas por la presión antrópica sobre los bosques originales.


Estos roquedos son igualmente uno de los escasos ambientes rupícolas en unos entornos en los que predominan los bosques y, en los últimos siglos, los pastos y los cultivos. Son apropiados para la nidificación de rapaces que tienen sus cazaderos en las zonas abiertas del entorno. Y para algunos mamíferos, como la cabra montés, que recupera territorios tras la despoblación humana.


Los sabinares tienen una gran importancia para la invernada de los zorzales y de otros túrdidos. Los conos femeninos de la sabina albar, negral y de los enebros son el alimento para estas aves que, al dispersas sus semillas, están acelerando la repoblación natural de estos montes.

En esta excursión podremos disfrutar del esplendor de la primavera en el sabinar. En plena floración, el erizo, el guillomo y la aliaga. Violeta, blanco y amarillo salpican los cabezos entre el verde del sabinar.


No es raro observar al corzo, la liebre o el zorro. Con más suerte y algo de nocturnidad, al gato montés, el jabalí o el tejón. O los murciélagos rupícolas. Las horas centrales del día son el momento de los reptiles como el ardacho, la culebra verde (bastarda) y la lagartija colilarga. Y de las águilas forestales, como la culebrera o la calzada.



Estos montes de Bañón, Bueña, Caminreal, Monreal del Campo, Rubielos de la Cérida y Torrijo del Campo están catalogados como Lugar de Interés Comunitario "Sierra de Palomera" y  forman parte de la Red Natura 2000. 

Más información en este otro enlace de la página del Centro de Estudios del Jiloca.

¡Te esperamos!