Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

martes, 29 de diciembre de 2015

SUMAVA: LA SELVA DE BOHEMIA

El Danubio y el Elba son dos de los ríos más importantes en Europa.


El primero, que nace a 1.078 m de altitud la Selva Negra de Alemania, drena tierras de dieciséis países del centro y sur del continente en su largo recorrido noroeste-sureste (2.880 km) desembocando en el mar Negro. El segundo, nace en las Montañas de los Gigantes, entre la República Checa y Polonia, a 1.387 m. de altitud, y se encamina hacia el mar del Norte en un recorrido sureste-noreste de 1.165 km.

Ambas cuencas hidrográficas quedan separadas por una cordillera de 120 km de longitud y con montañas de una modesta altitud (la cima es el monte Großer Arber , 1.456 m ) que son conocidas como los montes Sumava (la Selva de Bohemia) o Bayerischer Wald (la Selva de Baviera) y que hace de frontera entre Chequia, Alemania y Austria.


La República Checa comprende tres regiones. Bohemia, la más extensa, hacia el oeste. Moravia, algo menor en superficie se encuentra en el este. Y la Silesia checa, la más pequeña, hacia el nordeste.

Los Países Checos se encuentran en un altiplano surcado de suaves lomas comprendido entre las cordilleras del norte (Sudetes, Montañas de los Gigantes y Montes Metálicos) y las del sur (Montes del Alto Palatinado y el Sumava).

Fotografía de  Chequia tomada desde un satélite. Foto: Wikipedia
En la Selva de Bohemia nace el río Moldava que tiene un recorrido sur-norte. Desemboca en el Elba poco después de pasar por Praga, donde se hace muy famoso, siendo su afluente principal y aportándole más caudal que el que lleva el río principal.


En julio estuvimos visitando la Selva de Bohemia. La mayor parte de estas montañas fueron declaradas parque nacional en 1991 por el gobierno checo (teniendo continuidad en Baviera) por ser la región más boscosa de Europa central (el "corazón verde" de Europa) pero, así mismo, por las praderías de alta montaña que aparecen a partir de los 1.200 m de altitud, las turberas y ciénagas, los páramos, los arroyos y los ibones. La cumbre de Sumava es el monte Plechý (1.378 m).


En estos ecosistemas montanos predominan las especies propias del ámbito centroeuropeo, aunque también están presentes otras de regiones montañosas próximas, como los Alpes, los Cárpatos e incluso las propias de Escandinavia. En lo relativo a la gran fauna, el bisonte y el alce desaparecieron en la Edad Media mientras que el lobo y el oso lo fueron en el siglo XIX. Recientemente han sido reintroducidos con éxito el lince boreal y el alce, siendo las dos especies más emblemáticas. Pero no llegaron a hacerlo diversos gallos de monte (urogallo, gallo lira, grévol), pájaros carpinteros (pico tridáctilo, pito negro), búhos (cárabo uralense, mochuelo boreal, mochuelo chico ..) y otras especies como águila pomerana, guión de codornices, cigüeña negra, cascanueces, pinzón real, mirlo capiblanco, pechiazul ...

Cuando el Gobierno de la antigua Checoeslovaquia, en pleno régimen comunista, diseñó la red de espacios naturales en la década de 1960 tuvo en cuenta criterios científicos. Como la mayoría de los lugares mejor conservados se encontraban en las zonas montañosas fue allí donde se crearon las primeras zonas protegidas, dedicando las zonas más bajas al desarrollo industrial y agrícola. Las zonas montañosas se encuentran, al menos en la actual República Checa, en las fronteras con Polonia, Austria y Alemania, estos últimos confrontados políticamente durante los años del Telón de Acero. El gobierno de Checoeslovaquia protegió regiones montañosas fronterizas donde el control militar fue muy intenso. Es el caso de Sumava.

Remolque del ejército antiguo checoeslovaco reutilizado como refugio en un merendero de Sumava.   
En estas montañas lindantes con Baviera, perteneciente entonces a la antigua Alemania Occidental, además se produjo una acusada despoblación en 1945 con la expulsión de la población de origen alemán. Vamos, un caso más de limpieza tan al uso en los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial a lo largo de Europa.

Es decir, un territorio con importantes valores naturales, de fuerte control militar, escaso desarrollo económico y una baja demografía. Socioeconomía planificada en estado puro.


Accedimos desde el norte e hicimos un recorrido en coche sin llegar a los sectores más elevados. Vamos, realmente fue solo una aproximación

La visita al pueblo de Hartmanice nos introdujo en la presencia histórica (y actual) de una activa comunidad judía que ha vivido en esta región europea. La sinagoga, cuidadosamente restaurada, era el monumento más emblemático de la localidad. Solo la pudimos ver por fuera.


Territorios con una larga historia de convivencia (no exenta de tensiones) entre diferentes pueblos. Uno de los rasgos de buena parte de Europa.

El Parque nacional de Sumava está incluido en la Red Natura 2000, tanto por incluir espacios que pertenecen a la Directiva de Aves como a la Directiva de Hábitats. Es, además, una Reserva de la Biosfera desde 1991.

Estas montañas tienen su origen en la orogenia Hercínica formándose por el choque de las grandes masas continentales de Gondwana y Laurussia con otras menores. Predominan las rocas metamórficas y las magmáticas de origen volcánico que afloran en las zonas altas tras la intensa erosión realizada por los glaciares durante el Cuaternario. Este modelado es el responsable de las formas de erosión (valles y lagos glaciares) y de sedimentación (morrenas y valles fluvioglaciares). En la actualidad la escasa altitud no permite la existencia de masas permanentes de nieve.

Entre los cantos acumulados en los lechos de los arroyos se descubrían estos materiales metamórficos, como estos fragmentos de gneis.


El clima es de tipo continental. La media térmica anual es de unos 7,5 ºC. Los inviernos pueden llegar a ser muy rigurosos, como ocurrió en 1987 cuando se alcanzaron -41,6ºC. Las precipitaciones medias son de unos 660 mm. Para tratarse de una zona de montaña, estas no son muy elevadas por la distancia a las masas oceánicas. Sin embargo, la importancia de las nevadas y las bajas temperaturas favorecen la presencia de agua en el subsuelo y la alimentación de la red fluvial, y más si se considera el carácter impermeable de las rocas cristalinas que conforman los montes Sumava.

Los bosques caducifolios se extienden en la zona de menor altitud de esta cordillera. Bueno ... deberían extenderse pues en su mayor parte han desaparecido históricamente en beneficio de los cultivos y las praderas.

Así, conforme ascendíamos encontramos campos de cereal (trigo, avena, cebada ...) todavía sin cosechar pese a ir julio ya entrado...


 ... salpicados de prados de siega 


La imagen anterior, con linderos arbolados entre los campos o los prados, no era representativa del paisaje agrario. Lo habitual era encontrar parcelas cultivadas de notable extensión y bosquetes intercalados, tanto de coníferas (píceas cultivadas) como de frondosas caducifolias. La transformación de la agricultura tradicional, durante el periodo del socialismo real, fue barrida sobre 1950 en beneficio de una mayor productividad mediante su intensificación.

Esta imagen es más representativa ...


Sin embargo, en estas montañas fue donde más presencia de ganadería extensiva encontramos durante nuestro (corto) periplo por Chequia. Fundamentalmente de ovino ...


 y de vacuno ...


Pero, la mayor parte del territorio correspondía a los bosques, especialmente de coníferas como el pino royo (o albar) y la pícea europea.


Aunque existen reservas en Sumava con bosques maduros, como la de Boubín, la mayor parte de la superficie forestal ha seguido durante muchas décadas, tal vez más de un siglo, un sistema de gestión forestal intensiva. No debe olvidarse la enorme influencia de la escuela forestal alemana que desde el siglo XIX fomentó el manejo de los bosques con criterios basados en optimizar la producción maderera (cortas a matarrasa, homogeneidad de masas, eliminación de árboles viejos ...) en detrimento de otros aprovechamientos (ganadero, biodiversidad ...). Modelo que, como bien conocemos en España, se extendió entre las escuela de ingenieros de montes hasta territorios con características ecológicas muy diferentes a las centroeuropeas, como las montañas mediterráneas.


Así, los bosques tenían ejemplares de similares edades y dimensiones, masas monoespecíficas densas y homogéneas, con límites bien marcados con territorios destinados a otros usos, con una densa red de viales dedicados a la extracción de madera ...

Predominaba los bosques de pícea (falso abeto) ...


... especie forestal autóctona pero muy favorecida en forma de cultivos extendiéndose en el dominio del bosque caducifolio del piso inferior ...

 

... y en el suyo propio, compartido con el pino royo.

La madera de pícea tiene una gran calidad y ha tenido múltiples aprovechamientos. Algunos de ellos singulares, como la confección de instrumentos, como los pianos o los famosos violines Stradivarius.


La gestión del bosque forma parte de la cultura y de la historia de estas montañas. Un proyecto interfronterizo desarrollado por las regiones vecinas bávara y bohemia profundizaba en los rasgos comunes entre ambas comunidades humanas en la historia contemporánea.


Pero la gestión forestal favorecedora de la citada conífera no se detuvo en su expansión territorial en detrimento de otras especies, sino que además en las últimas décadas se han realizado plantaciones de píceas exóticas. No sin generar un importante debate social. Estas últimas, peor adaptadas al ambiente de la Selva de Bohemia, tienen una menor resistencia ante los vientos intensos del norte y son más vulnerables a la presión coleópteros xilófagos escolítinos, como Ips typographus. La tala de los últimos bosques maduros, el modelo de gestión forestal y la contaminación por lluvia ácida han generado movilizaciones populares que proponen otro modelo de aprovechamiento.


Esta incursión en las montañas de Sumava nos dio una medida de las altura, del relieve y del paisaje de unas cordilleras centroeuropeas en donde pueblos para nosotros desconocidos (bohemios, eslovacos, moravos, austriacos, etc.) han forjado su cultura y su historia.