Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

martes, 22 de noviembre de 2016

OLIVERAS APADRINADAS

Caía la tarde. Habíamos estado pajareando en la sima de San Pedro, disfrutando con la compañía de las chovas piquirrojas, las chillandras y los vencejos reales, y teníamos que llegar a buena hora para cenar y alojarnos en "La Ojinegra" de Alloza.

Cogiendo el desvío, al dar una curva y por el rabillo del ojo vi algo que me sorprendió. Un cartelico blanco colgaba de una olivera. Paramos.


De una no, de cada una de las oliveras de aquel campo. Algo tan raro, en Oliete, solo podía tratarse de ...

 

... la famosa y mediática iniciativa "Apadrina un olivo".

Eran oliveras viejas, pero no muy gordas. Era primeros de junio. Estaban en plena floración.


Todas ellas mostraban los cortes de una reciente poda ...

 

y tenían la base de los troncos bien limpios de chitos.

Sin embargo, el campo llevaba varios años sin labrar.


 Manzanilla, linos y siemprevivas prosperaban cubriendo el pedregoso suelo ...


Es posible que esta parcela haya entrado recientemente bajo la custodia del proyecto y no haya podido ser laboreada. Nos sorprendió.

Una vez en casa visité con curiosidad la web de "Apadrina un olivo". El segundo lema, el objetivo en realidad, no puede ser más claro: "Transformamos el estado de abandono del medio rural de manera sostenible". Os invitamos a conocerlo. Es un magnífico producto de comunicación.


Tiene varios apartados. "El proyecto" define las líneas de la iniciativa. La recuperación del olivar, el proyecto social, el pueblo, medio ambiente, el aceite y la tecnología. Está bordado, aúna la tradición con la innovación, la cultura popular con la acción social o los problemas del planeta.

Otro apartado describe los colaboradores, entre los que se incluyen importantes empresas o instituciones, como Teléfonica, New Hollande o Gobierno de Aragón, entre otras muchas. El blog, con noticias periódicas del proyecto. Y los enlaces de contacto, el acceso personalizado al árbol apadrinado por cada persona colaboradora y, lógicamente, el enlace para que el lector pueda "Apadrinar un olivo".


Los testimonios del Tío Miguel, el alma del proyecto. Comenzamos un nuevo reto, la construcción de una almazara. Y la propuesta ¿Buscas un regalo original? 

Oliete tiene abandonado el 70% de la superficie dedicada a olivar. Es decir, cien mil olivos funcionan a su suerte, sin ningún tipo de cuidado. Son longevos, no morirán a corto plazo, pero no mejoran, sino todo lo contrario.

En cuatro años "Apadrina un olivo" ha implicado a más de mil padrinos que financian el cuidado de 4.500 oliveras. Se han creado tres puestos de trabajo fijos y varios temporales, contratándose a personas con discapacidad intelectual (ATADI) y, sobre todo, ha puesto sobre la mesa el problema del abandono del mundo rural.

Si hay que ponerle algún pero sería el exceso de urbanitismo que rezuman algunos de los padrinos. Es importante el compromiso con el árbol pero también lo es el desplegar empatía hacia la cultura rural que ha creado estos árboles y por la grave situación actual: la supervivencia de los pueblos. 


De hecho, cuando pasamos por el pueblo aquel viernes, nos llamó la atención lo lleno que estaba el bar de la carretera. ¿Será cierto lo que dicen los mayores de las generaciones más jóvenes? Que no queremos trabajar en el campo. Los ancianos están cargados de desencanto y frustración con los hijos y nietos al abandonar estos los proyectos personales de sus antepadados. 

Recuerdo una conversación con nuestro amigo Gaspar Ferrer, de Andorra. Nos contaba con dolor los efectos de una pedregada en el olivar de su familia. Le comentamos que siempre nos había sorprendido el cuidado que se le profesa a este cultivo en el Bajo Aragón. Nos decía "A los olivos no se les cuida, se les malcría". Estos árboles son parte de "la casa".

Es evidente que estas oliveras centenarias, con la recolección a mano y con el precio de los jornales como está, tienen una rentabilidad más que dudosa para sus propietarios. Y que, en estas tierras, el éxodo rural ha sido durísimo. mantener a estos árboles viviendo en Zaragoza o Barcelona es más un ejercicio de romanticismo y de compromiso personal.

Pero aún así, tiene que resultar muy doloroso para los ancianos ver abandonados la mayor parte de las oliveras de sus pueblo. Bueno, igual de doloroso que ver perder los huertos, ver caer las paredes de los ribazos o ver hundir a las parideras.


La sociedad agraria tradicional y la urbana actual son agua y aceite, dos mundos con cada vez menos conexión. Este proyecto, es fruto de la segunda, sí. No sabemos cuántas oliveras llegarán a recuperarse, pero sí sabemos que esta iniciativa ha puesto el problema del desplome rural sobre la mesa.

¡Enhorabuena!