Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

domingo, 28 de agosto de 2016

FLORA DE LA LAGUNA DE GALLOCANTA. CONFERENCIA DE LÀLI PICORNELL

La cuenca de la laguna de Gallocanta es un pequeño mundo. Tiene rocas silíceas al este y carbonatadas por el oeste. En el fondo hay limos con alta concentración de sales. Cuatro riachuelos de caudal temporal y una colección de arroyos recogen las aguas desde los montes y páramos hasta el vaso de la gran laguna. En algunos puntos, hay descarga del freático y se forman pequeños humedales. En otros sobreabunda el nitrógeno de origen ganadero.


Todo ello a mil metros de altitud. Bajo un clima mediterráneo continental, de montaña y seco. Y en medio de una cordillera invisible: la Ibérica. En unas tierras pobladas y en unos ecosistemas transformados desde hace más de 2.300 años.


Los bosques, más bien matorrales altos y densos, de carrasca y rebollo descienden por los montes. Amplias parameras y otros matorrales abiertos conectan a aquellos con los campos de secano cerealista que ocupan la gran llanura central. Y en el fondo de la cuenca, un sistema de prados salinos, la joya de la corona.


Una colección de más de mil especies vegetales crecen en menos de 500 km cuadrados. Algunas son propias del ámbito mediterráneo. Otras propias de los litorales europeos. Otras, de las altas lagunas salinas de Asia occidental. Las hay de óptimo eurosiberiano, esas que se acantonan en las umbrías de los montes. No faltan los endemismos. Todas ellas distribuidas formando un complejo y dinámico mosaico.




Gallocanta tiene desde hace cuatro décadas muchos ojos que observan a sus aves y cuenta con buenos estudios ornitológicos. El resto de los vertebrados se conocen bien, aunque falten estudios. Los ecosistemas acuáticos de la cuenca endorreica recibieron durante décadas la atención del profesor Francisco Comín y están bien caracterizados. No ha habido quien aborde el estudio de los insectos o de los arácnidos, esos mundos inexplorados, complejos e inabarcables, pero tan gratificantes para los naturalistas. Y también cuenta con un sólido catálogo florístico realizado a finales de los '70 por el equipo de botánicos de Jaca, pero que no tuvo continuidad por otros investigadores. Hasta la llegada de Eulàlia Picornell a Bello hace un lustro.


De formación autodidacta y gran dedicación al trabajo de campo, Làli ha recorrido con paciencia todos los ambientes y todos los rincones de este espacio natural. Una comarca de paisajes austeros y, aparentemente, con un paisaje vegetal poco atractivo. Colaboradora del Herbario de Jaca y coordinadora de Biodiversidad Virtual para la provincia de Teruel, además de crear un núcleo de interés para los naturalistas que participan en este portal, Làli ha descubierto más de cien especies vegetales cuya presencia había pasado desapercibida a otros investigadores. Y esto tiene un gran interés científico y conservacionista. Es la autora de sendos catálogos de las plantas de Sierra Menera y de la cuenca de Gallocanta ricamente ilustrados con preciosas -y precisas- fotos recogidos en su blog Mi herbario del Jiloca. Su llegada a la zona ha sido una gran suerte para todos.


Bueno, pues esta tarde tenemos la oportunidad de aprender de sus observaciones y reflexiones en la conferencia que impartirá en el cine de Tornos a las 20 horas. ¡Allí estaremos!