Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

lunes, 29 de agosto de 2016

RÍO COSA. DEL NACIMIENTO A LA DESEMBOCADURA. 3 DE SEPTIEMBRE EN PASEOS XILOCA

En este quinto y penúltimo de los “Paseos Xiloca”, vamos a recorrer uno de los rincones quizás menos conocidos de la Comarca del Jiloca, pero de un gran interés y valor paisajístico, ambiental e incluso cultural. Cogeremos la mochila con el almuerzo y la cámara de fotos para irnos a recorrer el cauce del río Cosa, afluente por la margen izquierda del Pancrudo. El río Cosa surge en la Fuente del Prado, en el fondo del Barranco del Horcajo, de régimen tormentoso, pocas veces vemos en él correr de forma superficial el agua ya que el sustrato calizo favorece la rápida infiltración hacia el subsuelo.


En el pequeño y coqueto pueblo de Cosa podremos contemplar algunos de sus monumentos más destacados, agrupados en el entorno de la plaza/ayuntamiento: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (construida en los siglos XVII- XVIII, por el maestro José Izquierdo, se hundió en el siglo XX, conservando hoy día su estructura exterior), la fuente, el lavadero, la Casa Ferreruela, … o los numerosos peirones que jalonan los caminos del entorno de la localidad. 

Tras disfrutar de la siembre acogedora sombra estival de un pequeño grupo de chopos cabeceros, del que tiempo tendremos de conversar, cruzaremos la carretera nacional por un paso inferior, e iniciaremos el suave descenso siguiendo el cauce del barranco del Horcajo. 

Nos adentramos en un entorno dominado por las rocas sedimentarias de edad terciaria (poco más de diez millones de años, lo que en tiempos geológicos encarna depósitos muy jóvenes): calizas, tobas calcáreas, margas, arcillas y yesos. Con un poco de atención podremos toparnos entre las margas y yesos con algún nódulo de sílex de gran tamaño, la materia prima para construir los afilados fragmentos para las tablas de los trillos. 


La vegetación está dominada en su conjunto por el rebollo (Quercus faginea). 



Analizando la morfología de sus hojas podremos ver algunas de las adaptaciones que han permitido a esta especie medrar en los ambientes de transición entre zonas húmedas y secas. También será fácil observar sus típicas y fotogénicas agallas. La mayor o menor proximidad al barranco y, por tanto, al freático, favorece el crecimiento de diferentes especies de arbustos: enebros, sabinas, espinos, rosales, lantanas, madreselvas entre los más comunes. En su frondosidad busca cobijo y alimento una variada comunidad de aves, a la que prestaremos atención tanto con los ojos como con el oído para ver cuántas especies somos capaces de reconocer a lo largo del recorrido. 


La escasa presencia humana actual ha ido dejando huellas de un pasado más próspero, como iremos viendo a lo largo del recorrido. Una de ellas es la singular dehesa de rebollos trasmochos, el mayor conjunto de rebollos trasmochos que conocemos en la comarca del Jiloca. También podremos contemplar los restos de una acequia (jalonada de chopos cabeceros, la mayor parte de ellos secos) que se arruinó en las tormentas del año 1957 y que conducía las aguas al molino del Reajal. Un edificio que aparece documentado en el censo de edificios de 1860, y que poseía dos cárcavos, con sendas piedras molederas, una balsa y un cubo cuadrangular. 



Dispersos a lo largo del recorrido podremos contemplar diversos troncos caídos de lo que antaño fueran ejemplares monumentales de chopos cabeceros, lo que nos permitirá reflexionar sobre el importante papel de la necromasa, de la que la madera muerta es la parte fundamental, en el funcionamiento de los ecosistemas. 


Un bonito pozo con abrevadero nos recuerda el pasado ganadero de la zona, la necesidad de abastecimiento de agua por este sistema, en una zona donde pasa un río. 


Más abajo el río se encuentra la peña del Casco, denominación que recibe por parecerse a la pezuña de un caballo. Caballos no veremos, pero si estamos un poco atentos no será difícil descubrir alguna cabra montés por los riscos, a cuyos pies veremos el verdor característico de la sabina negral.

Siguiendo el camino llegaremos pronto al paraje conocido como el Mas de El Villarejo, donde en tiempos había una masada, casa de campo. En esta zona se forma una pequeña charca como consecuencia de la descarga del freático alimentado por la típica filtración de los paisajes calizos, aportando variedad ecólogica al entorno. Los montes de la margen derecha están poblados de pinos negrales como resultado de antiguas repoblaciones forestales. 

La presencia de yesos a estas alturas del recorrido permite la presencia de una flora altamente especializada, donde plantas como el arnacho (o asnallo) o la hierba zapera reclaman su territorio. Junto con otras plantas, líquenes, musgos y hongos conforman una comunidad de gran interés ecológico que justifica la catalogación de estos montes como Lugar de Interés Comunitario (LIC Yesos de Barrachina y Cutanda). Es este el momento de estar atento a los nódulos de sílex y, algo más abajo, de unas curiosas formaciones de tobas calcáreas, cuyo proceso de formación sigue activo hoy día. 


Por último, el valle se abre definitivamente en la Solana del río Cosa para desembocar en el Pancrudo, con sus singulares choperas lineales de cabeceros, oasis de biodiversidad y rico legado de un pasado no tan lejano que hemos de saber conservar. 

Pilar Edo y Rodrigo Pérez (texto)
Rodrigo Pérez y Chabier de Jaime (fotos)

Nota logística: Para hacer este recorrido, necesitaremos organizarnos dejando parte de los vehículos en el nacimiento (localidad de Cosa) y parte en la desembocadura (río Pancrudo, Barrachina), ya que de este modo el recorrido será lineal y de ida. Como es necesaria la inscripción previa, la organización se encargará de coordinar este asunto. Para inscribirse, pulsa en este enlace.