Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

domingo, 18 de enero de 2026

BirdNET-Pi: ESCUCHA Y RECONOCE AVES CON RASPBERRY PI

En los últimos años, la tecnología ha permitido que naturalistas y "científicos ciudadanos" puedan observar la naturaleza con herramientas cada vez más avanzadas. BirdNET-Pi es una de esas herramientas que transforma esta experiencia: convierte una Raspberry Pi (un pequeño pero potente ordenador que cabe en la palma de tu mano) en un detector acústico inteligente que escucha el canto de las aves y las identifica automáticamente.

 

¿Qué es BirdNET-Pi?

BirdNET-Pi es un sistema de clasificación acústica de aves en tiempo real diseñado para funcionar sobre ordenadores Raspberry Pi. Utiliza modelos de aprendizaje automático basados en BirdNET, un modelo entrenado para reconocer sonidos de aves, y lo ejecuta localmente para identificar especies a partir del audio captado por un micrófono conectado al dispositivo. 

BirdNET-Pi escucha constantemente el entorno a través de un micrófono USB, procesa los sonidos entrantes, y cuando detecta un canto o un sonido de ave, intenta identificar la especie asociada. Toda esta información se muestra en una interfaz web accesible desde cualquier navegador de tu red local, con gráficas, espectrogramas y registros de detecciones.

En otras palabras: con BirdNET-Pi puedes instalar un pequeño “radar” de aves que trabaja por 24/7, sin financiación costosa ni conocimientos avanzados de programación. Sería como instalar un sensor de una estación meteorológica fija, pero en este caso los datos que captura no son variables meteorológicas, sino cantos y reclamos de aves.

BirdNET-Pi tiene múltiples usos y beneficios:

- Identificación automática de aves por sonido: detecta y clasifica aves sin necesidad de observarlas visualmente.

- Monitorización medioambiental: útil para estudios ecológicos, educación ambiental o simplemente para aficionados a la ornitología que quieren saber qué aves visitan su jardín, su huerto o la ubicación de estudio que se plantee.

- Datos históricos y en tiempo real: puedes revisar listas de detecciones, reproducir grabaciones significativas y analizar patrones temporales.

- Compartir resultados: BirdNET-Pi puede integrarse con servicios como BirdWeather, que agrupan datos de numerosos dispositivos en todo el mundo para construir mapas y estadísticas globales de actividad de aves: https://app.birdweather.com/

 Instalación paso a paso de BirdNET-Pi

Antes de empezar, necesitarás:

- Una Raspberry Pi (modelos recomendados: Pi 5, 4B, 3B+ o 0W2) con sistema operativo de 64 bits con su carcasa. Precio: varía entre 50 y 100 euros

 - Un micrófono USB o una tarjeta de sonido USB + micrófono. Precio: lo que te quieras gastar, pero por 30 euros ya tienes uno perfectamente funcional

- Conexión a red local (Wi-Fi o Ethernet)

 

Primeros pasos 

Aunque BirdNET-Pi simplifica mucho el proceso gracias a su instalador automático, es importante aclarar que no es un sistema completamente “plug and play”. Para una instalación y mantenimiento sin frustraciones, es recomendable tener cierta familiaridad con el entorno Linux, especialmente en sistemas basados en Debian como Raspberry Pi OS.

En esta web https://github.com/Nachtzuster/BirdNET-Pi?tab=readme-ov-file#installation hay una guía de instalación, pero si lo quieres paso a paso lo tienes en https://github.com/mcguirepr89/BirdNET-Pi/wiki/Installation-Guide

 

Del campo a tu ordenador

Lo primero que llama la atención del sistema es la enorme capacidad de captura de datos. Ten en cuenta que el aparato está en continuo funcionamiento (el consumo de electricidad es escaso) y está analizando sonidos continuamente.

Cada especie que detecta y cataloga la designa con un % de "Confidence", lo que vendría a ser la probabilidad de ser esa especie, según las características del canto analizadas, la época del año y la localización del emplazamiento. Todos los datos van quedando grabados diariamente, de manera que a la estadística se van sumando datos continuamente.

Una vez empieza a capturar cantos (y tras un proceso de validación manual diario, especialmente para especies "controvertidas" o raras y siempre por encima del 75 % de probabilidad, pueden visualizarse múltiples datos.

Las detecciones diarias: 

 


 Los resúmenes semanales:

Estadísticas más generales:

Estadísticas diarias de una especie o especies en concreto, con las horas de mayor detecciones:

Estadísticas anuales, a lo largo de todos los meses, donde se pueden ver las detecciones dentro de la franja horaria seleccionada:


Especialmente valioso es poder determinar la aparición y marcha de especies migratorias o el contingente invernante, por ejemplo en este caso del petirrojo europeo (siempre suponiendo que a más detecciones, más individuos):


 

O en este caso, el paso de zorzales alirrojos con detecciones nocturnas. Las migraciones o las rapaces nocturnas tampoco se escapan a la detección:

Y en este caso, el pico migratorio de la grulla en noviembre y el incremento de ejemplares por invernada en la zona, con los horarios de máxima detección:

 

BirdNET-Pi es accesible para aficionados, pero está pensado para usuarios con un perfil “maker”, entusiastas de Raspberry Pi o personas con curiosidad técnica. Si ya has usado Linux alguna vez o has montado otros proyectos con Raspberry Pi, no deberías tener mayores dificultades.

Para quienes nunca han usado Linux, el proyecto sigue siendo una excelente oportunidad para aprender, siempre que se aborde con paciencia y ganas de experimentar.

Te dejo por aquí la "estación pajarera" de Calamocha, situada cerca del barrio El Bao, con una serie de datos en pruebas desde noviembre de 2024 y con más datos en modo implantación definitiva desde el 16 de noviembre de 2025.

Hasta la fecha se han detectado un total de 79 especies en este emplazamiento, incluyendo especies no del todo habituales en la zona, como el pico menor, el búho real, el chorlito dorado europeo, el zarapito real, el andarrios grande o el pinzón real. Es la ventaja del sistema de estar siempre "a la escucha".

https://pajaricoscalamocha-ferherlo.uk1.pitunnel.net/  

lunes, 15 de diciembre de 2025

E.A. OJOS DE LA RIFA. NOVIEMBRE 2025. COMENZAMOS EL TERCER AÑO.

Terminó noviembre. Un noviembre muy especial

Noviembre fue el mes en el que hace dos años se puso en marcha la Estación de Anillamiento de los Ojos de la Rifa (EAOR). Atrás quedan cuarenta y ocho jornadas de campo, veinticuatro vespertinas, otras tantas matinales. Y cientos de horas aprendiendo con las aves, descubriendo cómo funciona este pequeño agroecosistema y compartiendo buenísimos momentos entre amigos.


Noviembre nos ha traído también un brusco ascenso del nivel del agua tras cesar el bombeo con el fin de la campaña de riegos.


Y, sobre todo, noviembre nos ha traído una epidemia en toda la regla: la gripe aviar. Nos ha obligado a aplicar unas medidas preventivas para proseguir con la actividad anilladora en una zona húmeda situada en el área de influencia de la laguna de Gallocanta. Un epidemia que ha dejado en el camino a un millar de grullas y a otros animales.


En lo meteorológico ha sido un noviembre muy representativo. Durante su inicio las temperaturas fueron algo más cálidas de lo habitual, siendo algo más frías en su fase final.  En la Estación Meteorológica Puente Romano de Calamocha la temperatura media mensual fue de 7,9 ºC, superior a la media de la serie 1993-2025 (7,5 ºC), como viene sucediendo en otros meses. Las precipitaciones han sido también las propias de esta época del año; en la citada estación calamochina se recogieron 34,3 mm, algo menos que la media de este mes (37,3 mm), mientras que en la estación meteorológica de Caminreal, situada junto al yacimiento arqueológico de La Caridad, fueron de 25,2 mm. 


El agua ha vuelto a los prados. Comenzó a entrar tímidamente a finales de octubre y se ha manifestado en todo su esplendor en noviembre. El acuífero, que recibió una importante recarga durante las abundantes lluvias primaverales, se ha recuperado al cesar el bombeo de la campaña de riegos del pasado verano. El día de 3 de noviembre el nivel ya marcaba 28 cm...


... mientras que el día 17 ya alcanzaba los 32 cm. Y es que, con un relieve tan suave como es el del Hondón, y para un mismo volumen de la descarga, el incremento en el nivel se atenúa notablemente al aumentar notablemente la superficie inundada


Suavemente, el otoño ha hecho su entrada. 

Las sargas de la acequia, nuestras referencias, han perdido la mayor parte de las hojas...


... mientras que de los cercanos chopos, también gravemente quemados en marzo de 2024, asomaron los carpóforos de hongos saprófitos...


La inundación de los prados ha barrido del cañizar a las especies propias del medio terrestre. Sin embargo, ha reactivado a aquellas propias de ambientes acuáticos, latentes desde final de primavera.

En las cálidas jornadas de la primera quincena nos llamó la atención la abundancia de libélulas, afanadas en completar su ciclo biológico...


 y la de escarabajos en los prados ...


... suponemos que ocupados en los mismos menesteres.

El paisaje agrícola sigue el ritmo de las labores propio del ciclo anual. 

Los alfaces, tan apenas crecen en estos días, cada vez con menos horas de luz...


Los panizos, esperan a las heladas nocturnas y a los cierzos para terminar de secar sus granos. En pocas semanas las cosechadoras entrarán a los campos y el paisaje del regadío cambiará de raso.  


En los secanos, muchos campos ya se han sembrado y abonado. Durante unas semanas, hasta que asomen las primeras hojas, la tierra se mostrará desnuda. 


Y en cualquier ribazo o barbecho, surge la belleza en las últimas flores de las plantas arvenses. Como le ocurre a esta capitana.


En lo ornitológicola EAOR también ha mantenido la tónica de otros meses en cuanto a riqueza y abundancia de aves registradas. 

En las jornadas de anillamiento de primera quincena (días 3 y 4), se capturaron 67 aves de 14 especies. En las de la segunda quincena (días 17 y 18), fueron 57 aves de 9 especies. En total, en noviembre de 2025 se alcanzó un total de 124 registros (91 aves anilladas y 33 recuperaciones) de 17 especies


Estas cifras vuelven a superar, en términos cuantitativos y cualitativos, a las obtenidos en noviembre de 2024, que fueron de 100 ejemplares de 16 especies. E incluso a las de octubre de 2025 (93 individuos de 13 especies). 

Las redes del sector 2...


sumaron la mayor parte de las capturas (84,7%), mientras que las del sector 1, las situadas entre las sargas y el cañizar... 


... tan apenas supusieron el 15,3% de las mismas. 

Las nasas, completamente inundadas, no fueron funcionales. Las aves que caminan entre los cañizos ya estaban lejos.


El aumento en el total de capturas de noviembre respecto al mes anterior se explica por la irrupción del escribano palustre (Emberiza schoeniclus). 


Este escribecartas de cañizar suele ser la especie más abundante en la EAOR durante los meses de invierno. En este mes, los 56 ejemplares capturados han supuesto el 45,0% del total de los registros. Parece tratarse de una entrada notable en la zona pues este efectivo supone el 29,3% de los que han pasado por nuestras manos en los dos años.  

Este emberícido migra en el otoño desde el norte de Europa hasta la región Mediterránea. Al parecer, los que invernan en la mitad norte de la península Ibérica son de origen escandinavo. Es una especie que muestra una notable fidelidad a sus territorios de invernada. Damos fe. Uno de los ejemplares capturados este mes fue anillado por nosotros el 27 de febrero de 2025. La pregunta es si se trata de un ejemplar invernante en Caminreal o de un ejemplar en paso (postnupcial y prenupcial) por el Jiloca. Intentaremos resolver la duda.

Ante la posibilidad de que alguno de los escribanos palustres que registramos no sea de la subespecie Emberiza schoeniclus schoeniclus, la de origen centro y noreuropeo, la esperable y más común, sino de la subespecie E.s. whitherbyi, amenazada y reproductora en el este de la península Ibérica, estamos empezando a medir la longitud de pico. De momento, todos son de la subespecie nominal.

La segunda especie en cuanto a número de registros ha sido el ruiseñor de acequia o cetia ruiseñor (Cettia cetti).


Sorprende el número de capturas (19). El máximo mensual absoluto en la EAOR. Y tras varios meses de altos valores. En los últimos cinco meses han pasado por nuestras manos 78 ruiseñores de acequia. En el mismo periodo de 2024, fue prácticamente la mitad (40). Al tratarse de una especie poco viajera, puede pensarse que en 2025 su reproducción ha sido exitosa en los Ojos de la Rifa, ya que el 57,9% de las aves capturadas han sido jóvenes del año. Es posible que le haya podido favorecer la mayor presencia de agua y la recuperación de la vegetación de los prados, tras los incendios de marzo de 2024. Otro dato llamativo es la elevadísima proporción de autorrecuperaciones (68,4%) lo que confirma la naturaleza sedentaria de este pequeño y discreto pájaro. 

Esta especie también ha deparado otra sorpresa. En uno de los ejemplares registrados, por cierto un autocontrol anillado el 11.10.2024, encontramos alrededor del ano cinco protuberancias carnosas .


En estos días de gripe aviar, en los que los dedos se nos antojan huéspedes, extremamos la la prudencia en su manejo. Días después supimos que estos bultos perianales probablemente sean un síntoma de coliriclosis, una infestación producida por Collyriclum faba, un tremátodo parásito de las aves cuya ecología aún no es bien conocida. 

De nuevo nos encontramos ante un nuevo caso de parasitismo, uno de los motores de la selección natural y de la evolución biológica. Y ante un animal, el parásito, con un complejo ciclo vital, tan fascinante como desconocido. Este gusano plano merece el mismo respeto que su hospedador. En la naturaleza no hay especies buenas o malas, principales o secundarias. Todas desempeñan funciones en la dinámica de los ecosistemas. Esa visión antropocéntrica  de denostar o directamente de eliminar a los parásitos para "salvar" al animal hospedador, al margen de cuestiones éticas (ahora que se tiene la piel tan fina en estas temas) es propia del mascotismo que últimamente impregna a la sociedad, pero se aleja de lo que debería preocuparnos: la conservación de los procesos naturales que rigen el funcionamiento de los sistemas ecológicos.

El mosquitero común (Phylloscopus collybita) ha sido la tercera especie en cuanto a número de registros (12). Es una especie migratoria que está presente en la vega del Jiloca durante el paso postnupcial, la invernada y el fugaz paso prenupcial.


Tres de los mosquiteros comunes registrados fueron anillados en la EAOR en los días 26.11.2024, 13.01.2025 y 28.02.2025 . Esto apunta a una notable fidelidad a las zonas de descanso durante la migración o a su zona de invernada. Es una especie que, en términos relativos, ofrece registros moderados. Estas altas cifras de recapturas sugieren que el efectivo en los Ojos de la Rifa debe de ser discreto.

La cuarta especie en cuanto a número de registros (11) ha sido el buitrón (Cisticola juncidis).


Estamos, de nuevo, ante otra especie propia de ambientes palustres y que también parece haber criado bien en la zona. Este año, al menos de momento, no parece tener mucho interés en marchar a otros parajes (¿el frío no apura?) pues el 72,7% de los ejemplares registrados han sido autorrecuperaciones.

El pechiazul (Luscinia svecica) sigue presente en los Ojos de la Rifa aunque con cifras (5) inferiores a las de los pasados meses de octubre (11) y septiembre (12). 


Es probable que los ejemplares registrados en noviembre sean ya los que se quedan a invernar en la vega del Jiloca. Esta hipótesis puede coger fuerza si se considera que el 80% de ellos han sido autorrecuperaciones y que de estos, la mitad fueron anillados en la EAOR durante el invierno anterior (11.12.2024 y 06.11.2024)


Lo esperábamos con ganas. Y llegó a su tiempo: el bisbita alpino (Anthus spinoletta). Como suele ser habitual, con un discreto número de registros (3), igual que el año pasado por estas fechas.

Los estudios realizados por Alfonso Villarán en un carrizal de la Comunidad de Madrid apuntan a que el bisbita alpino muestra una elevada fidelidad a los lugares de invernada. Coincide con esta idea el hecho de que, de los tres ejemplares capturados, uno de ellos fue anillado en la EAOR. En concreto, el 06.11.2024. Justo hace un año. 

Esta especie es un invernante común en el valle del Ebro pero muy escaso en la cordillera Ibérica. En nuestro entorno, se conoce la presencia en las lagunas de El Cañizar y de Gallocanta, así como en el embalse de Lechago. Los datos que estamos recogiendo en Caminreal complementan a las observaciones visuales, para mejorar el conocimiento sobre la invernada de este motacílido. 

Otra de las (pequeñas) sorpresas del pasado mes fue el registro de un ejemplar de carricero común (Acrocephalus scirpaceus). Fue sorprendente, pero no por tratarse de una especie rara en la zona (es segunda en abundancia) sino porque lo tardío de la fecha (04.11.2025) para su paso migratorio postnupcial.


En esta época los fringílidos son comunes en el entorno de nuestra estación. Utilizan las sargas como posaderos y desde allí se desplazan hasta los rastrojos de girasol, los barbechos y los ribazos con cardos para comer las semillas que componen su dieta. Sin embargo, no tienen interés en acercarse al inmediato cañizar. Pero, aún así, de tanto "ir el cántaro a la fuente" alguno lo sobrevuela y acaba enredándose. Este es el caso de los tres rojiñones o pajareles (Linaria cannabina)... 


 del cardelino (Carduelis carduelis) y del lucano o lúgano (Spinus spinus) que anillamos este mes.


Para la última especie, se trata de la primera anilla. Otra especie nueva para la EAOR.

Otro pájaro que resulta común en los cercanos bosques pero escaso en los prados de la Rifa es el pechicorroyo o petirrojo (Erithacus rubecula). Noviembre nos trajo un ejemplar. 


Sospechamos que algunos de los pechicorroyos que crían en los bosques de las sierras cercanas bajan en la otoñada a la vega del Jiloca. Pero, vete a saber. Conocemos tan poco a estas poblaciones... 

Completamos la lista de aves registradas con el cagamangos o tarabilla común (Saxicola rubicula) (3, uno de ellos autocontrol), el ratonero o chochín euroasiático (Troglodytes troglodytes) (3, dos de ellos también autocontroles), el triguero o triguerón (Miliaria calandra) (1), el chichapán o carbonero común (Parus major) (1), el gurriato de reclija o chopero (Passer montanus) (2)...


... o el gorrión moruno (Passer hispaniolensis) (1). Por cierto, ¿dónde están ahora las docenas de gurriatos que anillamos durante el pasado verano? Desde luego, dormidero no parecen tener en los Ojos Altos de la Rifa.

La epidemia de gripe aviar que han padecido las grullas en Gallocanta nos cambió el protocolo habitual de trabajo. Por la seguridad de las aves y por la nuestra. 

Redujimos al mínimo el número de personas presentes en la Estación durante las jornadas. Y pasamos a emplear guantes para todo. Guantes para sacar los pájaros de la red, para anillarlos, para medirlos y para pesarlos. Muy engorroso. Un enredo.


Y entre pájaro y pájaro, lavado de manos con agua y jabón. Con el agua bien fresquica.
 

En este mes no hemos tomado datos de musculatura ni de grasa corporal. Así evitamos soplar en el abdomen del pájaro y dispersar el virus que se concentra en las secreciones. 

Y con la mascarilla puesta. 


Cada vez que se medía la longitud de ala y que se pesaba, desinfección con agua y lejía de la regla y del cubilete. Y después, a secar cada cual. Y otra vez a usarlos.


Nos faltaban manos. Y también tiempo. Anillar a los pájaros, anotar en el cuaderno, revisar los autocontroles, consultar las dudas en la guía de Javier... Se nos acumulaba la faena. Íbamos "como un gato con un liviano". No se podía ir más rápido. Pero todo fue saliendo.


Loubé publicó én Instagram un bonito vídeo sobre la incidencia de la gripe aviar en la EAOR. Lo podrás ver pulsando en este enlace

Noviembre se ha ido y también la gripe aviar. En diciembre estamos atenuando el rigor de las medidas preventivas. En enero volveremos a la marcha habitual. Y volveremos a compartir estos ratos con los amigos.

Con este artículo concluye un ciclo anual en la estación de anillamiento. La lectura de los doce artículos ofrece una visión de la comunidad de pequeños pájaros que viven en los prados de este humedal. Un espacio natural que cuanto más lo observamos y más datos nos ofrece, más preguntas nos suscita. 


Y eso... ¡es fenomenal!

lunes, 17 de noviembre de 2025

FALLO DEL X CONCURSO FOTOGRÁFICO SOBRE EL CHOPO CABECERO (2025)

El pasado 25 de octubre, en el marco de la celebración de la XV Fiesta del Chopo Cabecero que tuvo lugar en Estercuel, tuvo lugar el fallo de la décima edición del Concurso Fotográfico sobre el Chopo Cabecero que convoca anualmente el Centro de Estudios del Jiloca.

Este certamen anima a poner los objetivos de las cámaras fotográficas en los chopos cabeceros y otros árboles trasmochos propios de las riberas de la cordillera Ibérica, así como en los paisajes, la cultura popular y la vida silvestre vinculada a los mismos asociadas a estas arboledas.

En esta edición concurrieron 63 obras que habían sido presentadas por 25 fotógrafos y fotógrafas procedentes en su mayor parte de Aragón (especialmente de las comarcas turolenses) y de la Comunidad Valenciana. Son imágenes de árboles y paisajes tomadas en 17 localidades como son Cuevas de Almudén, Torrijo del Campo, Hinojosa de Jarque, Berrueco, Jarque de la Val, Alfambra, Palomar de Arroyos, Torre los Negros, Son del Puerto, Jaraba, Lechago, Utrillas, Pancrudo, Navarrete del Río, Aliaga, Aguilar del Alfambra y Martín del Río.  

El primer premio correspondió a la fotografía titulada "Amigos de Gallocanta", tomada en Berrueco en noviembre de 2024, de la que resultó autor Luis Antonio Gil Pellín. 

Lo primero que llama la atención en esta fotografía es el encuadre. Enmarca la línea de chopos en perspectiva, con ramas que cierran la composición en la parte superior, aportando, a la vez, el toque de luz. Destaca el chopo del primer plano, con una silueta diferente a los otros y, el peso de la imagen -que caería hacia ese lado- se contrarresta con las ramas que surgen en la parte superior. La imagen tiene profundidad y la iluminación a contraluz, sin oscurecer la imagen, aviva los colores otoñales de los chopos. El campo labrado del primer término también ayuda a dar profundidad y potencia la gama de color.

El segundo premio fue para la fotografía titulada "El reflejo del tiempo" fue tomada en Son del Puerto en septiembre de 2025 y cuyo autor resultó ser jovencísimo fotógrafo Nicolás Sancho García.

Es una fotografía en la que destaca el equilibrio visual y los contrastes de luz y sombras. Los chopos iluminados por detrás se reflejan suavemente en la lámina de agua dando una sensación de calma y equilibrio. El camino iluminado al fondo le da profundidad a la imagen y la silueta de los chopos destaca en la parte central. La coloración suave de las hojas  contrasta con la parte baja de la imagen, más oscurecida, aportando  luz y realzando los reflejos.

El tercer premio correspondió a la fotografía "Escamonda" que fue tomada en Torre los Negros cuyo autor fue José Orduña Jiménez.


En esta fotografía destaca el punto de vista del autor. El paisaje se vislumbra desde la atalaya de un chopo que está siendo escamondado, en la que destacan el arnés y la motosierra, instrumentos indispensables del motosierrista, con una iluminación y un enfoque muy precisos. El enmarque de la rama enhiesta y las que ya están podadas, recuerdan al marco de una ventana desde la que se aprecian los chopos del fondo. Las personas ayudan a contextualizar el tamaño de esos chopos  que también necesitan una poda. El lema “Hacia una gestión forestal” de la XV edición de la Fiesta del Chopo Cabecero queda perfectamente reflejado.  

El primer accésit fue para la fotografía "Ecos de un futuro pasado II" tomada en Navarrete del Río en septiembre de 2025 por Gonzalo Peña Sánchez.



El blanco y negro incrementa la fuerza de la imagen. Las texturas de la corteza del árbol del primer plano, captan la atención y refuerzan la sensación casi escultórica de estos troncos envejecidos. El chopo cabecero del fondo, complementa la imagen al darnos la información completa del tipo de árboles representados. Juega muy bien con las luces y sombras y el árbol del segundo plano aporta profundidad a la imagen.

El segundo accésit correspondió a la fotografía titulada "La escamonda", tomada en Torre los Negros en enero de 2025, cuya autora resultó ser Marta Fraj Barrado. 

El centro de la imagen la ocupa el escamondador, figura clave en las fiestas del chopo cabecero y aquí podemos verlo a nivel de nuestra mirada. Resalta el momento en que está a punto de acabar su trabajo, destacando el apoyo firme que queda en lo alto y la fragilidad de la rama que está a punto de cortar. Las motas de serrín que produce el corte de la motosierra aportan luz a la escena y le da un toque casi mágico.

El tercer accésit fue para la fotografía "Escamonda II" tomada en octubre de 2024 en Pancrudo por Juan Joaquín Marqués Garzarán.

El lema de la XV Fiesta del Chopo Cabecero fue “Hacia una gestión forestal” está representado, una vez más en esta fotografia tomada en la anterior edición celebrada en Pancrudo. La chopera otoñal, acoge con sus colores el momento y el cielo encapotado le aporta un tono algo más impactante. Las ramas ya cortadas aportan peso y se contraponen a la esbeltez de los chopos del fondo. El movimiento de la rama cayendo se muestra en un ligero desenfoque que acentúa el momento.

Una gratísima alegría recibió la organización del concurso al comprobar que, como las dos últimas ediciones, un buen número de fotos (24, en concreto) fueron presentadas por el alumnado y el profesorado el IES Fernando Lázaro Carreter de Utrillas (Cuencas Mineras) que incluye a los chopos cabeceros, y el patrimonio cultural y natural que suponen, en sus proyectos educativos. 

Las 13 fotografías más valoradas por el jurado ...


... así como las doce de las presentadas por los alumnos del IES Fernando Lázaro Carreter formaron parte de la exposición presentada en el pabellón de Estercuel que fue disfrutada por los más de doscientos de participantes en la XV Fiesta del Chopo Cabecero.

Desde el Centro de Estudios del Jiloca queremos agradecer a las personas que han dedicado su tiempo a fotografiar los chopos cabeceros de nuestros valles y a enviar sus obras a este modesto concurso que promueve el disfrute de su belleza y el valor de sus paisajes. 



Igualmente queremos animar a seguir captando imágenes de estos árboles y participar en la próxima edición del Concurso Fotográfico sobre el Chopo Cabecero.

Chabier de Jaime y Rosa Pérez


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