Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)
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miércoles, 27 de septiembre de 2017

II FERIA MICOLÓGICA EN GÚDAR

Los días 6,7 y 8 de octubre tendrá lugar la 2ª edición de la Feria Micológica en Gúdar. El ayuntamiento de esta localidad prepara un completo programa que incluye salidas al monte con expertos, un seminario de charlas micológicas, demostraciones micogastronómicas, exposiciones de setas, mercadillo y fiesta popular.  



Este es el programa:

Viernes, 06 de octubre de 2017.

A partir de las 19.00 h. recepción de participantes y entrega de material. Lugar: planta baja del local municipal.

20.00 horas: Charla: “Generalidades de los hongos e iniciación a la micología” Lugar: 2ª planta local municipal. Ponente: Demetrio Vidal Agustín. Biólogo.

Sábado, 07 de octubre de 2017.

08:00 h. Salida al monte en grupos organizados acompañados por guías locales y expertos micólogos. Lugar: planta baja del local municipal.

12:00 h. Regreso al pueblo y reencuentro de los grupos y determinación de especies seleccionadas por los micólogos. Lugar: planta baja del local municipal.

13.00 h. Inauguración del Mercadillo micológico, agroalimentario y artesanal abierto hasta las 20.00 h. Lugar: Carpa portátil.

14.30 h. Comida libre. Los establecimientos de la localidad ofrecerán un menú micológico para los clientes que lo deseen.

17:00 h. Inauguración II Seminario Micológico de Gúdar. Lugar 2ª planta local municipal.

  • 17:15 h. “Introducción a la clasificación e identificación de los hongos” Ponente: Eleazar Suárez Vaamonde. Investigador.
  • 18:15 h. “Hongos tóxicos. Síndromes con periodos de incubación largo”
Ponente: Pilar García Sánchez. Servicio de Medicina Interna del Hospital Obispo Polanco de Teruel.

20:00 h.Exhibición gastromicológica” a cargo de Eva Pacheco y Alonso Sáez, gerente y cocinero de El Mijares multiservicio rural de Olba (Teruel). Lugar 2ª planta del local municipal.

20:30 h. Encendido de la Hoguera, a continuación cena de sobaquillo para los que quieran terminar la jornada cocinando los propios ejemplares recogidos. Amenizado con música folk tradicional.


Domingo, 08 de octubre de 2017

08:00 h. Salida al monte en grupos organizados acompañados por guías locales y por expertos micólogos. Lugar: planta baja del local municipal.

10:00 h. Reapertura del Mercadillo micológico, agroalimentario y artesanal, abierto hasta las 19.00 h. Lugar: Carpa Portátil.
12:00 h. Regreso de los grupos que han salido al monte y determinación de especies. Lugar: planta baja del local municipal.

14:30 h. Comida en los restaurantes de la localidad que ofrecerán en sus instalaciones el Menú Micológico Solidario 2017. Precio del Menú: 15 Euros para adult@s, 10 Euros para niñ@s. El 20 % de lo recaudado se destinará a la Agrupación Turolense de Asociaciones de personas con Discapacidad Intelectual (ATADI).

17:00 h Continuación II Seminario Micológico de Gúdar. Lugar 2ª planta local municipal.

  • 17:00 h.”El Paisaje Cultural del Chopo Cabecero en Gúdar y el Alto Alfambra” Ponente: Chabier De Jaime Lorén. Doctor en Geografía y Ordenación del Territorio
  • 18:00 h. “¿Qué es un parque micológico? Micología y desarrollo rural en Gúdar”. Javier Gómez Urrutia. Micopark, empresa gestora del parque micológico de Ultzama (Navarra).

19.30 h. Clausura del fin de semana micológico.

Inscripciones en: www.gudar.es (fin de semana completo: 12 € / 1 día: 6 €)

Más información: 978801067 / 654193079 / ayuntamientogudar@gmail.com

domingo, 12 de marzo de 2017

EL BOSQUE DE ARTEA Y LA CUEVA DE LOS CRISTINOS

Última mañana en el parque natural de Urbasa. Tras la excursión al nacedero del Urederra y el paseo por el Raso, quisimos rematar nuestro viaje recorriendo el Monte Limitaciones de Améscoa y conociendo dos parajes de gran interés para los naturalistas: el bosque de Artea y la cueva de los Cristinos. Fue un broche perfecto. 

Nos acercamos a la localidad de Larraona, cerca de la muga con Álava/Araba, remontando el valle del río Uiarra, un afluente del Urederra. La carretera pasa por San Martín, Eulate, Aranache y nos detenemos en Larraona. Todos estos pueblos se disponen en la solana del Monte Limitaciones, a más de dos kilómetros del río. Dejamos el coche y comenzamos una ruta que asciende por una pista forestal. Atravesamos materiales coluviales depositados durante el Cuaternario y que han sido colonizados por el robledal.


La cuesta es empinada pues debe resolver doscientos metros de desnivel en un kilómetro. Termina en el puerto de Larraona.


La cresta la forman los materiales más resistentes. Son unas calizas con foraminíferos y con erizos de mar fosilizados (conocidos en la zona como calbarros) que se depositaron en ambientes marinos durante el Cretácico. Las cruzamos a través de un portillo ...


 y accedemos a una planicie boscosa en la que se levanta un imponente dolmen ...


y la armoniosa ermita dedicada a San Benito ...


Son dos muestras de la espiritualidad popular de otros tiempos de las gentes que poblaron estas montañas. Dos monumentos preciosos.

En el llano se extienden el bosque y el pastizal sobre unas margas y calizas arcillosas depositadas en ambientes de plataforma continental durante el Cretácico. Sobre estas calizas se ha desarrollado un karst. Y, en su superficie, son abundantes unas arcillas rojizas acumuladas tras disolución del carbonato cálcico. 


El pasto es aprovechado por ganados que campan libres en las dehesas y en los rasos. Ganados de ovejas lachas ...


y de vacuno de carne ...


... que se recogen en bien arreglados apriscos.


En las cercanas dehesas, como ya vimos en el Raso de Urbasa, monumentales hayas trasmochas con el turno de poda más que perdido ...


Estábamos en el último día de marzo. La primavera comenzaba a despuntar tímidamente tras un invierno generoso en precipitaciones ...


El monte Limitaciones de Améscoa está dentro del parque natural de Urbasa-Andía. La recuperación y la creación de las dehesas es una de las preocupaciones de sus gestores. Hay mucho interés en mantener los usos tradicionales, especialmente, los aprovechamientos ganaderos. El ganado ha sido un importante agente en la creación del paisaje y de los agrosistemas actuales. En el fondo de las pequeñas dolinas, donde se acumulan las arcillas de decalcificación, se plantaban jóvenes arbolillos ...


Fuimos en busca de la cueva de los Cristinos. No había ningún tipo de indicación hacia la gruta. Según donde aparecía en un sencillo mapa nos encaminamos hacia una ladera de pasto con enebros. Frío, frío.


Carmen disponía de un sistema de localización que yo no terminaba de entender. Ella ponía todo su empeño. Cambiamos de ruta y abandonamos esa vaguada rodeando un cerro rocoso poblado de hayas, algunas magníficas ...


Carmen seguía la orientación que le brindaba la tablet. Como los niños, yo confiaba en la tecnología y en ella ... pero, por si acaso, miraba a un sitio y otro para encontrar un cartel que indicara "CUEVA DE LOS CRISTINOS". Pero no. Este cartel no aparecía. Mientras tanto, con el rabillo del ojo, iba rebuscando entre los enebros algún senderico abierto por los excursionistas que llevara a la boca de la cueva. La teníamos muy cerca. Y, en el fondo de una dolina y medio tapada por un avellano, dimos con ella. 


En realidad, se trataba de una sima que se abría en el subsuelo formando una cueva.

Nos llamó la atención cómo se gestionaba la visita de esta cavidad. La entrada es libre. Unos escalones y una cadena facilitaban el acceso a su interior. Sin embargo, desde el parque natural no se ayudaba a localizarla colocando señales. Ese era el filtro principal para evitar su masificación y los riesgos.


El nombre tiene relación con las guerras carlistas. En especial, con la Primera Guerra Carlista que tuvo importantes acciones bélicas en la comarca de las Améscoas. Los cristinos eran los partidarios de la causa de Mª Cristina de Borbón en su conflicto dinástico con Carlos Mª Isidro de Borbón, aspirante que tuvo en tierras navarras y vascas un fuerte apoyo. No parece claro el papel de esta cavidad en dicha guerra. Almacén de armas, cementerio de fusilados o cárcel natural de los prisioneros liberales pudo llegar a ser.

Mientras tanto, se acercaron un par de parejas de excursionistas que también venían a lo mismo. Y nos internamos en la cueva con ellos. Venían mejor preparados que nosotros. Trajeron unas linternas que resultaron fundamentales para recorrerla sin darnos muchos tozolones en los techos. Fue divertido ir buscando los pasos que comunicaban las salas entre los bloques desprendidos, dando en la mayoría de los casos, con callejones sin salida.

La cueva tiene dos salas. La primera es la que te recibe. Dispone de una corriente de agua que, en aquellos días posteriores al deshielo de marzo, llevaba un buen caudal. La segunda, tiene un lago de precioso color azul. En una y en otra, estalactitas, estalagmitas, columnas, coladas ... Se apreciaba algo de vandalismo, pero poco me pareció tratándose de una cueva tan visitada y sin vigilancia.

No hice fotos en el interior pero me he permitido tomar prestada esta preciosa del fotógrafo Aitor Abadía.

Cueva de los Cristinos. Foto: A. Abadía de "El poder de la luz"
La cueva es fascinante. Entiendes el placer aventurero de los espeleólogos. Pero también la compensación con la belleza que descubren. Allí tienes ambas sensaciones. Si queréis disfrutar con más imágenes de la cueva es recomendable visitar un par de páginas: Mendiak y Amescoa-Navarra.

A la salida, nos despedimos de aquellos veteranos excursionistas y nos dirigimos hacia el bosque de Artea, el último objetivo de nuestra ruta. En las guías turísticas se promociona como "El bosque encantado". Y algo de encantado sí que tiene. Realmente es un hayedo que crece sobre un paisaje kárstico ruinoso. Allá que nos fuimos.


Las calizas han sido disueltas formando un conjunto de pináculos ...


estrechos ...


pasadizos ...


en los que crecen árboles fantasmagóricos que parecen abrazarse ...


Árboles que son verdaderos monumentos. Algunos tienen incluso pozas sobre el mismo tronco ... 


... de donde parece que en cualquier momento va a asomar una rana.

Los vendavales derriban regularmente ramas de los árboles. Las peor ancladas, las más expuestas ... A veces troncos enteros. Los hongos esperan este aporte imprevisible de madera para metabolizarlo.


En este ambiente húmedo y nemoral prosperan plantas muy exigentes en agua. Es el reino de los musgos, que tapizan cualquier superficie vegetal o mineral que se preste. Y de los helechos ...


o de la herbácea y bulbosa escilla ...


... o del leñoso rododendro ...


Fuimos saliendo del bosque de Artea para reencontrarnos con la ermita de San Benito, el dolmen y el portillo que nos puso en la pista forestal. Mientras bajábamos pudimos ver mejor, a nuestros pies, el valle del Uiarra y, enfrente, la sierra de Lókiz ...


Con el sol en alto nos llegamos al pueblo. Una mirada atrás nos mostró los salientes del monte Limitaciones ...


La sierra de Urbasa se ha mostrado espléndida con nosotros. Bosques, flora, hidrogeología, paisaje ganadero y el modelo kárstico en todo su esplendor. 

viernes, 21 de octubre de 2016

BUENAS INICIATIVAS DE TURISMO EN GÚDAR-JAVALAMBRE (I): LOS HONGOS

Cuando era niño, allá por los primeros años 70, recuerdo el entusiasmo que producía entre las gentes de Segorbe el ir a recoger rebollones a los pinares de las sierras de Teruel. La sociedad del ocio y la cultura del utilitario comenzaban a llegar a la periferia. Cada fin de semana de cada otoño lluvioso cientos de coches subían el viejo puerto del Ragudo, antes de que se construyera el nuevo (¡mucho antes que se abriera la autovía!), y se desperdigaban a lo largo de las carreteras locales y las pistas forestales de las sierras del sur de Aragón. Era divertido, sano y provechoso. La gente disfrutaba mucho. Era algo nuevo. Para mí, también.


Han pasado casi cuarenta años desde entonces. Algunas cosas han cambiado mucho, otras no tanto. 

No ha cambiado el desarrollo de la sociedad del ocio. Ni la movilidad del ciudadano. No ha cambiado la pasión por recolectar hongos. Ni la de pasear por el monte. Bueno, sí han cambiado. Han ido a más.  

No ha cambiado el régimen aprovechamiento intensivo, antaño desarrollado por locales o forasteros , hoy por cuadrillas de rumanos venidos desde Castellón, que vendían y venden a intermediarios o fruteros valencianos o catalanes. El beneficio sigue yéndose fuera de las sierras.

Ha cambiado la cultura micológica. Hoy se conocen y recolectan muchas más especies de hongos que entonces. Ha cambiado la sensibilidad ambiental en la sociedad, a mejor, antes no veíamos la basura en el monte ahora ya nos molesta. Ha cambiado la visión económica del tema entre las gentes de los pueblos, se percibe que es un recurso que se genera en un territorio pero que casi no deja beneficio en la zona. Ha cambiado el desarrollo turístico y, en particular, el hostelero que están integrando la micología como un recurso para atraer visitantes en el otoño. Ha cambiado entre la sociedad el conocimiento de las funciones ecológicas de los hongos en los ecosistemas.


Hoy una proliferación de jornadas micológicas por toda la geografía aragonesa. Está muy bien. Son muchas las asociaciones locales, ayuntamientos, establecimientos hoteleros o comarcas. Tan solo en estas semanas RedAragón recoge el desarrollo de veintidos actividades relacionadas con los hongos en la cordillera Ibérica y en Pirineos. Y hay más, muchas más.

Del conjunto, llama la atención la apuesta de los pueblos de la sierra de Gúdar, con nada menos que ocho actividades en diferentes municipios. Cuatro de ellas organizadas por la Comarca Gúdar-Javalambre en forma de paquete turístico y hay que destacar, en especial, el I Seminario Micológico que tendrá lugar en la localidad de Gúdar.


Con conferencias tan interesantes como "Regulación del aprovechamiento micológico y aspectos legales de su recogida" (P. Gómez e I. Pérez-Soba), "Diez años de parque micológico de Ultzama. Gestión y regulación" (A. Esparza), "Iniciación a la microscopia de setas y hongos" (F. Albala). Al día siguiente, "Truficultura" 

Además, están las habituales salidas al monte e identificación de hongos, mercadillo micológico, degustaciones gastronómicas (con su punto solidario) e incluso hoguera con cena de sobaquillo.

Este tipo de iniciativas están empezando a madurar y a extender el debate sobre la gestión de los hongos, sobre el papel de los hongos en los bosques, sobre el desarrollo de los pueblos y, a plantear posibles alternativas, ante un asunto complejo que requiere de la opinión de todos.

jueves, 25 de agosto de 2016

LA RESERVA DE LOS ROBLES CENTENARIOS DE BREITE

Para viajar por el mundo las Lonely Planet son las mejores guías. Aunque la información sobre el país/región es algo justa, resultan manejables y son muy prácticas. Anglosajonas 100%. Ahora bien, son guías escritas por urbanitas para urbanitas. 

En nuestro reciente viaje estival llevamos (¡nos la aprendimos!) la Lonely de Rumanía. Y alguna información descargada de internet sobre los principales parques naturales y nacionales que estaban en nuestra ruta. Generalidades. Nada concreto. Y menos, rutas por bosques maduros.

Leyendo en la Lonely sobre Sighisoara, una de las ciudades sajonas de Transilvania más famosas, en un rincón dimos con un párrafo titulado "Reserva de Robles Antiguos de Breite". Una dehesa de robles monumentales y centenarios de una superficie de 70 hectáreas.

Esta vez sí. La Lonely nos daba una gratísima sorpresa.


Decidimos acercarnos a visitarla. Pensamos que sería un parque semiurbano, tipo los Pinares de Venecia (Zaragoza) o la Casa de Campo (Madrid), con bancos, farolas y paseos. Pese a ello, nos animamos a acercarnos.

Sighisoara es una ciudad colgada sobre el valle del río Tarnava y rodeada de otros montes poblados de bosques. Sabíamos la dirección y de forma aproximada la situación.


Carretera con tráfico. A nuestra izquierda un monte que tenía toda la pinta de ser el que buscábamos. Ningún cartel indicador. Desvíos hacia el monte que acababan en granjas. Preguntamos en inglés a unos operarios que trabajaban en una gravera/cementera auxiliar de las obras de construcción de una línea férrea. El joven encargado nos orientó para acceder y captando nuestro acento nos dijo que trabajaban para una empresa española: Fomento de Construcciones y Contratas (FCC). Los fondos estructurales que aporta la Unión Europea a los países del este recién incorporados para su modernización acaban en las grandes corporaciones occidentales.

Subimos por una pista a través de un joven hayedo y terminamos en un amplio claro. Ahora sí. Ya estamos en Breite.


Se trata de una alargada dehesa de roble pedunculado (Quercus robur) y de roble albar (Quercus petraea) que se extiende sobre una alargada meseta.


A ambos lados de la reserva crece un frondoso bosque de haya y de carpe formado por árboles jóvenes que desciende hacia los valles próximos.


Para nosotros, en Aragón, este hayedo ya hubiera sido suficiente motivo de visita. Pero en Rumanía hay muchos bosques caducifolios, muchísimos, aunque tal vez la mayor parte no sean muy viejos. Ese no es el motivo del prestigio científico de Breite. Un espacio natural único en Europa.

Esta meseta se encuentra a unos 500 m de altitud. En superficie presenta un estrato de gravas y arenas, sobre el que se desarrolla un horizonte de humus, que descansa sobre otro estrato de arcillas, muy compacto e impermeable. Esta disposición de las rocas permite que el estrato superficial albergue un pequeño acuífero que se recarga de las precipitaciones (650-700 mm ) recogidas, fundamentalmente durante el verano.


En el sector meridional de la meseta se produce la descarga del acuífero lo que posibilita la existencia de un conjunto de pequeños humedales y de especies más higrófilas como la tremoleta o álamo temblón (Populus tremula) ...


y diversos sauces que me parecieron el cabruno (Salix caprea) y el ceniciento (Salix cinerea) ...

 

además de una pléyade de juncos, cárices y otras herbáceas que requieren humedad permanente en el suelo, entre las que destacan diversas especies de orquídeas (Dactylorhiza incarnata, Listera ovata, etc.) y otras propias de suelos turbosos como la genciana de turbera (Gentiana pneumonanthe) que tienen gran interés biogeográfico. 

El bosque de Breite es el robledal con carpe más representativo y mejor conservado de Europa central y oriental. Pero su singularidad botánica y ecológica tiene una doble dimensión. La concentración de robles centenarios y la estructura de la vegetación que forma un paisaje adehesado.


Alberga 639 grandes robles. De ellos, más de 500 ejemplares tienen más de 200 años y, entre los mismos, son mayoría los que tienen edades comprendidas entre los 350 y los 450 años. Incluso se han encontrado ejemplares que superan los 800 años.


Más de 450 árboles pueden considerarse viejos o veteranos, de acuerdo a su edad o a su morfología. 

Son árboles de dimensiones notables. Muchos de ellos tienen perímetros de entre 400 y 500 cm, aunque son abundantes los que de entre 500 y 600 cm.


Igualmente su altura también es destacable midiendo la mayor parte de los árboles entre los 20 y los 30 m, alcanzando algunos de ellos los 35 m. Son verdaderos monumentos naturales.

La otra singularidad viene dada por su estructura de dehesa. Es decir, un prado arbolado.


Y esto es así por que este es un tema que está generando un interesante debate entre los ecólogos especializados en la historia y en la conservación de los bosques europeos. Científicos como Oliver Rackham o nuestro amigo Ted Green, entre otros muchos, sostienen que el modelo de bosque original paleártico previo a la expansión neolítica del ser humano tendría una estructura abierta debido a la acción pertubadora de los grandes mamíferos (mastodontes, mamuts, uros, etc.) y a la producida por fuegos y vientos. Es decir, sería algo más parecido a una dehesa que a una formación forestal con un dosel cerrado y un suelo en completa penumbra. De este modelo, lógicamente, derivan propuestas para gestionar y conservar el bosque entre las que la ganadería tiene un papel fundamental. Evidentemente, y simplificando el debate, se distancia de los modelos propuestos por los ingenieros forestales que son quienes gestionan los bosques en casi todos los países.

Muy probablemente la actual dehesa de robles de Breite tenga un origen antrópico. En la zona se han localizado abundantes monedas y una necrópolis de edad romana lo que sugiere un poblamiento antiguo. Se desconoce la estructura de la vegetación de esta meseta aunque el topónimo ("breite"), en alemán, la lengua de los fundadores de la ciudad, se asocia a amplitud o anchura.

Con la creación de la ciudad de Sighisoara por los sajones se produciría el aclaramiento del bosque original formado por robles, hayas y carpes. Por un lado se obtenía la madera necesaria para cubrir las necesidades de una sociedad en crecimiento. Por otro, se transformaba dicho espacio en un pasto arbolado manteniendo a los robles necesarios para conseguir una óptima producción de bellota para la alimentación de piaras de cerdos y una pradera que mantuviera rebaños de oveja, cabra y vaca.

Cerdos alimentándose en un robledal europeo. Ilustración tomada de la página de T. Hartel
La presencia de arbolado en los prados ejerce un efecto muy beneficioso para la ganadería. Por un lado, las zonas soleadas producen un pasto más precoz y abundante. Al agostarse, comienza a desarrollarse otro más delicado bajo la copa de los árboles que es aprovechado varias semanas después, prolongándose en el tiempo.


Por último, la caída de bellotas y hayucos complementa la dieta durante los meses otoñales.



Nosotros encontramos un rebaño pastando con la fresca que al final de la mañana encontró refugio bajo la sombra de un roble monumental.


Es posible que los árboles recibieran algún tipo de poda para estimular la producción de bellota. No hemos recogido información alguna sobre su gestión pero sí que pudimos encontrar algunos ejemplares trasmochos.


El corte de la hierba con guadaña y el ramoneo del ganado frenaría el avance de los espinos y de otros arbustos, mientras que el aclarado mediante el hacha impediría que el bosque se cerrara mediante el control de carpes, abedules y sauces.


La relación entre los ciudadanos de Sighisoara y el bosque de Breite ha sido muy intensa. Skopatiofest era una tradición medieval según la cual cada primavera los alumnos traen ramas para hacer escobas que eran empleadas en la limpieza de las ciudades. Ya hay noticias escritas de su celebración de 1866 en este espacio natural por los estudiantes sajones y, pocos años después, de los propios de las comunidades húngaras y rumanas de la ciudad. Esta celebración festivo-educativa y otras de carácter religioso se celebraron, salvo interrupciones en los periodos bélicos, hasta 1945. En 1950, el gobierno comunista prohibió el Skopationsfest y cambió los usos de Breite, planificando un aeródromo primero, talando robles para su envío a la Unión Soviética después y dedicándola para su cultivo finalmente. En 1980 albergó un polvorín militar. Y, tras la revolución de 1989, fue salvada por intermediación de la UNESCO de la creación de un parque temático dedicado a Drácula pues Sighisoara fue la cuna de Vlad Tepes, el cruel príncipe en el que Bram Stoker se inspiró para crear al famoso vampiro transilvano.

El estado de conservación de los robles no es muy bueno. Tan solo la quinta parte muestran una copa completa siendo la mayoría las que tiene ramas puntisecas o directamente muertas.


Han sido muchas décadas de talas, vandalismo y fuegos ...


Sin embargo, el problema más grave ha sido la alteración del régimen hidrológico mediante la apertura de zanjas de drenaje pues ha afectado a la disponibilidad de agua a unos árboles centenarios y, por consiguiente, muy vulnerables.

Estos robles veteranos tienen un gran interés ecológico por el hábitat que ofrecen a la vida silvestre, tanto en las estructuras que presentan (huecos, grietas, etc.) como por presentar una gran cantidad de madera muerta que sustenta una comunidad compleja de organismos saproxílicos.


Igualmente importante es la función que desempeñan los árboles muertos, tanto los que permanecen en pie como los caídos al suelo ... 


Breite alberga una notable variedad de formas de vida en sus reducidas 133 hectáreas. 

Se han determinado 470 taxones de plantas vasculares ...


... en su mayor parte en espacios abiertos y en los manantiales.

Son muy numerosas las especies de hongos, tanto en la dehesa como, sobre todo, en los bosques cerrados del entorno ...


No hay muchos estudios publicados sobre los invertebrados de este espacio natural. Entre los insectos destacan las mariposas y, entre ellas, el licénido (Maculinea teleius) ...

Fuente: Wikipedia
organismo que para completar el ciclo vital depende de dos especies: de una planta y de una hormiga. Los adultos ponen los huevos sobre el pipirigallo borde (Sanguisorba officinalis) que sirve de planta nutricia para las jóvenes larvas. 

Pipirigallo borde. fuente: Wikipedia
Cuando estás alcanzan cierto desarrollo deben ser recogidas por hormigas forestales del género Myrmica que las recogen, guardan y alimentan en el interior de su hormiguero hasta que en la primavera siguiente vuela la azulada mariposa.

Nosotros encontramos la concha de este caracol en el borde del hayedo.


La herpetofauna ha sido bien estudiados por el profesor Tibor Hartel. Pueden encontrarse ocho especies de anfibios. Ellos son el tritón crestado (Triturus cristatus), el tritón común (Triturus vulgaris ampelensis), el sapo de vientre amarillo (Bombina variegata), el sapo común (Bufo bufo), el de espuelas común (Pelobates fuscus), la rana de árbol Europea (Hyla arborea), la rana ágil (Rana dalmatina) y la rana marrón europea común (Rana temporaria). Nosotros solo vimos a un joven sapo común corretear sobre el humus del hayedo ...

  
pero no nos resistimos a publicar la foto de un sapo de vientre amarillo que vimos en la orilla de un río de los Cárpatos ...


En Breite hay cuatro especies de reptiles: la culebra de collar (Natrix natrix), la culebra lisa (Coronella austriaca), el lagarto ágil (Lacerta agilis) y el lución (Anguis fragilis).

Nidifican 32 especies de aves, en su mayor parte paseriformes insectívoros. Pero debe destacarse que de las diez especies de pájaros carpinteros (piciformes) que hay en Rumanía, nueve pueden encontrarse en Breite. Este es un magnífico indicador de la calidad de los ecosistemas forestales, especialmente por la abundancia de árboles viejos, capaces de ofrecer hábitats diferenciados a organismos que tienen nichos ecológicos muy parecidos. También pueden verse aves rapaces diurnas, como el ratonero común que sobrevolaba los pastizales en las horas centrales del día, y aves rapaces nocturnas, como el cárabo común, el cárabo uralense y el búho real. Nosotros disfrutamos observando a los grupos familiares de alcaudón dorsirrojo encaramados sobre los arbustos mientras cazaban insectos en el prado. Este pájaro es casi el que con mayor frecuencia hemos visto durante nuestro viaje por Rumanía.

Adulto de alcaudón dorsirrojo. Dibujo tomado de SIOC
De entre los mamíferos destacan por su escasez el oso pardo, el lobo y el gato montés. Entran en la reserva desde los bosques circundantes y no es rara su observación. No fue nuestro caso pues ni eran horas apropiadas ni dedicamos tiempo a ello. Estos grandes mamíferos son muy sensibles a los ruidos y a las molestias y, a pesar de estar a menos de 4 km de una de las ciudades más turísticas de Rumanía, no son raros sus registros. Es uno de los rasgos que presenta la naturaleza en este país. Su proximidad. Por equiparar, es como si pudiera observase al oso pardo o al lobo en los pinares de la Fuente Cerrada de Teruel.

La "Reserva de los robles centenarios de Breite" surgió como un proyecto de custodia entre la prestigiosa entidad Mihai EminescuTrust y el Consejo Local de Sighişoara quienes lo gestionaron durante el período 2006-2010. En 2007 se redactó un plan de gestión que fue presentado y financiado por una subvención desde Noruega, Islandia y Liechtenstein a través del mecanismo de financiación EEA. Desde 2010 la custodia de la Reserva fue trasladada a Progresul Silvic, que administra los dos lugares Natura 2000 que incluyen la meseta Breite: SCI Sighisoara - Tarnava Mare y SPA Podisul Hartibaciului.

Las iniciativas han cubierto la gestión, la investigación y la educación ambiental. Una de las primeras medidas fue la de cerrar las zanjas de drenaje para recuperar el régimen hidrológico natural y permitir la recuperación del freático para favorecer el desarrollo de la vegetación, especialmente la de los viejos robles.

Pozo empleado por los ganaderos
Otra de las medidas ha sido fomentar la ganadería extensiva, el uso tradicional de este espacio natural con el objetivo de favorecer su diversidad biológica.

 

Así mismo, se actúa para reducir la expansión del carpe ...


que provoca la matorralización de la dehesa ...


y la desaparición de los prados.

Bretie cuenta con una completa web que informa sobre las características de este espacio protegido, sus valores naturales y la gestión puesta en práctica. Recomendamos su visita. Nos sorprendió la escasa de señalización de los accesos a los vehículos y la ausencia de un centro de interpretación, tan del gusto de los gestores españoles de este tipo de espacios. Posiblemente sea por la situación económica de Rumanía.

Sin embargo, es un espacio muy conocido entre los vecinos y hacia ellos se ha dirigido una potente campaña de educación ambiental. Por una lado, para recuperar la tradicional actividad de los Skopasfest, ahora con los robles centenarios, como elemento central del ecosistema, y su aprovechamiento educativo. Y, por otro lado, con una camapaña de concienciación dirigida a favorecer los usos sostenibles (ganadería, paseo, observación de la vida silvestre, etc.) ...

 

y a reducir la tala y la quema de árboles, el acceso de vehículo a motor, el respeto a las plantas y animales y el abandono de basura, problema muy extendido en Rumanía e incluso dentro de este espacio natural ...


Recomendamos a los naturalistas que viajen a Transilvania la visita a Breite, un pequeño robledal que, sin embargo, tiene una importancia internacional.


 Nosotros disfrutamos de una grata experiencia.