Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)
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domingo, 10 de noviembre de 2024

XIV FIESTA DEL CHOPO CABECERO. PANCRUDO 2024

¿Cómo se puede organizar a tanta gente sin que se note? ¿cómo distribuir el trabajo para que nadie se enfade? ¿cómo tener todo planificado y repartido en el espacio y el tiempo?

¿Cómo se puede hacer un día estupendo, para que todas y todos nos lo llevemos en la retina?

¿Cómo mandar huevos a AEMET ya que no hay Clarisas en Pancrudo?

¿Cómo se puede llamar Pancrudo teniendo dos hornos?

 ¿Cómo se puede ser río y pueblo a la vez?

¿Cómo?

¡Preguntad en Pancrudo!


La XIV Fiesta del Chopo Cabecero comenzó en la puerta del bar (¡buen inicio!) con el recibimiento de un representante del Ayuntamiento y otra de la Asociación Cultural El Calabozo. 

Chabier de Jaime (Centro de Estudios del Jiloca) destacó la alegría de hacerla en Pancrudo por la implicación de este pueblo en la conservación de los chopos cabeceros, por contar con más de ochocientos ejemplares y por haber realizado el pasado verano una semana cultural monográfica sobre estos árboles. Todas estas actuaciones han sido llevadas a cabo desde el ayuntamiento y la asociación, son apuestas ambiciosas que vienen realizándose desde hace quince años.

Árboles escamondados hace unos tres años en el Río Bajo de Pancrudo

Hacemos la excursión por el camino de las Dehesas ...

 


 ... que recorre una ladera húmeda, en la que hasta hace pocas décadas el agua de las surgencias se recogía en balsas en cada uno de los huertos. 


A lo largo de esta preciosa ruta aparecían
chopos cabeceros y sauces trasmochos muy bien conservados. Algunos eran monumentales.



En una parada, Chabier explica lo de “Un paisaje ganadero” que es el lema de la fiesta de este año, tal como consta en el cartel. Nos lleva al final de la Edad Media, cuando el territorio se especializa en criar ovejas para producir lana. La necesidad de pasto provocó que los carrascales y los rebollares que cubrían estos montes fueran desapareciendo. Para satisfacer las necesidades de madera se plantaron chopos en enclaves húmedos y con la intervención humana se hicieron cabeceros. Así se conseguían vigas para la construcción de edificios y leña para los hogares (aquí se puede tener la estufa encendida nueve meses al año) y pequeños hornos industriales y, a la par, el aprovechamiento ganadero en los mejores pastos, los más próximos a los arroyos.

Se proponía una nueva mirada para estas arboledas:

“Un dos en uno: el tronco y la cabeza muy viejos y el follaje joven y vigoroso. (uy, uy, uy…). 

Una especie de arca de Noé, con 215 especies distintas de escarabajos que viven de la madera muerta. 

Árboles que forman parte de un singular agroecosistema. 

Son un aprovechamiento agrosilvoganadero, una forma de optimizar los recursos endógenos en tierras altas, frías y peladas. 

Ahora ya no son rentables en términos económicos pero en la sociedad del conocimiento se descubren nuevos valores, como los culturales y ambientales. 

La sabiduría popular tiene relevo y nuestros viejos árboles permiten tener un futuro un poco menos incierto, que nos permite disfrutarlos”.

Volvemos hacia el pueblo ....


... y nos acercamos en la ermita de La Palma, restaurada hace unos años. 

Nos sorprendemos del acierto de la intervención y nos felicitamos con su nuevo uso cultural.


En su interior se presentan para la ocasión varias exposiciones. 

Una de herramientas y útiles antiguos empleados para la escamonda y para trabajar la madera (de carpinteros del pueblo). 

En paralelo se proyecta un audiovisual con iniciativas de la asociación cultural relacionadas con los chopos cabeceros (plantaciones, podas ...) que han realizado en Pancrudo en años pasados (Puente Belén, Los Mases, Barranco de la Loba, el Prao, Río Bajo y Las Dehesas). 

Otras exposiciones ofrecen la colección de ejemplares de la revista Pancrudo, que ya va por los 26 números ....


... y los carteles de las jornadas culturales celebrados por esta asociación. 

Otra exposición mostraba fotografías antiguas locales, algunas de carácter etnológico y otras sobre la Guerra Civil. 


Se completa con una exposición monográfica de paneles sobre los chopos cabeceros titulada "Un paisaje para el desarrollo rural" que presenta ADRI Jiloca-Gallocanta.

En el antiguo horno nos recibe Darío Escriche, un joven artista de Fuentes Calientes ....

... con su exposición “Raíces culturales”. 


De la cultura del trasmocheo elige el leñero ...


... y allí explica el proceso trabajado el pasado verano con los peques y los abuelos de Pancrudo, Portalrubio, Cervera del Rincón y Cuevas de Portalrubio en una actividad intergeneracional que recoge la memoria oral. 


Completa con una instalación jugando con la idea de alimentar el fuego para hacer un pueblo vivo… “si solo talamos y no escamondamos, perdemos la vida”.

Nos vamos al Río Bajo, donde Herminio Santafé, un fijo de la fiesta llegado desde Gúdar ...

escamondó un par de robustos chopos cabeceros de gruesas vigas y con el turno más que perdido ...


A puro de verlo, ya casi nos atreveríamos a subir a danzar entre maderos. 

Y para seguir con el arte, el ilustrador y artista local David Sancho ....

... realizó una intervención artística sobre un chopo cabecero muerto.


En la ermita de la Virgen del Pilar, Sofía Martínez Hurtado, la restauradora, nos explica la historia del templo, su carácter privado en origen y su fecha de construcción (1750). 

Fue rehabilitado en plena pandemia, cuando el tejado estaba ya cayéndose.   

El equipo de restauradores encontró la ermita llena de paja y leña. Las paredes estaban negras, ahumadas, ya que tanto nómadas gitanos como soldados republicanos durante la Guerra Civil, se refugiaron e hicieron hogueras en su interior. En las paredes algunos soldados dejaron numerosos dibujos e inscripciones.

El equipo restaurador ayudó a conservar estas inscripciones al ser una página de historia, “el patrimonio de las emociones” como Sofía define a la ermita y que nosotras hacemos extensivo a la fiesta. “Borraron la ermita” ya que la limpieza del humo que cubría las paredes se realizó con gomas de borrar y agua destilada. Aplicaron vinagre para limpiar la decoración en yeso y además decidieron no completar lo destruido porque "el ojo ya ve y lee de forma coherente lo que quiere mostrar la ermita".

En la visita, Pepe nos explicó cómo la línea del frente iba desde el Pirineo a Teruel. En Pancrudo se mantuvo estable durante un año y medio. El pueblo fue evacuado viviendo en él las tropas republicanas. Los soldados cosecharon los cultivos de cereal recogiendo la mies en la ermita de La Palma. Los sublevados bombardean y toman el pueblo. Setecientos muertos fue el resultado de una batalla más de una guerra sin sentido, como todas. Queda la duda de quién incendió la cosecha recogida en la ermita y provocó el hundimiento del techo.

Los juegos tradicionales y los puestos de venta de artesanos y productores de alimentos de la contornada ....


....precedieron a la comida popular que tuvo lugar en el pabellón y que reunió a 300 personas.


La sobremesa comenzó con la entrega de los premios del IX Concurso de Fotografía sobre el Chopo Cabecero y la entrega del título de Amigo del Chopo Cabecero 2024 al Colectivo Sollavientos por su labor de protección del patrimonio natural y cultural de las tierras altas de Teruel y, en particular, por su contribución a la declaración en 2018 del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. 


Reproducimos parte de la presentación:

Un colectivo que nació como agrupación espontánea, libre y desinteresada, de personas preocupadas por la protección del patrimonio natural y cultural, así como por el desarrollo racional y sostenible del “Teruel interior”. Un colectivo de debate y opinión que sigue y sigue, contra viento y marea, molinos y especuladores, mentiras y engaños, trabajando de forma colectiva, representándonos un poco a todos los que queremos este Teruel nuestro.

Decían y dicen: Nuestra inquietud por el presente de estos pueblos no nos conduce al pesimismo. Estamos convencidos de que el futuro abrirá nuevas vías de desarrollo, pero creemos que sólo resultarán realmente eficaces aquéllas que sean compatibles con el uso sostenible de los recursos y la conservación el patrimonio. El paisaje, la flora y la fauna, los conjuntos urbanos y las masías, las tradiciones… todo ello conforma un activo que no puede ser sacrificado en aras de un desarrollo incierto basado en faraónicos y agresivos proyectos industriales, mineros o turísticos. Con frecuencia, la rentabilidad económica de éstos se fundamenta en las subvenciones externas, y su rentabilidad social en términos de puestos de trabajo queda por debajo de las expectativas creadas. Debemos apostar por el futuro, y ante todo por el de la gente que vive en nuestros pueblos, pero sin renunciar a seguir siendo nosotros mismos, sin dejar que ese futuro nos devore.

Es ese desarrollo armónico y sostenible que todos y todas queremos. Los miembros de Sollavientos declaran su voluntad de trabajar para que nuestro patrimonio natural y cultural se conserve, respete, proteja, investigue y difunda a fin de que siga sustentando la identidad del territorio y de sus habitantes, y a la vez sirva como recurso para ese desarrollo. El colectivo ayuda a elaborar propuestas de futuro constructivas y realistas.

Sollavientos ha contribuido a generar este sentimiento de pertenencia y arraigo que conforma nuestra manera de ser y sentir, nuestra cultura, que hace que queramos conocer nuestros viejos árboles, montar una fiesta como ésta, estar en contra de los molinos y lo que suponen de agresión y decir, renovables sí pero no así. No queremos dependencia económica de los territorios de sacrificio a mayor gloria de los de siempre, ni un beneficio económico que no capitaliza el Estado, sino empresas privadas.

Siempre hay momentos en la historia de los pueblos en que se emprenden proyectos comunes, ilusionantes y generadores de esperanza, Sollavientos, nuestra fiesta, el trabajo de mucha gente a título individual y en grupo, son una muestra. Soñar el futuro de forma colectiva siempre ha sido una seña de identidad de la fiesta del chopo cabecero, como el paisaje y el patrimonio natural y cultural, es otra seña de identidad que nos enlaza.

Decía Eloy Fernández Clemente, “Es muy difícil luchar por lo que no se ama y, antes, amar lo que no se conoce bien”.

Lo malo cuando recibes un premio como este, es que no puedes parar, tenéis que seguir así de implicados, ramas nuevas de troncos viejos, así de geniales, así de ilusionados, así de constantes, así de guerreros, así de esperanzados… no se puede reblar!

Tras la entrega de la escultura de José Azul, Chabier de Jaime e Ivo-Aragón Ínigo presentaron el libro “Entre árboles centenarios. Guía para comprender el Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra” en cuya elaboración han colaborado junto a más investigadores.

Se anunció que la próxima Fiesta del Chopo Cabecero tendrá lugar en Estercuel en 2025. Julián Sancho, el alcalde de Pancrudo,  agradeció a quienes habían hecho posible la fiesta e invitó a todos a volver a su pueblo.

Después pudimos disfrutar de “A Escamondar”, un audiovisual montado por la gente joven de Fuentes Calientes y una pareja de ellos nos animó a participar en la próxima edición de este festival. 


Bucardo Folklore Aragonés interpretó nuestro himno “SOMOS”, de José Antonio Labordeta ....


 ... y su repertorio habitual animando a bailar a buena parte de los comensales.


La  novedad musical de este año fue la participación del grupo Mayalde.


... los salmantinos nos tocaron la fibra y nos pusieron a pensar y a bailar a la vez, siguiendo sus músicas y sus mensajes, hasta terminar “cogidos de una jodida cuerda, presos por la libertad”.


La barra –que se portó estupendamente- nos dio de cenar y el DJ Paco Nogué fue el colofón de la fiesta.


La XIV Fiesta del Chopo Cabecero estuvo organizada por el Ayuntamiento de Pancrudo, la Asociación Cultural "El Calabozo" y el Centro de Estudios del Jiloca, quien en declaraciones a la prensa manifestó: 

“Parece que fue ayer cuando decidimos hacer una fiesta para dar a conocer la riqueza paisajística y cultural que suponen nuestros chopos cabeceros, unos árboles añosos y monumentales cuidados por la vecindad de los pueblos en los valles de la cordillera Ibérica. Y ya son catorce años que nos han permitido disfrutar de ríos, pueblos y personas que los han valorado y a quienes les hemos agradecido su esfuerzo. Ver la riqueza natural con los ojos de quienes nos visitan, adquiere una importancia especial y es un reconocimiento del esfuerzo por mantener viva la cultura rural, tan necesaria (…) Valoramos nuestro patrimonio artístico, palacios, iglesias, castillos, etc, nos identificamos con su historia y lo consideramos como un recurso turístico de importancia en la economía local. Deberíamos considerar a nuestros árboles veteranos y robustos, como son muchos de los chopos cabeceros, auténticos monumentos, resultado del quehacer de la Naturaleza y del saber de las personas. Son un tesoro etnológico y un valor cultural único en Europa”.


Texto: Pilar Sarto (Torre los Negros) 

Fotos: Rosa Pérez, Alberto Novellón, José Andrés Sánchez, José Mª Carreras, Mari Fuertes, Chusé Lois Paricio, Mercedes Rubio, Chabier de Jaime y Raúl Tena.

 

 

 





viernes, 14 de diciembre de 2018

CALAMOCHA. OTOÑO CULTURAL 2018

La Sociedad Cultural y Deportiva del Ayuntamiento de Calamocha programa buena parte de la vida cultural de este municipio. Exposiciones, conferencias, conciertos, recitales, representaciones teatrales, proyección de películas o excursiones se organizan y distribuyen a lo largo del año ofreciendo entretenimiento y formación, algo fundamental para crecer como comunidad y aún más, en un medio rural como es el nuestro.

El pasado mes de noviembre, dentro del programa "Otoño Cultural 2018", se ha puesto la atención en los chopos cabeceros, estos árboles que forman parte del paisaje y de la identidad de la comarca del Jiloca y del sur de Aragón. 


Sobre este tema se realizaron diversas actividades.

El día 8 de noviembre fue presentada la exposición "El chopo cabecero. Un proyecto de desarrollo rural" en la Sala José Lapayese que ha estado abierta durante el resto del mes. Es un recurso elaborado hace ya ocho años con la colaboración de ADRI y que tiene gran demanda por las asociaciones culturales y centros educativos de numerosos pueblos de la cordillera Ibérica. 


Fue acompañada por la exposición fotográfica de las imágenes seleccionadas en el V Concurso Fotográfico sobre el Chopo Cabecero, tras su presentación en la vecina localidad de Torrijo del Campo ...




Ese mismo día, se presentó mediante una conferencia el "Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra. Un proyecto de desarrollo rural desde el patrimonio cultural".


Calamocha TV publicó un breve reportaje sobre estas actividades.

Y, como las experiencias hay que vivirlas en directo, se completó con un "Paseo por el Pancrudo", una ruta guiada por Emilio Benedicto por las riberas de Navarrete del Río que contó con numerosa participación.




 ¡Este otoño calamochino ha sido muy chopero! 

sábado, 24 de noviembre de 2018

UN DÍA INOLVIDABLE

¿Quién dijo que era imposible celebrar el décimo aniversario de la Fiesta del Chopo Cabecero con seiscientas personas para comer y prácticamente mil a lo largo del día, en un pueblo con menos habitantes que los apuntados a la comida y con una previsión del tiempo de lluvia al 100%?


Pues en Torrijo del Campo, la décima Fiesta del Chopo Cabecero, fue un éxito gracias a la colaboración de toda la gente, organizadores y participantes, que la hicieron posible.


Comenzó el día con lluvia, “recogidos” en la iglesia donde se dio la bienvenida, la explicación y las orientaciones que, normalmente, se reciben en la plaza del pueblo. 


Allí se presentaron  alternativas variadas para todos los participantes: recorrido corto y largo tras la escamonda, visita de la Iglesia guiada, documental resumen de todas las fiestas en el Ayuntamiento…


Y comenzamos el paseo disfrutando de la arboleda centenaria de la entrada del pueblo, valorada y cuidada por los vecinos y vecinas de Torrijo, que les ha hecho merecedores del premio Amigo del Chopo Cabecero 2018. 


Pasamos junto al molino ... 


y remontamos la vega de Torrijo ... 


hasta alcanzar el cauce del río Jiloca en el paraje de Villacadima, ya en término de Monreal del Campo.


Al llegar al lugar de la escamonda, se paró la lluvia y Moisés Moreno pudo realizar su trabajo podando un chopo cabecero. 


Alguna de las grandes ramas fue hecha rodajas ... 


... y hubo más de una que se la llevó de recuerdo.


El relevo generacional se realizó a la entrada del pueblo, plantando los niños y niñas nuevos chopos en los huecos de árboles que, con el tiempo, han ido faltando.  


Y a la vuelta de la andadica, pudimos disfrutar del audiovisual montado por Uge Fuertes "Diez años entre amigos"… un resumen de la fiesta en diez ediciones, con los distintos carteles, los momentos y las gentes…


En el pabellón se inauguró la exposición fotográfica del “V Concurso de Fotografía sobre el Chopo Cabecero” y los organizadores de Torrijo del Campo ... 


consiguieron con gran éxito organizar a los comensales ... 


y que el reparto de la comida fuera una maravilla. 


El catering de Selección Calamocha, una vez más, impecable.


Los medios de comunicación (prensa, radio, televisión), se hicieron eco de la Fiesta con el cariño que hace que sea ya “algo suyo”.


Después de comer, con una megafonía estupenda, Pilar Sarto agradeció “a quienes han colaborado en que esta fiesta sea posible, a quienes pese a la lluvia y al susto al ver tantos inscritos, han organizado la excursión, al motosierrista Moisés Moreno, a quienes han aportado sus fotos para montar el audiovisual "Diez años entre amigos", y especialmente a Uge Fuertes, al Centro de Estudios del Jiloca que cada año sigue adelante con este invento, a los cocineros, a los de Torrijo del Campo que han organizado todo este mogollón... A los grupos Bucardo Folklore Aragonés y La Ronda de Boltaña… y a todos los cantadores y cantadoras –con chuleta- del Somos y de Aqueras montañas, novedad coral de este año.  ¡Un aplauso para toda esa gente!”.


Parece que fue ayer cuando decidimos hacer una fiesta para dar a conocer la riqueza paisajística y cultural que suponen nuestros chopos cabeceros, unos árboles añosos y monumentales cuidados por los vecinos de los pueblos en los valles de la cordillera Ibérica. 


Y ya son diez años que nos han permitido disfrutar de ríos, pueblos y gentes que los han valorado y a quienes les hemos agradecido su esfuerzo.


A continuación se hizo entrega del V Concurso de Fotografía sobre el Chopo Cabecero promovido por el Centro de Estudios del Jiloca, que pretende fomentar y difundir los valores patrimoniales del chopo cabecero y otros árboles trasmochos, como sauces, fresnos y sargas, de las riberas del sur de Aragón, incluyendo como tales todos los paisajes que reflejen su singularidad y belleza, además de los diversos aspectos de estos árboles relacionados con la cultura popular,  los cuidados y trabajos, la variedad de aspectos históricos, culturales, ecológicos y etnológicos que reúnen los árboles trasmochos de ribera. Una forma de expresión y de mirar al mundo es la fotografía. 

Este año 2018 han sido 21 los participantes, con 53 fotos. Los premiados fueron:

1º Premio Dimas Serneguet. Título "Bajo la chopera"


2º Premio Inma Terrado. Título "En nuestras manos" 


3º Premio Agustín Catalán. Título "Más vale solo..."


Accésit 

Dimas Serneguet. "Entre ramas" 


Oscar Lainez. "Terrazas insostenibles"


Chusé Lois Paricio. "Juntos hasta el final"


Como nos gustan las buenas noticias y en nuestra fiesta siempre hacemos un hueco para contarlas, para seguir teniendo la sensación colectiva de que esto marcha y que realmente estamos juntos y juntas en un gran proyecto, que merece la pena, Chabier pasó a contar las novedades. 


La declaración del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra por el Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y las actividades que se están llevando a cabo, invitando a visitarlo. Nombró la iniciativa de construcción de un Centro de Interpretación del Chopo Cabecero en Torre los Negros, que fue sede de la segunda edición de la Fiesta.

La nuestra es itinerante y viajera, como casi todo lo bueno, y en esta décima edición hicimos un homenaje a todas las personas que han participado y colaborado ayudando a conseguir que las fiestas sean  jornadas de buen ambiente, de estima por nuestros paisajes y de aprecio por nuestra cultura rural. Por este motivo, el tema de este año en la fiesta “Juntos en un gran proyecto” tenía muy fácil la concesión del premio Amigo del Chopo Cabecero 2018: a los Vecinos y Vecinas de Torrijo del Campo, por el cuidado de la arboleda centenaria de la entrada de su pueblo, por valorar y cuidar sus árboles, por encarnar el reconocimiento a la cultura popular, el paisaje y la biodiversidad asociada a este elemento patrimonial, nuestros chopos cabeceros.


Chabier extendió esas ideas e Ignacio Escuín, Director General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón, hizo entrega del premio, a Ricardo Plumed, el alcalde de Torrijo, en nombre de todo el pueblo. 


Ricardo valoró la riqueza de su pueblo y sus gentes e invitó a todos los asistentes a seguir visitando el pueblo y creyendo en los valores de la cultura rural, siendo uno de sus símbolos sus chopos cabeceros, seña de identidad local.


Javier Escorza, en nombre del Ayuntamiento y de los vecinos de Berge (Bajo Aragón), sede de la próxima Fiesta en 2019, describió las características de la zona e invitó a todos a participar en la misma. 


José María Carreras presentó la sorpresa de la fiesta, llamando al escenario a los miembros de la Junta del Centro de Estudios del Jiloca, para entregar colectivamente a Chabier de Jaime Lorén, alma de la fiesta y de las actividades en torno al chopo cabecero, una caricatura realizada por el dibujante darocense Morata, con la que agradecimos a Chabier su trabajo y su entusiasmo, que nos ha contagiado a todos.


Nacho Escuín, Director General de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón, fue presentado por Pilar: “El que fue objetivo principal desde la primera edición de la Fiesta: que la sociedad y las instituciones conozcan este gran patrimonio natural, cultural e histórico constituido por unos bosques añosos y singulares que se extienden por las riberas, especialmente, de la provincia de Teruel, está siendo una realidad y todavía nos queda tajo". 


Anima a continuar con el esfuerzo el apoyo institucional, en este caso personalizado en la figura de Nacho, con quien cerramos este acto, antes de pasar a cantar la canción de José Antonio Labordeta que ya es nuestro himno: ¡Somos!. ¡Gracias, Nacho, por acompañarnos hoy y todos los días!.

Nacho felicitó todas estas iniciativas que permiten tener pueblos vivos y mostró su apoyo a la Fiesta, animando a continuar en este esfuerzo con el mismo entusiasmo. El Gobierno de Aragón ha revalorizado este árbol como patrimonio etnológico y ambiental al declararlo Bien de Interés Cultural Inmaterial y proteger sus concentraciones al catalogarlas de Arboledas Singulares y con la creación del Parque Cultural del Chopo Cabecero del Alto Alfambra.


Somos, de José Antonio Labordeta, interpretado por Bucardo ... 


... y cantado por todos los asistentes, volvió a tocarnos el corazoncito y hacernos sentir una vez más “Juntos en un gran proyecto”.


En un plis-plas se retiraron las mesas, permitiendo así que se incorporara a  la fiesta más gente, que pudo disfrutar bailando y cantando con Bucardo Folklore Aragonés ...


este año acompañado por el grupo de entusiastas de O Bureo Aragonés ...


de edades varias y la misma alegría ...


Y, finalmente subió al escenario La Ronda de Boltaña ...


Manuel Domínguez fue desgranando la explicación de las distintas piezas, como hace la Ronda, contando las cosas que nos pasan, que vivimos, uniendo las referencias locales del Jiloca y el Sobrarbe porque los sentimientos y las vivencias son comunes.  


“El país perdido”, “Días de albahaca”, “Habanera triste”, “Mermelada de moras” “Aragón somos tú y yo” “La Tronada” “La Revolandera” “La casa caída”… y así canciones conocidas y cantadas por todos, junto con el Canto a la Libertad de Labordeta (acompañados también por los Bucardos) ...


.. y “Teruel existe, Teruel resiste” de la Ronda, hicieron real el objetivo de la Ronda: “Tocamos por gusto y por compromiso con unas ideas y un mensaje, por el cariño que tenemos por la tierra y los valores del territorio en el que vivimos. De alguna forma, estamos divulgando muchos de los valores del mundo rural aragonés”. 


De esta manera la Ronda de Boltaña también se sintió parte del “Juntos en un gran proyecto”.

Paloma, ¡abre las alas!. 

¡Levanta el vuelo, canción! 

Teruel, Zaragoza y Huesca: 

tres músicas, y una voz. 

La voz de un pueblo que canta: 

-tres lenguas, y un corazón-. 
¡Volad, volad, palomicas, 
al cielo azul de Aragón!  (…)

Que no, que no, palomica, 

que no podemos reblar. 

¿Qué tierra quieren que hagamos 

sin gente y sin dignidad?... 

No es mi Aragón, si alguien falta 

-Montaña, Llano y Ciudad-. 
...El agua, donde es precisa; 
las gentes, ¡en su lugar!. 

(La Revolandera)

¡Teruel existe!, ¡Teruel resiste! 

Torico, ¿qué haces subido ahí? 

¡Venga, a la calle! -¡que sí!-, 

y a quien tú sabes -¡sí que sí!- 

¡dale, Torico, también por mí!  

¡Teruel existe!, ¡Teruel resiste!, 
¡amante, amada, febril y en pie!. 

Pero no espera -¡que no!- 
ni desespera -¡no que no!- 
...Y si sueña un sueño, vive por él. 

 (¡Teruel!)




Tienes nombre de río, pequeña nación 

agua del Pirineo que al mar no llegó. 

Encontraste tu lugar , una tierra a la que amar 

y has llegado a olvidarte del mar. 

Somos un pueblo de agua en un seco país; 

abrazados a un río queremos vivir. 
No veremos nunca el mar, como no echemos a andar. 
¡Vamos juntos, que se oye tronar!

 (La Tronada)



Aragón somos tú y yo, 

un mismo latir el pecho, 

fundidos en un abrazo 

sobre montes y desiertos, 

sobre distancias y ausencias, 

sobre la historia y el tiempo. 

Aragón somos tú y yo 
y el viento, ¡nación del cierzo! 
Uno y uno aquí no es dos; 
uno y uno somos ¡once! 
... A su aire cada cual, 
y según el viento sople.


Aragón somos tú y yo 

y el viento, ¡y quien quiera serlo! 

Añorar lo que no hicimos, 

soñar que tal vez haremos... 

Si un día soplamos todos... 

Aragón, ¡bandera al viento! 

Tierra de las libertades; 
la del Justicia y los Fueros. 
Dar el grito de apellido: “¡Aragón!” 
es nombrar un mundo nuevo. 

¡No añoréis lo que ya fuimos!... 
¡Soñad lo que aún seremos!


(En tu nombre)



Saludo a todos los que aquí vivisteis, 

pisamos con respeto vuestro umbral. 

Viejos señores que la casa hicisteis, 

¡cuántas generaciones habéis visto pasar!...


De la cadiera de nuestra memoria, 

si la casa se espalda, tendréis que levantar. 



Vuestro recuerdo es una frágil hiedra, 

sólo unido a estos muros se puede mantener. 

Si cae, será su viaje sin regreso; 
ninguna primavera os puede hacer volver. 

Pero no estoy aquí para llorar, 
vosotros sois mi pueblo, y estos montes mi hogar. 

Por eso sé que no basta llorar; 
si se nos cae la casa ¡se vuelve a levantar! 


La ausencia teje un negro ajuar de viuda 

con sucias telarañas de pared a pared. 

¡Abrid cada verano esas ventanas; 

lo que tejió en el año, le haremos destejer!


Tu casa no es sólo un montón de piedras, 

la torre que el tiempo derrumbará; 

es más que un techo, es un puente de sangre 

entre los que vivieron y los que vivirán; 

navata que en el río de los siglos, 

con sus troncos unidos, lejos navegará. 

¡Que no, que no, que no hemos de llorar!, 
juntos somos un pueblo y este es nuestro lugar. 
¡Que nunca más nos baste con llorar!. 
Si se nos cae la casa...


(La casa caída)


Siempre que se muere un roble allá en el bosque 

pierde un viejo dios mi pequeña nación; 

Siempre que nos nace un niño 

el futuro se hace bosque 

y entre robles corretea un nuevo dios. 



¿Qué verán? , si no te ven cuando te miran, 

si al mirarte sólo ven una postal; 

no la tierra donde un pueblo y sus fantasmas, 

abrazados plantan cara al temporal. 



Si te vieran con los ojos que te veo, 

te verían sin tenerte que mirar. 

Tus paisajes -seda verde y terciopelo- 

son el cofre y tú la joya que guardar.



Luciérnaga entre montañas, 

¡no te dejes apagar! 

Si los hombres permanecen, 

los dioses ya volverán.


(Una huella en la nieve)


Pilar Sarto Fraj (texto) 

Rosa Pérez, Ernesto Romeo, Carles Pons y Chabier de Jaime (fotos)