Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

viernes, 13 de febrero de 2015

LOS PINARES DE AITONE Y LA MARINA GENOVESA

La isla de Córcega es un alargado peñasco. Está recorrida por un conjunto de montañas que la surcan de norte a sur haciendo de divisoria para un conjunto de ríos que se encaminan hacia el mar Mediterráneo y sus variantes regionales, el mar de Liguria y del mar Tirreno.

Estas montañas han sido atravesadas históricamente por una serie de pasos o collados, en francés llamados cols y en corso boccas, muchos de los cuales no estaban franqueables durante largos por la acumulación de nieve en estas altas cotas. De hecho, cuando hace unos años el gobierno francés dotó de autonomía política a la isla y estableció una división territorial creando dos provincias, se basó en buena medida en esta divisoria de aguas que, en buena medida, es también una divisoria de las comunidades humanas.

La tortuosa orografía ha tenido profundas repercusiones en el carácter de los corsos. Cada valle ha permanecido durante siglos muy aislado de los valles contiguos, tanto por la dificultad en las comunicaciones como por la escasa tradición marinera. Gentes de montaña y de tierra adentro. Paradójicamente, tan cerca del mar. Como en el Pirineo de Aragón. De ahí la organización en pequeñas comunidades. En clanes. Incomunicados de los clanes vecinos de los que habitualmente desconfiaban y con los que pugnaban por antiguas rencillas.

Rasgo del carácter colectivo que ayuda a explicar la violencia social de las última décadas y que recogieron Uderzo y Goscinny en el magistral “Astérix en Córcega” en este enfrentamiento entre Figatélix y dos jefes corsos protagonistas de la aventura.

Una tarde de finales de agosto hicimos una excursión por un bosque del Col de Verghio (Bocca di Verghju), el puerto de montaña más alto de Córcega (1.467 m), que separa los valle del río Portu y del río Golo, que recorre casi todo el norte de la isla…

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y que está flanqueado por el Tozzo (2.007 m) por el sur y Le Forcelle (2.061 m) por el norte …

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Las enormes moles graníticas estaban pobladas por densos pinares que retrepaban por su laderas hasta los 1.700 m. Es el país del pino corso. En realidad es una variedad del pino negral o laricio del mediterráneo occidental (Pinus nigra sp. salzmanni variedad corsicana) que resulta propio de Córcega y de algunas zonas de Italia.

Subespecies y variedades de Pinus nigra. Fuente: Wikipedia

La mayor parte de los pinares que había cerca de la carretera eran muy jóvenes pero observando con atención se podía encontrar ejemplares más robustos, casi todos seniles o muertos, que descollaban sobre una masa uniforme y vigorosa. 

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Nos internamos un rato por un sendero que lleva hasta la Bergeries de Radule, conjunto de cabañas y parideras, junto al que se accede al mítico GR-20, la más difícil de las rutas senderistas corsas, a unas pequeñas cascadas y a una magnífica vista del valle del Niolo.

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Densos enebrales tapizaban las laderas …

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entre las que crecían bosquetes de abedules, que optaban por colonizar las zonas más inestables de las laderas, la afectadas por los desprendimientos y la reptación…

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Las plantas nos resultaban familiares y extrañas a un tiempo. Eran plantas de géneros propios del ámbito mediterráneo pero pertenecientes a especies endémicas del archipiélago corso-sardo. Todas ellas silicícolas y adaptadas al clima de alta montaña.

Plantas como el heléboro, que estaba con sus últimas flores …

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una ruda …

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un erizón …

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Y helechos, en el sotobosque del pinar y fondos de valle …

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Entre los abedules comenzamos a encontrar pinos monumentales por su diámetro y altura …

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Pinos que se sustentaban con un trabadísimo sistema de raíces que los nutrían y mantenían sobre unas laderas tan inestables …

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Pinos de erectos troncos …

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de notable grosor …

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con la característica copa aparasolada en la que toda una maraña de ramas …

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libera cada año cientos de piñas, miles de piñones …

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Algunos habían caído, incapaces de soportar algún vendaval o de mantener su enorme copa …

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quedando sobre el terreno para que los organismos culminen, tras varias décadas de trabajo, la descomposición de la madera devolviendo la fertilidad al suelo …

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En realidad, estos pinares forman la parte alta del famoso bosque de Aitone.

Los robustos pinos corsos que pudimos ver se aprecian muy bien en la imagen de la foto de Google Maps como pequeños círculos verdes que contrastan con los peñascos deforestados …

Foto google

y el abedular …

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Estos pinos, en realidad, no son más los últimos ejemplares del famoso bosque de Aïtone.

En el pasado tuvo un gran valor estratégico. Veamos.

La República de Génova ocupó y dominó la isla durante cinco siglos convirtiéndola en su fortaleza, en su base logística para sus incursiones comerciales por el Mediterráneo oriental y, sobre todo, en el territorio que le aportara los recursos naturales y que carecía en el continente, constreñida entre los Apeninos Ligures, la República Pisana, su enconada rival hasta el siglo XIII, y por la potencia del Ducado de Milán …

Génova hizo y deshizo a su antojo y sin compasión en Córcega. Explotó a los nativos corsos, a quienes recluía en las tierras de interior, haciéndolos trabajar para producir los alimentos que precisaba la metrópoli y gravando con rigurosos impuestos. Pero también introdujo la lengua de la que deriva el actual corso, el cultivo del castaño y el olivo, convirtiéndola en el granero de la república, y la construcción de puentes y vías para extraer los recursos hacia los puertos. Además de erigir, las famosas torres genovesas para vigilar la llegada de los piratas berberiscos.

¿Cómo podía la República de Génova mantener un imperio comercial que se extendía hasta el mar Negro? Pues mediante la construcción y el mantenimiento de una potente marina.

¿De dónde podía conseguir la madera para construir tantos barcos? Venecia, su rival comercial, se los procuraba de los cercanos Alpes. De nuevo, Génova puso su mirada en los frondosos bosques de Córcega. Por ejemplo, el de Aïtone, que contaba con formidables pinos que llegaban a alcanzar los 60 m de altura. En el siglo XVII, en el declive de la república, los genoveses abrieron una ruta a través de unas agrestes y boscosas montañas para sacar los fustes de los pinos hacia el puerto de Sagone, desde donde se enviaban a los astilleros de Génova.

Estas reflexiones nos evocaba el paisaje forestal cuando íbamos terminando la excursión con la tarde ya vencida. El sol se ponía sobre un mar –cercano- que nos ocultaban unas montañas …

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  por las que ascendía el aire cálido y húmedo que, al enfriarse, condensaba formando unos jirones de nubes …

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… que nos explican las abundantes precipitaciones, el caudal de los arroyos y la frondosidad de estos bosques.

miércoles, 11 de febrero de 2015

NEVADA EN GALLOCANTA

Hoy 4 de febrero, ha sido uno de esos días que todos llevamos a deseo, de esos días que esperas levantarte, ver todo blanco y además que salga el sol. Con una mínima de menos 4,5 grados bajo cero Calamocha amanecía de un color blanco con reflejos brillantes de los vagos rayos de sol.

Hoy 4 de febrero, ha sido uno de esos días que todos llevamos a deseo, de esos días que esperas levantarte, ver todo blanco y además que salga el sol. Con una mínima de menos 4,5 grados bajo cero Calamocha amanecía de un color blanco con reflejos brillantes de los vagos rayos de sol.

Los pinzones y carboneros, habituales pajarillos en el comedero de cacahuetes de enfrente de casa, hoy lo tenían más difícil, la nieve les dejaba sin sus provisiones de estos meses de invierno.

El puerto de Tornos, estaba mejor de lo esperado y como ya salía el sol, el paisaje estaba precioso.

La laguna hoy vestía el traje más invernal. El reflejo del sol, la nieve y el cielo hacía creer que era un espejo.

Da igual en la estación del año que estemos, primavera, verano, otoño o invierno, a mi modo de ver Berrueco es un pueblo que siempre destaca por su encanto.

Al llegar a la Ermita del Buen Acuerdo, las primeras grullas. El trompeteo de una pocas hacía que todo el bando se levantara.

Desde la ermita, panorámica del pueblo de Gallocanta con la laguna nevada..... ¡¡no hacen falta más palabras!!

Y pasado el observatorio de los ojos....una lechuza campestre posada en el campo, una pena no llevar un objetivo de mayor alcance.

Preciosos paisajes, luces, parideras, árboles solitarios, grullas, pueblos casi desiertos con ese maravilloso olor que desprenden las estufas de leña.... Todo cubierto de un color blanco brillante que sólo unos pocos días al año podemos disfrutar.... yo no me lo pierdo por nada ¿y tu?.

Carmen Alijarde

lunes, 9 de febrero de 2015

ESTE RÍO ESTÁ SUCIO, HABRÍA QUE LIMPIARLO …

Quién no ha oído alguna vez esta frase, bien con el río, bien con acequias, bien con cajeros...

Pero esta vez es el río el que se hace protagonista. La afirmación de “está sucio” ¿a qué hace referencia? A la calidad del agua, a los contaminantes sólidos, principalmente plásticos que recoge en sus orillas… ¿O es que tiene polvo?

Nada de esto. Cuando alguien dice que el río está sucio, hace referencia a la vegetación riparia.

¿Y cómo se limpia? Muy fácil, tenemos dos opciones. Cogemos un mechero y un periódico viejo y le pegamos fuego hasta que él solo se apague. La segunda opción, con una gran máquina excavadora “limpiamos” los taludes e incluso el lecho del río.

rio jiloca S.Martin del Rio

Cualquiera de las dos formas son válidas, el resultado tiene que ser que nos quede un río lo más parecido posible a un canal. Es decir, cuanta menos vegetación tengamos en sus orillas mejor, cuanto más plano esté su lecho mejor … sin las pequeñas cascadas que oxigenan el agua antes de entrar a remansos.

 Rio Jiloca Daroca 3

¿Pero por qué llamamos “limpiar” a hacer semejante barbarie? Un río es un ecosistema rico, único y autogestionable, además de ser una autopista para los organismos acuáticos y también las aves. Así es como yo personalmente se lo explico a los escolares cuando he tenido la oportunidad de hacerlo.

En paisajes duros, con clima extremo como el nuestro, donde los bosques y las sierras lejos quedan de unirse con el río, este es un auténtico corredor de vida, donde la fauna encuentra un lugar donde refugiarse, donde esconderse junto a los campos de cultivo desnudos de ribazos y árboles, donde poder expandirse y llegar a otras zonas, donde encontrar alimento y nidificar. ´

Rio Jiloca Murero

Por tanto no llamemos “limpiar” a lo que realmente es eliminar un hábitat, destruir un ecosistema y acabar con una riqueza, tanto de flora como faunística, única como son las riberas.

Rio Jiloca Daroca 1

En nuestro caso, el Jiloca, gravemente afectado por esta disminución continua de sus riberas, ha perdido totalmente su bosque de ribera, conservándose solamente en las hoces de Murero, hasta el estrecho de Villafeliche, donde carrascas, fresnos y sauces entrelazan sus ramas para crear una fracción de cabida cubierta (grado de recubrimiento del suelo por la proyección vertical de las copas de arbolado) cercana al 100%.

Estos porcentajes altos hacen que la luz incida muy débilmente sobre el suelo y que el mismo ecosistema se autorregule impidiendo el desarrollo de zarzas, carrizos o juncos, que normalmente son el objetivo a eliminar en las “limpiezas” de los ríos. Así mismo permiten que el ecosistema de ribera alcance el clímax, con su orden de especies bien diferenciados: sauces (o sargatillos, en nuestra zona) en primera fila, seguidos de chopos y terminando con los fresnos y los olmos, que dejarían paso a los campos de cultivo o al carrascal dependiendo de la anchura de la vega.

Esta masa arbórea de un bosque de ribera adulto y desarrollado impediría, como hemos dicho antes, la aparición de zarzas y de otras especies colonizadoras leñosas. Estas especeis estarían presentes, aunque con ejemplares sueltos, no llegando a colonizar grandes zonas. Así, al no penetrar los rayos de sol directos en primavera y en verano, mantiene la humedad característica de las vegas, permitiendo el desarrollo de plantas herbáceas anuales y bianuales que sirven de pasto para ganados, consiguiendo el mismo resultado el invierno, cuando las pocas horas de luz son bien aprovechadas por las herbáceas al haber perdido los árboles sus hojas.

Rio Jiloca Daroca 2

Hace años nuestros ríos seguramente tuvieron esta estructura. Hoy sólo quedan algunos sargatillos y algunos chopos sueltos y castigados por decenas de quemas. No queda ni rastro de los fresnos y de los lomos. Sin embargo, se han extendido los zarzales y la “maleza”, un claro ejemplo de regresión del ecosistema ripario.

Hemos bajado un par de escalones en el camino al clímax. Pero la esperanza no está perdida, todavía se puede recuperar, y que los árboles vuelvan a sujetar los taludes de las riberas y no tengan que ser la escolleras las encargadas de hacerlo.

Rio Jiloca Daroca 4

Que los fresnos den lugar bajo sus ramas a pastos para el ganado casi extinto en nuestras vegas. Y que cuando digamos limpiar el río, estemos hablando de retirar los plásticos que se han quedado enganchados en alguna rama de los sargatillos.

Agustín Catalán (Museo de la Naturaleza de Daroca)

sábado, 7 de febrero de 2015

FIESTA DE LAS GRULLAS … TAMBIÉN EN EL JILOCA

El cielo ha amanecido blanco. Menos pocos grados. No se movía una hoja de la enredadera. Y ha comenzado, primero a nebusquiar después a nevar, cada vez con más gana. Caía mansa cubriendo la tierra, la calle, los tejados …
En la vega del Jiloca, mientras tanto, se oía el trompeteo de las grullas. Primero se adivinaban sus voces sobrevolando la parte del Ojo del Vizcaíno. Por estas fechas, al amanecer, muchos bandos cruzan por la Cañada de Santa Bárbara el paso entre la cuenca de Gallocanta y el valle del Jiloca. Algunos se dirigen hacia El Poyo y Fuentes Claras. Otros giran hacia el norte y recorren la huerta calamochina hasta dar con un rastrojo de panizo que les agrade.
Templado por el calor de la estufa, esta mañana el documental de La 2 lo teníamos en la ventana de casa. En el Parque nacional del Codujón. Primero la nevada. Después el paso continuo de docenas de bandos de grullas. Alguno formado por una veintena, otros por menos. Alguno de más de un ciento. Todos hacia el norte.
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El flujo de bandos no ha aflojado hasta la diez. Todos con la misma dirección.
Prefieren entrar al valle del Jiloca con dirección sudeste y no este, sobre el pueblo de Tornos, que sería el camino más recto. Es como si prefiriesen tomarse un tiempo, coger perspectiva en el valle y decidir hacia donde echarla esa mañana. Si hacia Molinares o hacia El Poyo.
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Conforme la mañana ha ido avanzando ya hemos vistos bandos … en todas las direcciones. Subiendo y bajando la vega.
Pocas molestias han tenido mientras comían en los rastrojos de la huerta en esta mañana de nieve. Los actos de la Fiesta de las Grullas se han extendido hacia el Jiloca.

jueves, 5 de febrero de 2015

CUANDO LAS COSAS NO SE HACEN BIEN …

¿Cómo ha podido ocurrir esto? Es lo que me pregunté cuando Ángel Pardo me lo comunicó por whatsapp.

En este momento recordé la sensación que tuve cuando me enteré de que en el entorno de la laguna de La Zaida se había encontrado una tercera cita del Coronopus navassii para la península Ibérica. Entonces mi alegría fue mayúscula cuando me ofrecieron hacer el primer recuento de población de esta especie. Fue emocionante pues era la primera vez que podía participar en un estudio serio, que para una aficionada como yo era lo más de lo más. Acudí a la cita con muchos nervios, allí nos encontramos con Carlos y Silvia, renombrados botánicos, Ángel y más tarde se nos unió Pili…

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Coronopus navassii fotografiado durante las tareas de recuento en agosto del 2014

De esta jornada de trabajo entusiasta se hicieron artículos dos publicaciones. Una y muy importante fue en la revista científica Flora Montiberica de la que se adjunta este enlace del artículo. Y el otro fue en Natura Xilocae.

De los aproximadamente 1536 individuos que se contabilizaron el verano del 2014 calculo que deben quedar tan solo unos 50 ejemplares, la mayoría muy pequeños siendo la roseta más grande que ha sido vista de unos 10 cm. de diámetro.

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La roseta más grande que hemos encontrado después de pasar la máquina

¿Qué es lo que ha pasado? Una motoniveladora ha pasado hace unos días por aquel camino y ha arrasado la citada población.

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Estado del camino después de pasar la motoniveladora

¿Quién es el responsable? Me pregunto. No se puede culpar al ayuntamiento o a la diputación provincial por arreglar un camino comunal al igual que los campos colindantes. Ni tan siquiera sé si es obra de estas instituciones. Quizás las cosas no se han hecho bien, pienso yo. Podría ser que nadie haya informado al ayuntamiento o a la diputación provincial del valor de dicha población. 

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Estado del camino en agosto del 2014 al hacer el recuento

Yo no sé cómo funcionan esta cosas, solo soy una botánica aficionada. No puedo ni criticar ni señalar a nadie con dedo acusador, porque no tengo los datos suficientes para denunciar a nadie, lo que sí puedo hacer es decirlo en voz alta para que se sepa y que no se vuelva a repetir tal desgracia por este error humano puede provocar la desaparición de una de las tres poblaciones conocidas de una especie muy escasa en nuestro país.

Làli Picornell (Texto y fotos)

domingo, 1 de febrero de 2015

EL CHOPO CABECERO DEL REMOLINAR, CANDIDATO AL ÁRBOL EUROPEO DEL AÑO


Desde el día 1 está en marcha el concurso Árbol Europeo del Año 2015 (European Tree of the Year), un certamen que persigue difundir la importancia cultural y ambiental de los árboles viejos. En este certamen lo importancia es la historia y la relación entre el árbol y las personas. Se buscan árboles que sean una parte integrante de la comunidad humana junto a la que viven.

Se presenta un candidato por país, algún árbol que destaque por su interés histórico, significación social, valor afectivo, etc. para las personas comunidad de su entorno. Cada ejemplar puede recibir un único voto por cada persona participante en la elección votando en www.treeoftheyear.org.
El periodo de votación es el mes de febrero. En los cuatro años de historia del concurso nunca se había presentado una candidatura española. Por fin, en 2015, un árbol español va a participar en esta elección.

El Centro de Estudios del Jiloca, la Plataforma Aguilar Natural y VoluntaRíos son las promotoras de la candidatura española al Árbol Europeo del Año 2015. El ejemplar es un chopo cabecero localizado en el camino del Remolinar de Aguilar del Alfambra (Teruel), localidad situada a unos 1.300 metros de altitud.
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Es un ejemplar notable que goza de buena salud, tiene 24 metros de altura, 20 metros de diámetro en la copa y un perímetro en el tronco de casi seis metros. Y varios cientos de años de antigüedad. Sin embargo, estas no han sido las razones fundamentales para su selección.

El Chopo Cabecero del Remolinar no compite por la excepcionalidad de sus dimensiones o por su longevidad, que las tiene y destacables. Compite porque es un representante de la cultura campesina que históricamente ha moldeado el paisaje de las altas sierras de Teruel.

Eso es el paisaje del chopo cabecero para los vecinos de las sierras de Teruel y para los hijos de la emigración que vació estos pueblos, riberas y páramos. Su memoria está llena de recuerdos e historias personales en estas dehesas de incontestable belleza y plasticidad en las que se trabajaba… en las que pasaba la vida. Por ello el Chopo del Remolinar es un símbolo. Es el símbolo anónimo de la gran chopera de Aguilar y de todo el Alto Alfambra, la mayor concentración de chopos trasmochos de toda Europa. Un paisaje único y espectacular.
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En el año 2009 fue celebrada en Aguilar del Alfambra la 1ª Fiesta del Chopo Cabecero, un evento sin precedentes en Europa que reúne cada otoño a cientos de personas amantes de los árboles viejos, la cultura rural y la vida silvestre. En aquella ocasión fue el árbol que seleccionaron los vecinos en representación de entre los 4.700 chopos cabeceros para su inclusión en el Inventario de Árboles Singulares de Aragón.
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El Chopo del Remolinar es un todo un símbolo
El Chopo Cabecero del Remolinar, con el apoyo de las personas que aman a los árboles, puede conseguir ser declarado Árbol Europeo del Año 2015. Solo hay que votar, durante el mes de febrero, en:
… incluyendo la dirección de correo electrónico (no se envía publicidad) y después confirmándolo en aquel.
Gracias por compartir.

viernes, 30 de enero de 2015

TERNASCO A LA NARANJA

Cae la tarde en los páramos de Galve.

Solo queda nieve en algún ribazo umbrío. La tierra está mojada y algún charco empieza a coger agua. Cielo gris, de mudanza, que hace barruntar una nueva nevada….

Entre el gris de la loma caliza, el rojo vino de las arcillas y el verdín apagado del pasto aparecen nuevos colores. El naranja, más propio de la huerta valenciana, colorea el prado corto junto al abrevadero..

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Las vueltas que da la vida. Hace ochenta años eran mercancía de lujo para las personas. Hoy en día, por la superproducción agrícola, la naranja de destrío y la pulpa de naranja es alimento para la oveja por el valor nutritivo de su fibra y por su bajo precio.

Nuevos tiempos, nuevos colores en el paisaje.

martes, 27 de enero de 2015

FIESTA DE LAS GRULLAS 2015

El fin de semana de la “17ª FIESTA DE LAS GRULLAS, día de la despedida 2015”, será el del 7 y 8 de Febrero de 2015.

    • Sábado, 7 de Febrero

7:30h.- Salida de las grullas- C.I. Bello

9:30h.- Paseo desde Las Cuerlas, sala de la Avutarda, hasta el observatorio de la Reguera.

12:00h.- Inauguración de Exposición Fotográfica en Allucant- Cautivos del tiempo- Roberto González Luis

12:00h.-Taller Infantil- Huellas y barro-SARGA. En los jardines de Allucant.

15:30h.- Café- tertulia en los porches de Allucant- Congreso 2014, ¿y ahora...?

16:45h.- Proyección del audiovisual “Las bellezas de nuestra tierra”, de Rodrigo Pérez Grijalvo y Uge Fuertes en el cine Digital de Tornos.

18:15h.- Entrada de las grullas a dormidero. C.I. Bello

19:45h.- Entrega del 12º premio Grullero Mayor en el Centro de Turismo de Gallocanta-Uge Fuertes.

23:30h.- Verbena grullera en Santed con el grupo "Triple A", de Monreal del Campo.

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    • Domingo, 8 de Febrero

11:00h.- Pasacalles por Gallocanta con “Los Gaiteros del Jiloca”

11:30h.- 14:30h.- Mercadillo tradicional en la Plaza de Gallocanta. Taller de Maquillaje Animal (SARGA) y Juegos Tradicionales (A.A.G.- Comarca del Jiloca)

14:30h.- Caldereta de cordero y comida de morral. Plaza Mayor de Gallocanta.

Sábado y domingo: rutas guiadas por la Laguna, a las 11:00h. y a las 16:00h- C.I. de Bello.

 

Organiza: Asociación Amigos de Gallocanta

domingo, 25 de enero de 2015

IDENTIDAD DEL PAISAJE DEL JILOCA

Es evidente que vivimos en tierras difíciles sometidas a un duro clima extremo. Al igual que entendemos que vivimos en un área de escasas precipitaciones, temperaturas heladoras en invierno y asfixiantes en verano, debemos de ser capaces de entender que nuestro paisaje está limitado y adaptado a estas condiciones.

pastor

Los vecinos del Jiloca, somos los primeros que infravaloramos, descatalogamos y nos hacemos pequeños cuando toca defender nuestro paisaje. Un paisaje con mucho potencial que si aprendemos a mirarlo y comprenderlo seremos capaces de ver una belleza diferente que nos hará en primer lugar “valorar” y en segundo lugar poder “defender” y “vender” nuestro territorio.

Son muchos los recursos que identifican nuestro paisaje: antiguas parideras, campos de viñas casi en extinción, almendros, barranqueras que aprovechan las aromáticas, chopos cabeceros….. En esta entrada sobre identidad del paisaje del Jiloca vamos a empezar por un componente que probablemente ha pasado desapercibido para muchos de vosotros, el cual ni siquiera os habíais parado a pensar que fuese parte del paisaje, son “las alpacas”. Desde siempre me han llamado la atención y han sido las protagonistas de muchas de mis fotos. Desde mi punto de vista son componentes esenciales de nuestro paisaje, identifican los medios de vida en el medio rural y embellecen los recién cosechados campos de maíz.

Alpacas

El sector agrícola es primordial en nuestra zona. En la vega del Jiloca, paseando por cualquier camino vislumbran los campos de maíz, nos ofrecen colores alternantes verdes y amarillos, un atractivo contraste cambiante según la época del año.

Los campos amarillos-amarronados ya están preparados para ser cosechados a finales de año y en poco tiempo ya se empiezan a ver rebaños de ovejas, grullas y mirlos que se aprovecharán del sobrante. Una vez recogida la cosecha, las alpacadoras comienzan su tarea y enero es la época perfecta para pasear y corroborar que el paisaje de la vega destaca por sus grandes extensiones de campo con alpacas colocadas aleatoriamente y que coincidiendo con el ocaso destacan por su precioso color miel.

alpaca chopo

Cada vez que salgo a pasear sea el lugar que sea, siempre hay algo que me llama la atención, un tronco en el suelo, los colores del campo, un rebaño, la construcción de las parideras, los atardeceres..,etc. Algo tan insignificante como pueden parecer las alpacas, siempre me dejaron perpleja con sus formas cilíndricas y su colocación en los campos.

Alpacas 2

Llevaba tiempo queriendo escribir sobre las potencialidades de nuestro paisaje. Siempre me ha dado rabia e impotencia oír hablar mal nuestro territorio y todavía no logro entender a aquellos que no ven belleza en lo que nos rodea. Entre todos debemos saber sacar partido a lo que tenemos y mirarlo con ojos de cambio de luces, colores y sombras, buscar aquellos componentes que hacen diferente y rico nuestros parajes. Espero con la ayuda de todos podamos hacer un catálogo destacable de los componentes que hacen único nuestro territorio. No dudes en escribirnos y trasmitirnos lo que para ti es esencial en nuestro paisaje.

Porque nuestro territorio lo merece

¡Que no tengan que venir a decirnos, el Jiloca también es bonito¡

Carmen Alijarde