Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

martes, 22 de junio de 2010

ESTUDIANDO AL CIERVO VOLANTE

El ciervo volante (Lucanus cervus) es un insecto inconfundible.

Tiene un gran tamaño. Los adultos miden entre los 30 y 90 mm. (incluidas las mandíbulas), mientras que en las hembras estriba entre los 28 y los 45 mm. Se considera el mayor escarabajo en Europa.

Presenta un notable dimorfismo sexual. Los machos presentan unas mandíbulas que asemejan las astas de los ciervos, y que emplean para pelear con otros machos en celo. Esto les ha valido su nombre popular. Las hembras tienen las mandíbulas mucho más pequeñas.

La cabeza y el tórax son de color negro. Los élitros que cubren el abdomen tienen un color marrón oscuro mientras que las mandíbulas adquieren un color marrón rojizo.

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Las larvas viven entre uno y cinco años alimentándose de madera muerta en descomposición del suelo. Presentan una relación simbiótica con bacterias que viven en su intestino que son capaces de hidrolizar la lignina y la celulosa. El escaso valor nutritivo de la madera explica el largo desarrollo larvario.

Los adultos viven solo unas pocas semanas. Los justo para aparearse y poner los huevos en las grietas de árboles muertos.

Precisamente por estas fechas de junio y en el crepúsculo es posible verlos en los bosques. Los machos, de vuelo poderoso y errático, sobrevuelan las ramas de los árboles buscando a las hembras. Son fáciles de reconocer por su tamaño y sus destacadas mandíbulas.

Las hembras vuelan mucho menos y pueden confundirse en vuelo con otros grandes coleópteros presentes en la comarca, como el escarabajo rinoceronte.

En la península Ibérica es habitual en la cordillera Cantábrica y, en menor medida, en los Pirineos, el Sistema Central, la cordillera Costero Catalana y la cordillera Ibérica. Aunque se asocia a robledales, vive sobre otros árboles como los chopos, sauces y fresnos.

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Distribución de Lucanus cervus en la Península Ibérica según la información disponible en la base de datos del GTLI en agosto de 2003. Los círculos blancos indican hallazgo anterior al 1 de enero de 1980 (o falta de información sobre la fecha), los círculos negros indican hallazgo a partir del 1 de enero de 1980. Las cruces indican citas dudosas.

En la comarca del Jiloca se ha encontrado en Calamocha pero es muy probable que esté presente en otras localidades. Vive en las riberas arboladas y no se descarta que también lo haga en rebollares, carrascales y marojales.

Su enrarecimiento en Centroeuropa ha motivado su inclusión como especie protegida en el Convenio de Berna y en la Directiva de Hábitats.

Rodrigo Pérez y Eva Naval publicaron en las páginas de Xiloca un artículo notificando la presencia de este insecto en Calamocha y resaltando el valor ambiental de estas riberas.

Un grupo de estudiantes de 3º E.S.O. ha iniciado esta primavera un estudio para conocer la abundancia y la fenología de este coleóptero en Calamocha. Siguen la metodología recomendada por el Grupo de Trabajo de Lucánidos Ibéricos. Consiste en realizar semanalmente unos recorridos con una distancia y una duración establecida y censar aquellos ejemplares que se observan en vuelo.

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La población del Jiloca es una singularidad ecológica para la especie, que tiene su hábitat favorable en los bosques húmedos centroeuropeos. Es posible que incluso muestren diferencias genéticas con las poblaciones más norteñas.

Os agradeceríamos que si estos atardeceres observáis algún ciervo volante en alguna localidad diferente a Calamocha saber o si tenéis alguna cita de otros años nos los hicierais.

Por otro lado, si se encuentra algún ejemplar muerto de ciervo volante se agradecería que se hiciera llegar al IES Valle del Jiloca (Calamocha) en un frasquito con alcohol para así enviárselo a los investigadores para que ellos procedan al análisis de su ADN.

Si está vivo, por supuesto, se deja volar….

Estas tardes ya tenemos otro aliciente para salir a pasear.

¡Últimas noticias! Acabamos de iniciar un blog sobre este experiencia educativa. Si te interesa puedes consultarlo pulsando aquí.

domingo, 13 de junio de 2010

EXPLOSIÓN DE ORUGAS EN LA LOMA DE LA VIRGEN DEL BUEN ACUERDO

Martes, 25 de mayo. Excursión fin de curso de los tres grupo de “ª ESO del IES Valle del Jiloca en la asignatura de Ciencias de la Naturaleza. Todo el día por Gallocanta. A Carmina y Mª Carmen, guías de naturaleza habituales de la laguna, les acompañan María y Agustín, futuros guías en etapa de formación. Susana y yo vamos como profes.

Trabajamos un buen número de conceptos y pudimos disfrutar con otras tantas observaciones de plantas, animales y rocas, además de multitud de procesos naturales en este magnífico humedal.

Centro de interpretación de Bello, lagunazos con numerosas aves acuáticas, cultivos cerealistas de Tornos, yacimientos celtíbero de El Castellar, carrascal y flora rupícola en el castillo de Berrueco, rebollar y marojal en el monte de Santed, lagunazo de Gallocanta con fochas y gaviotas volando contra el viento, flamante museo de las aves en Gallocanta….

Entre todo ello, algo nos sorprendió.

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Entre Las Cuerlas y Gallocanta hay una loma en la que aflora la roca caliza y forma unos acusados escarpes sobre la depresión de la laguna. Sobre ella, destaca la preciosa ermita románica dedicada a la Virgen del Buen Acuerdo.

Su cubierta vegetal es un mosaico de campos de cebada, centeno y pipirigallo, matorrales de espliego, tomillo y aliaga y todo ello está salpicado de losas piedra viva, montones de piedra y viejas cerradas.

En el camino de acceso a los observatorios comenzamos a ver unas orugas cubiertas de largos pelos. Su variable tamaño, entre 30 y 60 mm. de longitud y su grosor, de casi 10 mm., llamaba la atención.

El día era muy caluroso y el páramo estaba con las herbáceas y leñosas en pleno crecimiento tras una primavera espléndido en lluvias.

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Las veíamos sobre gramíneas y sobre leguminosas. Casi siempre solitarias, Y muy activas, cruzando docenas de ellas el camino de modo que había que poner atención para no pisarlas. 

Es probable que sean pocos los días en el año en que se produce este fenómeno. Pero aquel martes fue uno de ellos.

En los libros de orugas, la especie más parecida es la falsa lagarta o bómbix galonado (Malacosoma neustria), una polilla cuyas larvas se alimentan de espinos, endrinos y árboles. Esto no nos cuadra mucho… por que parecía vinculada a plantas herbáceas.

miércoles, 9 de junio de 2010

NUEVA ESPECIE DE ARBUSTO EN LA COMARCA DEL JILOCA

 

 

Prunus prostrata o cerezo rastrero, se cita en una nueva localidad, concretamente en Bueña.

Le gustan los suelos calizos, bien venteados, de aqui la dificultad para encontrarlo, aunque dudo que sea abundante en la zona.
 
En la provincia esta citado, en las sierras de Albarracín, Javalambre y Gúdar.
 
http://www.ipe.csic.es/. En esta pagina se puede encontrar abundante información sobre plantas.

lunes, 7 de junio de 2010

BIODIVERSIDAD DE ODONATOS DE LA SIERRA DE FONFRÍA Y EL JILOCA

Los odonatos son un orden de insectos constituido por las libélulas y los caballitos del diablo. Las fases larvarias son acuáticas mientras que las formas adultas incluyen algunos de los más diestros voladores dentro de la Clase.

Su conocimiento es muy limitado en el sur de Aragón y esto es especialmente acusado en la comarca del Jiloca. Para cubrir este déficit los entomólogos Antonio Torralba y María Alonso presentaron a la convocatoria de Ayudas a la Investigación del Centro de Estudios del Jiloca un proyecto para estudiar la biodiversidad de odonatos en la sierra de Fonfría y en la parte turolense de la cuenca del Jiloca.

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Durante dos campañas realizadas en el verano de 2008 prospectaron 21 estaciones de muestreo en Fonfría (7), Bea (1), Lagueruela (1), Godos (1), Torre los Negros (1), Barrachina (1), Navarrete del Río (1), Calamocha (2), Monreal del Campo (2), Burbáguena (1), El Poyo del Cid (1), Villafranca del Campo (1) y Santa Eulalia (1).

Alto Jiloca) y anchos (tramos medios del Jiloca), charcas permanentes, temporales y semitemporales.

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Onychogomphus uncatus. Foto: Libel.lules del País Valenciá

En el último número de Xiloca estos autores han publicado los resultados de su estudio. Durante el mismo han sido encontradas en la sierra de Fonfría y en la cuenca turolense del Jiloca 25 especies de odonatos (20 zigópteros y 15 anisópteros). Coenagrion scitulum y Libellula quadrimaculata han añadido a la lista provincial de odonatos, que se eleva a 45 especies. También se ha confirmado la presencia y reproducción de Lestes sponsa.

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Sympetrum flaveolum. Foto: J.K. Lindsey

Entre las especies encontradas cinco de ellas (Coenagrion mercuriale, Coenagrion caerulescens, Coenagriom scitulum, Onychogomphus uncatus y Sympetrum flaveolum) están incluidos en el Libro Rojo de los Invertebrados de España. Estos datos ilustran el interés de los ecosistemas acuáticos de la comarca del Jiloca y, en particular, de la sierra de Pelarda. Los balsetes, navajos y arroyos son el hábitat de especies amenazadas y su conservación es una responsabilidad de todos.

viernes, 4 de junio de 2010

ANILLAMIENTO EN UN MAROJAL DE LA SIERRA DE PELARDA

Una de estas soleadas tardes de primavera le propuse a Antonio Torrijo acercarnos a la sierra de Fonfría para comprobar la cría de la curruca zarcera. Este pequeño pájaro es propio de las orlas espinosas de los bosques eurosiberianos y parece tener una pequeña población en estos montes.

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Como es un ave muy discreta y su canto no es fácil de reconocer, nos animamos a colocar cinco redes japonesas entre el arroyo, los prados y el marojal. A veces, en las redes se recogen pájaros difíciles de registrar de otro modo.

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Hacía casi un año que no abríamos las redes y teníamos ilusión.

Mientras las montábamos se oían petirrojos, mirlos, ruiseñores comunes, escribanos soteños, chochines y currucas capirotadas entre otras especies. Pero sobre todo, petirrojos.

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Las hojas del marojo no habían nacido aún. La flor de la gazpotera aún estaba como yema. Se notaba el retraso en el desarrollo de la vegetación por el largo invierno de este año y el efecto de la altitud.

El acentor común es también un indicador del ombroclima subhúmedo de esta sierra. Se le vio un par de veces al principio de primavera y volvimos para confirmar su presencia. Tras ascender entre unas estepas y prados, en el borde del marojal, allí estaba una pareja de acentores que muy posiblemente hagan su nido en breve. Buena noticia.

El número de capturas fue modesto, como suele ocurrir en estos montes. Siete aves de seis especies. Un petirrojo, un mito, un herrerillo común, una curruca mosquitera y dos ruiseñores comunes.

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Mientras anillábamos a un pájaro mantenemos al resto dentro de una bolsa de tela opaca que colgamos de una rama próxima hasta que les llega el turno. En sendos saquillos había dos ruiseñores comunes. Uno puede pensar que así están incómodos o asustados. Pues bien, de repente uno de ellos comenzó a gorjear todo su repertorio mostrándole a sus vecinos y a su hembra que ni aún en estas condiciones de reclusión el terreno en el que se ha instalado deja de ser suyo. Lo marcamos y liberamos. Se fue volando hasta la sarga inmediata. Allí mismo volvió a proclamar su territorialidad. ¡Qué vigor tienen los ruiseñores durante estas semanas!

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Al caer la tarde, en los márgenes menos encharcados del prado recogimos una docena de magníficos champiñones de dos especies.

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No supimos nada de la curruca zarcera pero fue una tarde deliciosa….

miércoles, 2 de junio de 2010

UN DÍA POR TORRALBA DE LOS FRAILES Y SUS HOCES

El pasado 22 de mayo, tal y como anunciamos en este blog, tuvo lugar el primer evento organizado por La Asociación Cultural y Recreativa “El Chismarrako”. Ciertamente se superaron los pronósticos en cuanto a asistencia, colaboración y disfrute.

Ruta

Por la mañana, tras recoger las acreditaciones, salimos en dos grupos de 50 personas hacia Las Hoces, uno con Cristina y Javi para analizar la vegetación y otro con el que escribe para reconocer la geología del entorno. La ida fue agradable y a pesar de ser grupos tan numerosos, todos entendimos la dificultad y fuimos ágiles en las paradas y breves (o eso intentamos) en las explicaciones.

Entrando a Las Hoces

En el río nos esperaba parte del equipo con bocadillos y agua para reponer fuerzas y refrescarnos. Algunos lo cruzaron, buscando la sombra de los chopos cabeceros, y otros los seguimos con la mirada esperando el resbalón...

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Tras el almuerzo, cada grupo cambió de temática y volvimos al pueblo con el sol como acicate. La comida nos alentaba y a eso de las tres estábamos ya unas 180 personas cumpliendo con los cocineros.

Comida en el pabellón

Es justo escribir estas líneas de agradecimiento a todos los que colaborasteis durante la jornada, y fuisteis muchos. Todo el pueblo hizo suya la actividad y fue un verdadero placer ver como, entre todos, fuimos capaces de disfrutar de un día tan agradable, no hubiera sido posible de otro modo, gracias.

lunes, 31 de mayo de 2010

NOCHES FRESCAS PRE-VERANIEGAS

23:05 h. Temperatura: 17,1 ºC Viento: 6,1 Km/h NW. Me asomo al balcón y la noche llega ya a todos los rincones de Calamocha. De fondo canta el autillo, me comentan que desde hace unas semanas. Le acompaña a ratillos el ruiseñor, que vive en Paseo San Roque s/n.

Los grillos se oyen de fondo. Se encuentran en las eras más alejadas del pueblo, allí donde apenas llega la luz de las farolas y donde esta primavera lluviosa ha hecho crecer el herbazal. Otras noches cantan más. Me hace pensar lo que Mario Picazo dice en su libro Los grillos son un termómetro, y es que el intervalo de repetición de su canto indica la temperatura. Esto es resultado de una pequeña fórmula matemática elaborada por científicos norteamericanos (allí se estudian cosas realmente increíbles, y si no ver el telediario de Antena 3). La fórmula en cuestión dice:

Temperatura del aire = Número de chirridos por minuto / 5 – 9.

Yo en 15 segundos he contado 33. En un minuto serían 132, que dividido entre 5 son 26,4 y – 9 = 17,4ºC ¡Bravo por los americanos!

La noche del poblado relaja. En esta época la luz del día permanece en el horizonte hasta muy tarde pero finalmente la oscuridad se impone y el día se extingue. Llega la noche y al este titilan multitud de estrellas, aunque destacan Vega y Deneb, de las constelaciones Lira y el Cisne. También se aprecia la Corona Boreal. Las estrellas van al son del cierzo, que de noche cambia de nombre: brisa, ciercete, airecillo fino…  Hoy es una noche de esas fresquitas que merece la pena disfrutar, aunque sea un ratito.

cisneEl Cisne y su estrella más brillante, Deneb, a la izquierda de la flecha.

corona borealLa Corona Boreal también es típica de las noches de verano.

El ambiente fresco de estos días se agradece y el campo luce espectacular. Las cebadas ya han sacado sus barbas y peinan al viento por el Jiloca. El mar de cereal se agita suavemente. Trigos y centenos más de lo mismo. Es, sin duda, una época del año para disfrutar del campo en estado puro.

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domingo, 30 de mayo de 2010

BRICOLAJE AMBIENTAL EN EL CAÑIZAR

Con la recuperación de la laguna de El Cañizar (Cella-Villarquemado)se está desarrollando un Programa de Voluntariado en Ríos en el que se igual se realizan tomas de datos batimétricos, se plantan arbustos autóctonos, se hacen inventarios de fauna y flora como se construye una red de escondites para fotógrafos de Naturaleza o un observatorio para observar aves.

En él participan, sobre todo, personas de la redolada. De Cella y Villarquemado, de Torremocha, Santa Eulalia, Teruel, pero también de Caminreal, Bañón y de otras localidades. Sigue el sistema de las concejadas de antaño. Es decir, los trabajos que hacían los vecinos en beneficio de la comunidad, del concejo. Y, con la filosofía tradicional de aprovechar los recursos del terreno. Vamos, de aprovechar.

Hace unos días tuve la oportunidad de participar en una de estas concejadas.

En los prados de Cella, sobre un gran montón de tierra, se está levantando un observatorio de aves acuáticas con dos alturas. Está siendo construido con troncos de los chopos canadienses de la zona, aprovechando piedras de escombreras ….y empleando las herramientas aportadas por unos y otros, el esfuerzo e ilusión de todos y la idea de Antonio Torrijo. Es una compleja obra de bricolaje ambiental.

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Martillos, picos, palas, radial, mallos, motosierra, taladro, generador y ….. muchas ganas.

Lo que está ocurriendo entre Cella y Villarquemado es algo único.

Y no solo por conseguir sacar adelante un complejo proyecto de restauración de un gran humedal entre dos municipios vecinos o por la imparable recuperación de la avifauna que regularmente registran Miguel Ángel Martín y Fernando Salas. Que lo es.

También lo es desde un punto de vista humano por el entusiasmo y la generosidad que están demostrando muchas personas.

Si te animas, puedes sumarte. Estás invitado.

jueves, 27 de mayo de 2010

PSEUDAMNICOLA HINZI

Nuestro amigo y compañero Rodrigo Pérez lleva en marcha desde hace varios cursos una experiencia didáctica con alumnos de 3º y 4º de Secundaria sobre la diversidad biológica en el Parque Municipal de Calamocha. Consiste en realizar un inventario de las especies de artrópodos, moluscos y otros tipos de invertebrados que viven en este pequeño territorio. Cada especie es fotografiada y, si es posible, identificada. Para aquellas que son más difíciles de reconocer se cuenta con la colaboración de especialistas.

El año pasado fue encontrado un pequeño caracol acuático en el manantial de dicho parque. En un principio se pensó que podía tratarse de la especie Potamopyrgus antipodarum, hidróbido invasor de origen neozelandés bien establecido en humedales degradados; pero luego se comprobó que el caracol podía ser un hidróbido autóctono del género Pseudamnicola. Se enviaron muestras del caracol a la bióloga Diana Delicado del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC), experta en hidróbidos, y tras su estudio morfológico y análisis molecular de los genes mitocondriales, fue finalmente determinado como Pseudamnicola hinzi.

Un equipo de investigadores realizó un estudio del citado manantial y de otros ambientes similares en el valle del Jiloca consiguiendo información para hacer público un importante hallazgo.

Así, en el último cuaderno de Xiloca, revista del Centro de Estudios del Jiloca, acaba de ser publicado un artículo firmado por Diana Delicado, Mª Ángeles Ramos, Ramón Alvárez, Cristóbal Rubio, Alberto Pablo y Rodrigo Pérez en el que se notifica la presencia del gasterópodo Pseudamnicola hinzi en dos humedales de la comarca del Jiloca, se describe la especie, se establece su estado de conservación y sus necesidades de protección.

Se trata de un pequeño caracol de la familia de los hidróbidos que resulta endémico de ciertos manantiales de aguas muy limpias de la cordillera Ibérica. Hasta ahora solo se conocía su presencia en un humedal de Borja, en la cuenca del río Huecha.

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Pseudamnicola hinzi. Foto: Diana Delicado

Estos investigadores han hallado dos nuevas poblaciones en el Jiloca. La primera de ellas es la del citado manantial de Calamocha y el segundo en la Fuente del Prado de Caminreal.

En ambos casos las poblaciones son cuantiosas pero tienen un hábitat muy reducido (tan solo unos pocos metros cuadrados). En concreto, estos caracoles de agua viven en el fondo de arena, grava o sobre las partes sumergidas de la vegetación acuática. Se alimentan de restos vegetales, bacterias y algas microscópicas.

Este descubrimiento amplía el área de distribución conocida de esta especie que tiene un gran interés biogeográfico.

Pseudamnicola hinzi requiere aguas limpias, muy oxigenadas, con flujo continuo pero con una corriente tranquila.

Ambos humedales ya han sufrido importantes transformaciones del hábitat asociadas a reducción del caudal, al aporte de materia orgánica, a la eutrofización y la alteración del entorno lo que se manifiesta en la presenciadel hidróbido invasor Potamopyrgus antipodarum en el manantial de Caminreal.

El manantial de Calamocha se halla en una zona de intensa presión humana al tratarse del único parque público de la localidad.

La acusada transformación sufrida por el hábitat de los hidróbidos en España ha motivado la propuesta de protección jurídica para 13 especies. En el Libro Rojo de los Invertebrados Españoles aparecen 42 especies de hidróbidos. Entre ellos se encuentra Pseudamnicola hinzi en la categoría “con datos insuficientes”. A partir de este estudio los autores proponen su protección jurídica en Aragón.

Esta investigación supone una estupenda noticia para los vecinos y el Ayuntamiento de Calamocha y de Caminreal, pero también una importante responsabilidad para garantizar su conservación.

Pero además este caso es un buen ejemplo de la contribución científica que pueden realizar los escolares y los profesores con los trabajos de investigación en el aula y su entorno.

Enhorabuena para alumnos, profesor e investigadores por su aportación.

viernes, 21 de mayo de 2010

EL CAIMODORRO Y LAS FUENTES DEL RÍO GALLO

El pasado domingo ascendimos al Caimodorro, monte que con sus 1936 m. es la cima de la sierra de Albarracín. Forma parte del Macizo del Tremedal, uno de los cinco afloramientos de materiales paleozoicos de este rincón de la cordillera Ibérica.

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Accedimos por Orihuela del Tremedal tomando la carretera que lleva a Orea abandonándola al poco para tomar un camino hacia la izquierda que pasa junto al área recreativa de la Fuente del Cura y a la pequeña presa sobre el río Gallo. Poco más adelante éste se cruza y se toma una pista que acerca al merendero y la fuente del Tío Mantecas para remontar el arroyo de Gargantavellanos.

Era una mañana fría. Había charcos helados y la escarcha se apreciaba sobre las hierbas. El silencio sólo se rompía por la actividad de las aves que, inquietas, surcan los rincones del bosque. Los prados estaban empapados y el arroyo recogía agua de todas las vaguadas. Se apreciaban las lluvias de la primera semana de mayo.

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El bosque de la parte baja de este barranco está constituido por pino royo y por marojo, este en forma de matorral con pies de escaso porte. El invierno está comenzando a salir con pereza de estas umbrías. El endrino está en plena floración, así como las violetas. Ni el el marojo ni el pino royo tienen atisbo de iniciar la foliación.

En este tramo abundan los petirrojos, ya en pleno celo. Vimos uno que estaba tragándose, no sin apuro, una lombriz casi tan larga como él que había capturado en la tierra húmeda. En los pinos también eran comunes los pinzones vulgares mientras que en los espinos lo eran los chochines.

Conforme se asciende, el pino royo y el enebro se hacen dominantes. Y sobre ellos, los páridos, como el carbonero garrapinos y el herrerillo capuchino que con la primera luz del día recorren activos las ramas soleadas del pinar en las que los insectos y las arañitas inician su actividad.

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Hacia el fondo del valle queda un río de piedras, el primero de los que encontraremos en la jornada. Se trata de un depósito de bloques de cuarcita de origen periglaciar depositado durante episodios climáticos más fríos. El conjunto que hay en el macizo de El Tremedal es un Punto de Interés Geológico de importancia internacional.

Se sigue remontando y tras una lazada se aprecia un descenso en la pendiente. Es la Majada de las Vacas. En este tramo, el pinar de la margen derecha de la pista es un pimpollar cercado por una valla. Hay que seguir. Cuando acaba, un paso entre fincas permite acceder al Caimodorro abandonando ya la pista.

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El ascenso se hace vivo a través de una senda. Un corzo nos ve y se aleja rápido entre el frondoso pinar. En este tramo ha sufrido los efectos del viento y numerosos árboles han sido derribados. Un proceso natural, una oportunidad para los insectos saproxílicos de la montaña.

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En la cima dejamos nuestro saludo en el libro. Y encontramos el testimonio de gentes venidas de muy lejos o de muy cerca. Todas amantes de las buenas sensaciones que se perciben.

El descenso lo hacemos siguiendo el conjunto de montones de piedras que nos acercará al GR 10.1 que pasa por la raya con Castilla. Primero nos ofrece un mirador formado por un saliente de cuarcitas donde deben descansar los ciervos a juzgar por la abundancia de sus excrementos y de la intensidad del ramoneo sufrido por las genistas.

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Al bajar hay sectores de pinar donde abundan los pinos royos de formas retorcidas sin duda cincelados por el peso de la nieve. Algunos son de tallas notables y de gran belleza.

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En las zonas altas vemos bandos de verderón serrano sin prisa por iniciar su celo. También son habituales los trepadores azules y los agateadores comunes, ambos competidores en su tarea de capturar los invertebrados que viven entre la corteza del pino.

En los viejos pinos, supervivientes de inviernos, sequías y tormentas, se oía al pico carpintero.

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Pico picapinos en la sierra de Albarracín. Foto: Rodrigo Pérez

Entre los prados encontramos una zapatilla deportiva abandonada y completamente colonizada por el musgo. una muestra de la implacable capacidad de la Naturaleza de borrar las huellas humanas.

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La senda sale al sendero marcado que tomaremos hacia nuestra derecha (dirección norte) descendiendo por el recién formado río Gallo. Nuevos ríos de piedras y algún tremedal (o gotial) con su comunidad de plantas de turbera.

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El descenso se hace rápido entre un precioso pinar, a tramos por pista, a tramos por senda para dejarnos en el valle de partida donde iniciamos la excursión.