Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

sábado, 8 de abril de 2017

LA GANADERÍA LIZAMA-ROYO, PREMIO INTEROVIC A LA SOSTENIBILIDAD Y LA CALIDAD

La Asociación Interprofesional del Ovino y Caprino de Carne (Interovic) convocó la primera edición de un concurso con el fin de evidenciar las sostenibilidad de este sector, su efecto integrador en el medio rural y su dimensión socioeconómica. Estaba dirigido a ganaderos a título individual, cooperativas o empresas cuya actividad principal es la producción de ovino y/o caprino en España.

El jurado realizaba una preselección de tres finalistas que fueron invitados a presentar sus proyectos en el marco de las II Jornadas Territorios Pastoreados, un espacio de encuentro, reflexión e intercambios sobre la situación y el futuro de la ganadería extensiva, que se celebraba los días 27 y 28 de marzo en Zaragoza. Pues bien, uno de los tres finalistas era la explotación ganadera de ovejas de la familia Lizama Royo, de Bello.

Las ovejas de Amado pastan en los prados salinos, en los secanos cerealistas y en las lomas y carrascales de Bello y de Las Cuerlas, en el entorno de la laguna de Gallocanta ...


... y de la ZEPA Paramera de Blancas-Torralba de los Sisones.


Cualquiera que conozca un poco la laguna de Gallocanta sabrá que los prados que orlan este humedal tienen una aptitud más ganadera que agrícola pues el aprovechamiento de los pastos en extensivo es más compatible con la conservación de sus valores naturales. También sabrá la importancia que tienen los barbechos pastoreados en los agrosistemas, pues ofrecen hábitat a multitud de organismos, entre ellos, aves esteparias cada vez más amenazadas por la intensificación y los monocultivos agrícolas. Por otro lado, sabrá de las dificultades que tiene el sector, por la vida sacrificada que supone y por la competencia con otras carnes de cordero, generalmente de menos calidad, venidas de la otra parte del mundo y, especialmente, con las carnes de cerdo o pollo producidas en granjas intensivas con precios muy económicos. 


Y también sabrá que las lomas de Blancas, Torralba, Odón, Torrijo del Campo o Torralba de los Sisones son Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) por el modelado de la vegetación que ha realizado la ganadería extensiva de ovino durante siglos. El hábitat de la turra (ganga ortega), el chorlito aliaguero (alcaraván), el sisón (anade rastrojero) o el rocín (alondra ricotí), por citar alguna especie conocida, está en estas parameras por el pastoreo.

Amado Lizama presentó un proyecto que se fundamenta en estos argumentos y en la aplicación de una carga ganadera compatible con el mantenimiento de la cubierta vegetal espontánea de estos pastizales afectados por un clima seco, frío y continentalizado en los que la recuperación es muy lenta.

Y en una explotación ganadera con una larga trayectoria en el tiempo (cinco generaciones) pero, al tiempo, produciendo Ternasco de Aragón con Denominación de Origen y comercializado dentro de en un grupo cooperativo competitivo y con futuro (Grupo Pastores).

Finalmente, la explotación ganadera Lizama-Royo recibió el Premio "Modelos de Producción Sostenible u Calidad 2017"...


y Amado Lizama lo recogió en persona ...


¡Nuestra enhorabuena!

miércoles, 5 de abril de 2017

VENTE A LOS MARES PALEOZOICOS DE SANTA CRUZ DE NOGUERAS CON EL CEJ

En este Paseo Xiloca nos adentramos en una de las pocas rutas señalizadas en la Comarca del Jiloca, recogida como sendero local dentro de la Red de Senderos de Aragón con el número SL-TE-15. La señalización se realizó en el año 2015 por parte de la institución comarcal, como forma de reforzar la apuesta turística de la localidad complementando al Museo de los Mares Paleozoicos. Se trata de una ruta que conjuga patrimonio natural, cultural, minero y geológico de pocos kilómetros y asequible para un público familiar.

Nevera: Se trata de un pozo circular excavado en la roca y cubierto con bóveda por aproximación de hiladas
El recorrido de 8,80 km. comienza en el núcleo urbano de Santa Cruz de Nogueras. Hay que desplazarse en primer lugar hasta la ermita de San Bartolomé, para coger una senda que se adentra en la falda de la montaña, atravesando una interesante zona de carrascal.


Ascenderemos durante 2 km. por el antiguo camino de Luesma, hasta atravesar un interesante punto geológico conocido como el paso de los mineros. Las rocas que podemos contemplar son de edad paleozoica, “el tiempo de los animales antiguos”, hace 400 millones de años. Nuestra región era entonces un área cubierta de un extenso mar y algunas de las rocas conservan los restos fosilizados de muchos de los animales que vivieron en aquellos mares. A partir de aquí, siguiendo una pista forestal más transitada, daremos la vuelta al cerro del castillo, pasando por los desmontes y aterrazamientos de una antigua mina de plomo abandonada. Se conservan los restos de las instalaciones mineras, aunque no es conveniente acercarse a los pozos por los riesgos de desprendimientos.

Paso de los mineros: Un estrecho desfiladero excavado por los mineros en el que se puede contemplar, de forma muy explícita, la geología de la zona

Siguiendo el camino durante un par de kilómetros, la ruta abandona los caminos forestales y se adentra por una zona de carrascal y roble, descendiendo lentamente siguiendo una antigua rambla. Merece la pena detenerse a contemplar una carrasca monumental. A partir de este punto se recupera un nuevo camino forestal que nos llevará de vuelta a la localidad de Santa Cruz.

Otros puntos de interés son:

Ermita de San Bartolomé: Construcción de pequeñas dimensiones, pero muy bella en su juego exterior de volúmenes. Tiene planta de cruz griega con todos los brazos en semicírculo y cúpula sobre el crucero.

Rocas fosilíferas: En el término de Santa Cruz de Nogueras encontramos numerosas rocas fosilíferas originadas en ambientes marinos durante la época paleozoica. Los restos más abundantes son los briozoos y cefalópodos.

Minas de plomo: Mina de galena de la que se extraía mineral de plomo. Empezó a explotarse a finales del siglo XIX, cerrándose definitivamente en la década de 1980.

Carrasca monumental. Ejemplar aislado de carrasca centenaria, en una zona forestal bastante deteriorada en el último siglo.

Y ... el Museo de los Mares Pelozoicos, ese lujo científico desconocido por la mayor parte de los vecinos de la comarca del Jiloca. ¡De esta vez no pasa!

PD.- Para inscribirse llamar al 978730645 o a través de la página web del Centro de Estudios del JIloca en este enlace.

sábado, 1 de abril de 2017

PORTINATX

Un puente de San Jorge, hace casi un año, nos fuimos a conocer Ibiza. Sin multitudes, sin discotecas, con todos los gremios movilizados para preparar la temporada y con la primavera desperezándose nos acercamos a esa isla. Tan pequeña, tan transformada, tan bonita.

Como no sabíamos prácticamente nada de ella, preguntamos en información turística por alguna ruta senderista que nos permitiera conocer algún acantilado y alguna cala. Portinatx, en el extremo nordeste. 



Comenzamos el paseo junto a la cala de Es Portitxol, completamente tomada por hoteles y chiringuitos. 


De ahí, arrancaba un sendero que se dirige hacia el faro de Portinatx cogiendo suavemente altura sobre el mar por una ladera rocosa por la que desciende el pinar .... 


La senda aproxima a los acantilados. A los pies, el mar en el paraje de Aigua Blanca que hoy está en completa calma. Sin embargo, en esta zona tan expuesta al oleaje, durante las tormentas la erosión litoral debe resultar muy activa. Los desprendimientos, que resultan de la acción socavante en la base de los acantilados, se manifestaban hasta en las partes más altas de estas abruptas laderas. 

A escala métrica ...


O a escala hectométrica, originando enormes caos de bloques.


Los estratos calizos buzaban hacia el sur, creando viseras sobre el acantilado y alejándose del mar.

En superficie estas rocas modeladas por las aguas creaban superficies muy ásperas y fisuradas. Más que un lapiaz parecía un malpaís volcánico. Sobre estas laderas poco expuestas a los temporales, crecían las olivardas y poco más ...


Poco a poco fuimos alcanzando la punta des Moscarter, la zona más septentrional de la isla. Y, junto a ella, el faro de Portinatx, que se levanta airoso sobre el peñasco sobre el suelo. 


Cincuenta y dos metros sobre su base y algo más de ochenta sobre el mar.


Este faro reciente fue levantado en 1975. Está completamente automatizado, por lo que no hay vivienda para el farero. Cuando observas la activa erosión de la costa y la proximidad del faro al borde del acantilado, te preguntas por su estabilidad y su duración en el tiempo.


Seguimos avanzando por el borde del acantilado dejando el faro tras nosotros. Y seguimos encontrando indicios de desprendimientos. Los estratos de arcilla que se intercalan entre los de caliza, al empeparse tras lluvias copiosas, deben actuar como superficies de despegue favoreciendo el deslizamiento al disminuir la fricción entre los materiales.


El sendero desciende y acerca, poco a poco, a la línea de costa entre los peñascos. 


Las aguas que se recogen en los temporales de lluvia y que no se infiltran en las calizas se organizan en arroyos temporales que desembocan en el Caló de Ponent, al resguardo de la Punta des Gat. Bidones y troncos traídos por el oleaje se mezclan con los cantos calizos mal rodados tras su corto y tumultuoso viaje.


 Las calizas tenían vetas de calcita pura y en algunas grietas formaban geodas.

 

El sendero llanea por la rasa litoral de la Punta des Gat ...


... y accede a una de las zonas más hermosas de la ruta. 


Se trata de una suave ladera de unas calizas muy meteorizadas que acumulan arcillas de decalcificación en sus depresiones, a modo de rocalla. Hay una magnífica población de un limonio, cuya especie desconozco. Los limonios son plantas propias de ambientes salobres que tienen una gran tendencia a diversificarse formando especies de distribución muy restringida, por lo que muchos son endemismos, casi siempre, de óptimo iberolevantino. En este caso, el acceso de los aerosoles de agua de mar aporta la salinidad que limita a otras plantas intolerantes al cloruro de sodio. Es una comunidad, prácticamente, monoespecífica.

Al doblar la Punta des Gat aparece a la vista la Punta Sa Penya quedando ambas conectadas por un escarpe de escasa caída ...


Es una zona muy venteada, las sabinas negrales y los pinos carrascos que están cerca del escarpe prácticamente no levantan del suelo ...


Entre los peñascos, al abrigo del viento y de la salpicadura del aerosol marino, empieza la floración de los caméfitos o geófitos ...

 


A través de la maquia seguimos por el sendero en paralelo a la costa. Pino carrasco, romero, brezo, lentisco, tomillo, sabina negral, coscoja formaban un matorral alto ...


Y, tras una revuelta, nos asomamos a la pequeña bahía  en cuyo fondo se ocultaba la Cala d'en Serra ...


Y, a nuestra espalda, el mar abierto más allá de la Punta d'en Serra, brillante y pacífico en aquella mañana de abril ...


Seguimos por el sendero a través del pinar y sin perder altura hasta asomarnos a la cala. Un par de playicas de cantos rodados de caliza quedaban cerradas por unos cantiles y por grandes bloques desprendidos. 


Sobre ella, una muestra del urbanismo turístico habitual en la isla, supusimos que algún hotel con algún problema legal pues estaba completamente abandonado ...


Bajamos a la playa. Algunas parejas tomaban el tibio sol de aquella tarde de abril. Aún nos animamos a bañarnos. 


El agua estaba muy clara y muy fría. O al menos a nosotros así nos lo pareció. Y bien que lo lamentamos aquel baño, pues el catarro posterior fue de los buenos. 

Los peñascos sumergidos era todo un mundo de organismos bentónicos como las anémonas ...



los erizos de mar ...


las algas pardas y rojas...

 

o las pequeñas medusas ...


Tras un pequeño escarpe había una pequeña playa completamente natural. Realmente era la desembocadura de un barranco, con su lecho de cantos rodados de caliza blanca colonizados por siemprevivas, que estaban en plena floración ...


Cuando se acentúa la influencia del salitre marino predominaba el hinojo de mar ...


En las zonas donde el oleaje se frenaba flotaban restos de plantas acuáticas ...


que también se acumulaban en la propia playa ...


En definitiva, una playa viva en la que los procesos naturales se producen sin perturbación. 

Al menos, en aquel mes de abril ... 

miércoles, 29 de marzo de 2017

QUE NO TE QUITEN EL TREN

Teruel fue la última de capital de provincia en tener su ferrocarril. El Central de Aragón, construido por la Societé Général pour favoriser l’Industrie National, no entraría en servicio hasta 1903, la friolera de más de medio siglo después de que lo hiciera la primera línea ferroviaria construida en el Estado español, la Barcelona-Mataró. 

Viaducto del Calatayud-Caminreal en Luco de Jiloca

Miro un mapa de caminos de 1546. La red es densa y es mallada, la ciudad de Teruel está conectado con Cuenca y el Levante, con Zaragoza, otro ramal conduce a Cataluña y a medio camino intersecta con otra vía que discurre de norte a sur y que encuentra su final a orillas del Cinca, en MoNzón. Miro otro de 1720, las carreras de postas. Teruel comunica tan sólo con el Levante. Y miro otro de caminos de ruedas de 1758, un ramal del viario que une Madrid con Zaragoza llega hasta Teruel y después va a morir al Mediterráneo. Miro mapas del siglo XX, recogen las primeras autopistas. No soy muy amigo de estas vías rápidas por las que rápido se llega y rápido se marcha. En mi opinión, han hecho más mal que bien. Pero estos mapas me confirman lo que ya sé, que el hecho de que Teruel fuera la última capital de provincia en disponer de ferrocarril no constituye una anomalía histórica a la que mirar con cierta simpatía, es norma. 

Mapa de caminos de 1546 Fuente: wikivia.org
El Central de Aragón fue el primer ferrocarril de la provincia de Teruel. Unía las ciudades de Calatayud, Teruel, Sagunto y Valencia. Puede que no respondiera a las expectativas, pero no hizo que crecer desde su puesta en marcha y sus resultados económicos, gracias a una gestión racional y eficiente, fueron buenos. Estos, de hecho, motivaron la construcción de un segundo ramal, directo a Zaragoza desde Caminreal, que sería inaugurado con gran pompa y boato el 2 de abril de 1933, que sería de lo mejorcito en obra pública de la época y que es el que todavía da servicio. La línea de 1903, entre Calatayud y Caminreal, fue cerrada definitivamente en 1986. Aun puede encontrarse balasto y raíles en algunos tramos; los taludes, las trincheras y los túneles son evidentes en buena parte del recorrido muerto. 

Inauguración del Caminreal-Zaragoza Fuente: Eco de Teruel

No es el único ferrocarril desahuciado en la provincia. Abandonado quedó el Alcañiz-Teruel que iba, además, a venir de Francia y a bajar hasta Jaén; suspendido definitivamente cuando sólo quedaba que colocar los raíles y las traviesas. Un espejismo ferroviario resultan los edificios que al olvido se pudren entre las localidades de Teruel y Alcañiz y los taludes y desmontes que, al cruento desamparo, extrañan sus carriles. El tren que no fue ha dejado su impronta en el paisaje como si hubiera sido.

Estación de Caminreal en la actualidad

Y en la ciudad de Teruel. Una imponente escalinata diseñada y construida en estilo neomudéjar salva el desnivel entre el casco urbano y la vega del río Turia. Ladrillos y azulejos dan la bienvenida al viajero que hasta aquí llega en ferrocarril. La desmesura es evidente. Pero la escalinata no espera sólo a los viajeros que llegan a Teruel desde las poblaciones a las que el ferrocarril Central de Aragón da todavía servicio. Ella espera a los que no habrán de llegarse hasta aquí, a los que habrían de haber tomado el tren que nunca fue en Francia, Lérida, Caspe, Alcañiz, Utiel, Baeza o Algeciras.

Escalinata de Teruel Fuente: Teruel en Imágenes

La historia del ferrocarril en Teruel es así de amarga. Pero no es menos amarga en el resto del Estado. Salvo las ingentes inversiones en trenes de Alta Velocidad que se han demostrado, finalmente, catastróficas para el erario público, y si obviamos las redes de cercanías de ciudades como Madrid y Barcelona, al tren convencional hace tiempo que no le llega una perra. El problema es que a Teruel lo único que le queda, en materia ferroviaria, es ese tren, el convencional. Y con la que está cayendo, la que le ha caído y la que parece está por caer, el sur de Aragón no puede perderlo.

Estoy pensando en los planes de la Unión Europea de reorganizar el transporte, sobre todo, de mercancías, aprobando una tasa, la Euroviñeta, para el transporte por carretera en concepto de costes externos, asociados a sus mayores impactos ambientales y sociales, y económicos, relativos al deterioro de la infraestructura.

El Central de Aragón a su paso por Cuencabuena

Porque en contra de lo que la omnipresencia del camión hace suponer, los costes económicos y ambientales del transporte por carretera, en largas distancias, son muchísimo mayores que por ferrocarril. Mover la producción a grandes distancias en tren resulta más barato, para la empresa responsable de esa producción, que hacerlo por carretera. Pero también resulta beneficioso para el conjunto de la sociedad. 

El consumo energético del tren por tonelada y kilómetro recorrido es aproximadamente la mitad del carretero, lo que se traduce en menos emisiones de gases de efecto invernadero y de otros contaminantes. Elevar ese misérrimo 4 por ciento de mercancías que, hoy en día, transporta el ferrocarril en el Estado español, a niveles propios de países más avanzados en este tema como Austria o Suiza significa reducir, en consecuencia, nuestros gastos en sanidad y en reparación y conservación ambiental. Estos no aparecen en las cuentas de la economía –lo que busca la Euroviñeta es, precisamente, que sí lo hagan-, se posponen, de ahí que sean conocidos como costes externos, sin embargo, en algún momento habrán de ser asumidos. Contemplando, claro está, la remota posibilidad de que no estemos ya, de un modo u otro, pagando esos costes cuando hemos de aprobar ayudas a zonas declaradas catastróficas, tras grandes trombas de agua o nieve e inundaciones –lo que huele a cambio climático que para qué- o en concepto de cuidados a personas aquejadas de enfermedades respiratorias. 

Cantábrico-Mediterráneo por Teruel

El corredor Cantábrico-Mediterráneo ha de pasar por Teruel y ha de dar, y esto es lo importante, un buen servicio a la provincia que ayude a revertir las graves circunstancias demográficas que atraviesa. Y que lo haga sin tener que renunciar a los importantes valores ambientales que el territorio atesora. Valores que, por las razones expuestas anteriormente, y por otras como el menor impacto paisajístico que la infraestructura ferroviaria ocasiona -en las que no he querido entrar por no alargarme en demasía-, el tren está en mejor posición para contribuir a su conservación.

En caso contrario, el Central de Aragón, que milagrosamente da todavía servicio, terminará por desaparecer y la Euroviñeta, una medida sensata que cae mal aquí por la irresponsable gestión de un sistema de transporte que ha apostado en exclusiva por la carretera, obligará a las empresas turolenses a buscar localización donde dispongan de un tren con el que mover su producción. La movilización popular sea quizá el modo de impedir ese último éxodo del interior al Levante, salir a la calle este sábado de mañanas a exigir que no nos quiten el tren.

Diago Colás

martes, 28 de marzo de 2017

EL RETO DE PROTEGER NUESTROS PAISAJES

El próximo JUEVES 30 de MARZO, a las 19.00, en el Salón de Actos del edificio de Geología del Campus de la plaza San Francisco de Zaragoza tendrá lugar la quinta (y última) MESA REDONDA del ciclo organizado por el Geoforo por una Nueva Cultura de la Tierra.

El tema con el que concluye este ciclo es "EL RETO DE PROTEGER NUESTROS PAISAJES". Quiere servir de contrapunto a la preocupación por los riesgos naturales que soporta nuestro territorio y a los que se han dedicado las sesiones anteriores. 


La atención que prestemos a la protección del PAISAJE, como representación de nuestra percepción global del medio físico y humano y de nuestra forma de relacionarnos con él, constituirá un signo de progreso de nuestra sociedad.

¡Allí estaremos!