Natura xilocae

Journal of observation, study and conservation of Nature Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal de l'observation, l'étude et la conservation de la nature et des Terres de Jiloca Gallocanta (Aragon) / Journal der Beobachtung, Erforschung und Erhaltung der Natur und der Lands Jiloca Gallocanta (Aragon) / Gazzetta di osservazione, lo studio e la conservazione della natura e Terre Jiloca Gallocanta (Aragona) / Jornal de observação, estudo e conservação da Natureza e Jiloca Terras Gallocanta (Aragão)

miércoles, 9 de agosto de 2017

VUELVE EL CAMINO DE SAN VICENTE MÁRTIR

Una nueva edición de la ruta senderista "Camino de San Vicente Mártir", en su tramo entre Cutanda y Burbáguena, tendrá lugar el próximo sábado 19 de agosto. Cinco horas disfrutando de hermosos paisajes, actividad física y buen ambiente. 


¡Anímate!

sábado, 5 de agosto de 2017

UN PASEO POR LOS ESTRECHOS DE ALBALATE

Supe de los Estrechos del río Martín de Albalate del Arzobispo hace muchos años, a través de "Fauna de Aragón: Las aves", de Adolfo Aragüés y Javier Lucientes (Ed. Guara) un libro que nos marcó a los jóvenes naturalistas aragoneses de los primeros '80. Pero, desde entonces, no había encontrado la ocasión de visitar este espacio natural. Hace algo más de un año, una mañana gris de junio, de la mano de Gaspar Ferrer pudimos recorrer este rincón de la Tierra Baja.


Dejamos un coche en el Puente del Batán y continuamos con el otro hasta un paraje situado algo más allá de la Torre de Horna, donde lo dejamos. Por un camino nos acercamos al valle a través de unos cabezos rocosos. Nos costaba imaginar que el valle estaba tan cerca.  


Seguimos un camino que dejaba al lado izquierdo un matorral ralo y abierto, mientras que al lado derecho se extendían campos de almendreras y alguno que otro de viejas oliveras. 

El color rojizo de los suelos y la disposición horizontal de los materiales (calizas y margas rojas) ya nos apuntaban a materiales del Terciario, en concreto paleógenos. Son el relleno de las cubetas por sedimentos detríticos y carbonatados aportados tras la activa erosión en los primeros relieves que tuvo lugar tras el levantamiento de la cordillera Ibérica.


Los corrales, ya ruinosos, nos recordaban la desaparición de los rebaños de ovejas y cabras en estos montes que, poco a poco, van poblándose de un matorral rico en especies aromáticas y espinosas.


Estábamos a 450 metros sobre el nivel del mar. Un clima con muy pocos meses con hielos, heladas suaves, veranos largos y cálidos, y precipitaciones escasas e irregulares. 

Estamos en el piso mesomeditarréneo. Bien definido por la presencia de la coscolla o coscoja (Quercus coccifera), el romero (Rosmarinus officinalis), el chinebro o enebro de la miera (Juniperus oxycedrus), la estepa blanca (Cistus albidus) y la de hoja similar al romero (Cistus rosmarinifolium), el lentisco (Pistacia lentiscus), el pino carrasco (Pinus halepensis) y la retama (Retama sphaerocarpa). 


Y la olivera, que crece muy bien en este piso bioclimático. Aún viva por aquí la cultura del olivo a pesar de los drásticos cambios sociales, el abandono del campo, la falta de relevo agrario y su escasa rentabilidad económica. Los árboles podados hechas pero el suelo sin labrar.


Era el dominio de la cogujada montesina, el culirroyo (colirrojo tizón),el pajarel (pardillo común) y la cardelina, con pollos volanderos por estas fechas en estas tierras. El milano negro sobrevolaba estos ambientes agrarios.

El valle se presentó de repente, abriéndose bajo nuestros pies.


Seguimos remontando el GR-262 en el tramo que une Albalate del Arzobispo con Ariño. El sendero que aparece a la izquierda en la fotografía anterior y que prácticamente no abandonamos durante el resto de la excursión.

Frente a nosotros dos tipos de materiales. Los inferiores calizas del principio del Jurásico (Lías). Sobre ellas, calizas del Cretácico Superior. Ambos materiales depositados en ambientes marinos pero en momentos muy distantes en el Mesozoico y bajo condiciones diferentes. 


En el fondo del barranco, los sedimentos aportados por el río se cubren de cañares (Arundo donax), una especie exótica e invasora perfectamente integrada en la cultura rural del Bajo Martín por su aprovechamiento.


Las calizas cretácicas afloraban en la margen derecha del valle. Al tratarse de los materiales más competentes forman escarpes y resaltes. 


Estas inclinada ladera, en umbría, estaba poblada por un denso lastonar (Brachypodium retusum) que recubría completamente el sustrato rocoso. Esta planta es una de las pioneras en colonizar el suelo tras la desaparición del bosque y, sobre todo, del matorral. Es el único obstáculo ante la activa erosión que se produce en estos abruptos terrenos durante las lluvias torrenciales.


En los peñascos de enfrente descansaba una colonia de paloma bravía (Columba livia). Resulta cada vez más difícil observar esta ave en entornos naturales, fuera de los núcleos urbanos donde prolifera la paloma doméstica (bravía cimarrona).


Algunos buitres leonados descansaban sobre los riscos vigilando a sus pollos ...


... que completaban su desarrollo en las repisas del cañón calizo ...


Pudimos ver un macho roquero solitario, la bubuta (abubilla) y colonias de avión común y de avión roquero, el primero de estos cazando sobre la ladera de romero y el segundo en zonas más altas. Sobre la sabina negral reclamaba el escribecartas (escribano montesino) ...


Sobre afloramientos calizos el agua de escorrentía ha ido modelando formas de disolución propias de las primeras etapas del modelado kárstico ...


Entre las fisuras que se forman en estos bancos calizos crecen pequeñas matas a modo de bonsais pues casi no disponen de espacio para sus raíces la sabina negral ...


el pino carrasco ...


o el romero ...


Este es el ambiente favorable para la cabrilla, el caracol terrestre de concha algo aplanada, rugosa y de color crema. Allí estaba también.

Descansando sobre la ladera, los restos de un pino carrasco, tal vez muerto por un incendio forestal, se descomponía lentamente ...


Tras ascender un repecho alcanzamos la balsa de una central hidroeléctrica: la central de Rivera.

Alimentada por un canal que surgía de un túnel que horadaba la montaña...


Descendimos por una larga escalera ...


que seguía el mismo trazado que la tubería por la que bajaba el agua ...


Esta central hidroeléctrica se alojaba en el interior de un edificio de cuatro alturas. Se alimentaba por el agua conducida por un canal de tres kilómetros de longitud construido mediante viaductos, túneles y acequias abiertas en la montaña. Esta gran obra terminada en 1905 permitió el suministro eléctrico a 25 pueblos del Bajo Aragón histrórico y, en buena medida, el inicio de la industrialización de estas tierras. 

La central cesó su actividad en 1964 y años más tarde fue adquirida por la empresa Eléctricas Reunidas de Zaragoza (hoy integrada en ENDESA) quien la revisó, modernizó y automatizó teniendo actualmente una función de reserva para la red eléctrica general. Cuando no está en producción, el agua vuelve al río formando una espectacular cascada.

  

La central estaba alojada en una de las oquedades abiertas por el río Martín en el escarpe calizo ...


En una de esas oquedades se almacenaban materiales de la central ...


pero, al tiempo, era un ambiente singular para la vida silvestre por las condiciones ambientales ...


Pudiendo encontrar desde panales de abejas colgando de la bóveda ...


o el culantrillo de pozo, aprovechando las condiciones de humedad en el peñasco y la luz tamizada ...


Retomamos el sendero contemplando con admiración el buen estado de la acequia, abierta en la roca  ...


y colgante sobre el río ...


Un trabajo formidable que se completaba con los túneles ...


Seguimos el sendero por el sector más angosto de Los Estrechos ...


Esta ruta está muy bien preparada para el senderista por el Parque Cultural del Río Martín. Sin ser muy arriesgada ofrece la sensación de aventura para todo el que la recorre. 


En los pasos con caídas hay cordones que ofrecen sensación de seguridad sin causar gran impacto en el paisaje. Es una de las rutas más conocidas y practicadas en el sur de Aragón. 


Enfrente, las viseras formadas por desplome de los estratos calizos ofrecieron unas buenas condiciones para plasmar el arte rupestre levantino (Paleolítico Superior-Edades de los Metales). En Los Estrechos del río Martín en Albalate hay un conjunto de abrigos situados próximos entre sí lo que hace suponer que desempeñó una función de santuario. Todos ellos, junto con los de otras regiones mediterráneas, fueron declaradas Patrimonio Mundial por la UNESCO en 1998.

Se disponen en la margen izquierda del río y están protegidos mediante vallas para evitar su deterioro. Nosotros, que remontábamos, la margen derecha del río, vimos las pinturas desde lejos.


Tras estos escarpes se extendían los montes antaño dedicado a pastos, actualmente en fase de regeneración del matorral ...


Nos llamó la atención una pequeña muela, forma de relieve de origen erosivo resultante de la disposición casi horizontal de los estratos de diferente resistencia. Las calizas más competentes cubriendo a las margas más blandas ...


Seguimos la ruta.

Gaspar, paciente con la cámara, recogió algunas fotografías de insectos, como la de esta mariposa ...


o la de esta libélula recién capturada por un díptero, de la familia Asilidae me apunta Miguel Ortega ...


  En la margen izquierda se adivinaban los abrigos en el paraje de Los Chaparros ....


Cruzamos el río por una palanca en un tramo más arbolado. Repoblaciones de chopos canadienses y de pinos carrascos ...


En unos taludes margosos prosperaba el albardín (Lygeum spartum) una planta muy característica de la Depresión del Ebro y que remonta por la parte baja de sus afluentes, como aquí en el Martín ...


Y, fuimos dejando atrás el cerrado valle con sus peñascos ...


En el Puente de los Batanes, cerrando el bucle, nos encontramos otras viejas oliveras que nos dejaron en el recuerdo la luz de estos hermosos parajes y la milenaria cultura que encierran.


Naturaleza agreste y paisaje cultural. Un destino muy recomendable.

Chabier de Jaime Lorén (texto y fotos) y Gaspar Ferrer (fotos)

jueves, 3 de agosto de 2017

UN PASEO BOTÁNICO POR TORNOS

La Serna es una espacio muy querido por los vecinos de Tornos. Una balsa, una arboleda y un área recreativa, entre campos de cultivo de secano, les ofrece un espacio de ocio en la naturaleza.


Pero, al mismo tiempo, La Serna es un espacio natural en el que encuentran hábitat favorable diversas especies de plantas y animales. Para conocer mejor a la flora de este paraje, el Ayuntamiento de Tornos ha organizado un paseo guiado por Làli Picornell, especialista en la flora de la cuenca de la laguna de Gallocanta. Es una oportunidad para conocer los secretos de la vida de las plantas, su ecología, distribución geográfica y ... ¡para reconocerlas!

Recordad. El próximo sábado a las 19.15 horas en la plaza de Tornos.

Es digna de reconocimiento esta labor difusora de Làli y del Ayuntamiento de Tornos, que el año pasado ya organizó una conferencia sobre la flora de la laguna de Gallocanta.

¡Enhorabuena por la iniciativa!

martes, 1 de agosto de 2017

ERIZOS EN EL JARDÍN

Estando anoche sentado en uno de los bancos del jardín, disfrutando a la fresca, en medio del silencio, escuché cómo algo removía hojas secas. Me acerqué allí pensado que sería un gato, pero conforme me acercaba empezaba a reconocer esas delatoras pisadas. Ese descarado despilfarro de sonido en medio de la noche solo puede ser de un erizo. Se trata de animales muy comunes en el hábitat urbano, sobre todo en jardines donde abundan los setos.


Lo pillé "in fraganti" mientras revolvía las hojas secas debajo de los aligustres. Como no lo tenía al alcance de la mano, me dediqué a hacerle alguna foto; pero me sorprendió el sonido de otras hojas revueltas a pocos metros de mí. ¿Podía ser otro? En efecto. Esta vez fuera del seto había un segundo ejemplar. Ambos eran pequeños, probablemente fuesen de este año. Esta es la cuarta observación en este año de erizo en nuestro jardín. La primera fue una noche del verano pasado mientras cerraba el gallinero.

El erizo europeo (Erinaceus europeus) es un mamífero de la familia Erinaceidae. Se caracteriza porque los pelos de su lomo, conocidos como púas, adoptan una forma alargada, dura y puntiaguda. Se distribuye en los países de la Región Paleártica, excluyendo las islas del Mediterráneo. En Inglaterra e Irlanda ha sido introducido. Se trata de un animal omnívoro que se alimenta de gran variedad de invertebrados, destacando las babosas y las lombrices.

Es la única especie de erizo que podemos encontrar en la provincia de Teruel (así como en la mayoría de España). Sin embargo en la parte levantina de España encontramos además al erizo moruno (Atelerix algirus), una especie original del Norte de África que fue introducida y se estableció en la costa levantina. Esta especie presenta una menor densidad de púas y son ligeramente más pequeños. 

Al contrario de lo que pueda parecer, son unos animales muy confiados. Su reacción ante una amenaza no es huir, sino quedarse quietos y erizar sus púas, protegiendo así sus órganos vitales de los depredadores. Este comportamiento es causa de muchas muertes por atropello. 

Una vez encontré al segundo ejemplar, pude determinar que se trataba de una hembra joven. El manejo y sexado del animal fue posible gracias a la oportunidad que he tenido esta primavera de ayudar al investigador Héctor Gago, que está llevando a cabo un estudio de poblaciones de las dos especies de erizo que hay en el entorno de la ciudad de Valencia: el erizo europeo y el erizo moruno. Una vez nos alejamos y el animal volvió a encontrarse en oscuridad, escuchamos que se volvió a meter en el seto.


Se trata de un avistamiento muy interesante porque desde la observación del primer erizo estamos muy interesados en casa por estos animales, e intentamos hacer lo posible que tanto ellos como otros animales salvajes se acercan, aumentando la biodiversidad de nuestro jardín.

Chabier de Jaime Soguero (texto y fotos)